Autor: IVÁN MARTINIC
“La Asociación de Mujeres Periodistas tiene que posicionarse como una voz autorizada”
“La Asociación de Mujeres Periodistas tiene que posicionarse como una voz autorizada” El periodismo no está en crisis, sino en transformación, asegura la nueva presidenta de la Asociación Nacional de Mujeres Periodistas de Chile (Anmpe), María Teresa Cárdenas, ante el panorama que enfrenta la profesión, desafiada por la irrupción de tecnologías como la inteligencia artificial, la desinformación y la búsqueda de nuevos modelos de negocio para la industria.
Tras concluir un ciclo de 36 años en “El Mercurio” al que seguirá ligada a través del concurso Revista de Libros (ver recuadro), la periodista, miembro de la Academia Chilena de la Lengua y presidenta y directora de las fundaciones Arbolee y Alberto Blest Gana, respectivamente, abre una nueva etapa que, asegura, la tiene muy entusiasmada. “Esta asociación reúne a periodistas de todos los ámbitos, que están en los distintos medios, pero también en trabajos más corporativos, en empresas o en instituciones.
La idea es que esta asociación sea muy amplia, que todas se sientan representadas y que todas las actividades que organicemos se enfoquen en eso, en especial en regiones”, explica sobre sus objetivos para el período de dos años que comenzó en octubre de 2025. La nueva directiva de Anmpe ya tomó su primera decisión: otorgar el Premio Lenka Franulic 2025 a la periodista Verónica Franco, de radio Cooperativa.
El galardón será entregado el 25 de marzo en una ceremonia en la Universidad de Chile. ¿Cómo ve Anmpe la situación del periodismo en Chile y el de las mujeres periodistas en particular? En general, súper difícil. En el periodismo uno siempre dice “¡ oh, estamos en crisis!”. No, yo creo que estamos en transformación, y que no es reciente. La transformación de los medios, el tema digital, por supuesto es un cambio enorme, y más ahora con la inteligencia artificial, pero lo vemos más como un desafío que como algo atemorizante.
La idea es que como periodistas aprovechemos lo más posible todas las herramientas que la tecnología y los cambios nos dan, pero claramente hay un tema de falta de espacio, de reducción de espacio en los medios. Hay también una cierta precarización del periodismo.
Y una cosa súper inquietante es qué pasa con las periodistas que están saliendo de la universidad. ¿Dónde van a trabajar? Por eso, otro plan que estamos desarrollando es hacer ese estudio con las universidades y tener contacto con las alumnas de los últimos años para que se integren a la asociación y puedan plantear todos estos temas desafiantes. ¿Qué rol quieren jugar? Uno siempre quiere jugar un rol. Yo creo, sobre todo, que es el conocimiento, saber dónde estamos paradas. Como periodistas no nos podemos quedar en los eslóganes y decir “oh, está todo mal” o “hay una crisis”. Lo primero es conocer. Y a mí, como no vengo del mundo gremial, me interesa sobre todo eso.
Hacer un catastro de lo que tenemos, qué es el periodismo hoy, en qué estamos las mujeres (... ). Uno siempre quiere influir, pero no por una cuestión de poder, sino de ser un espacio (... ). Aquí están todas llamadas a participar, las buenas ideas se han de recoger. ¿Las mujeres pueden ejercer el periodismo en igualdad de condiciones que los hombres? No. Y creo que pasa por un tema del rol de la mujer en la sociedad, no solo en el periodismo. O sea, ¿quién cuida? Son las mujeres.
Hay excepciones, por supuesto, pero las mujeres son madres que cuidan a los hijos, hijas que cuidan a los padres, son las que cuidan al marido (... ). Al hombre siempre y lo he visto mucho en el ejercicio del periodismo cultural con los artistas y escritores se lo deja tranquilo porque está escribiendo. Entonces, la mujer por mientras hace todo lo demás. Si tú piensas en Isabel Allende, escribió “La casa de los espíritus” en la cocina de su casa minúscula cuando estaba exiliada en Venezuela. Y trabaZERÉPANERACAM jaba en un colegio, llevaba a los niños. Su marido era ingeniero, por lo tanto, tenía que viajar mucho, pero ella lo escribió ahí.
“No quiero ser injusta, sé que hay hombres que siempre están muy presentes y colaborando, pero socialmente todavía se espera eso de la mujer”. No obstante, en el periodismo las mujeres claramente han logrado hacerse un lugar. Los premios más importantes en Chile recuerdan a destacadas periodistas mujeres. Es bien increíble lo que pasó, por ejemplo, con el Premio Nacional de Periodismo. Se creó en 1954 y en 1957 se lo dieron a Lenka Franulic, la primera mujer. Pero desde ahí no hubo premios a mujeres hasta 1991. Y en ese tiempo, además, se entregaba en distintas categorías, reportaje, crónica y fotografía. O sea, en este momento creo que son 92 premios. A lo mejor me equivoco en las cifras, pero las mujeres premiadas son como un 8%. La cosa se empieza a equilibrar después de 1991 y (ahora) hay varias... La última fue Delia Vergara. Entonces, hay como un intento de equilibrar. Ahora, soy súper contraria a las cuotas. No encuentro que tenga que ser porque ahora les toca a las mujeres.
Creo que hay que ver los méritos de cada uno. ¿Dónde quisiera que esté Anmpe en 2027? Me gustaría que haya multiplicado la cantidad de socias, que sea una voz a la que se le consulte para temas de la actualidad. Creo que la Anmpe tiene que posicionarse como una voz autorizada, pero por el trabajo que esté haciendo. ¿Y el periodismo cultural en particular? ¿ Cómo lo ve? Lo tengo en mi corazón. Lo más grave del periodismo cultural es la falta de espacio. Es dramático.
Si tú piensas, “El Mercurio” es el único diario que tiene un cuerpo cultural, que tiene página cultural, entonces creo que hay un tema de valoración social, de que la cultura se mira como un lujo, como algo que uno hace o a lo que tiene acceso cuando tiene tiempo, cuando tiene plata... Y yo creo que la cultura, en general, es parte esencial del ser humano. Estuve en el concierto “Carmina Burana” en el Estadio Nacional, con 40 mil personas, y realmente tú dices por qué no podemos tener este tipo de cosas siempre, mucho más seguido. Lo dijo la rectora (Rosa Devés). En el fondo, la cultura es un bien público, no un privilegio.
Y yo siento que eso tenemos como que internalizarlo los ciudadanos para que realmente sintamos que nos pertenece. n Concurso Revista de Libros, impulsor de escritores Como lo ha hecho desde 2007, cuando se hizo cargo de la coordinación y la curatoría del premio Revista de Libros de “El Mercurio”, María Teresa Cárdenas seguirá ligada al galardón que, asegura, se ha ganado un prestigio nacional e internacional como impulsor de destacados escritores. El certamen fue creado en 1991 por “El Mercurio” y CMPC para promover nuevos valores en la literatura, y en 2020 sumó como socio a la Universidad Católica. Distingue alternadamente novela y poesía, y con los años ha sumado otros géneros, como crónica, memorias, biografía y cuentos. También innovó incorporando un país invitado, que en 2026 la 33ª versión del galardón será Colombia. Cárdenas recuerda en sus comienzos el premio vivió “un tiempo súper importante con la vuelta de la democracia. Ahí salió la nueva narrativa chilena. Fue un momento de mucha actividad, de mucha producción literaria y de efervescencia cultural. El primer ganador fue Gonzalo Contreras. Se lo peleaban las editoriales. Ese libro, “La ciudad anterior”, vendió 40 mil ejemplares. Hubo muchas reediciones. ¿Cuál ha sido el aporte del concurso a la literatura chilena? Ha sido súper importante.
El premio ya tiene un prestigio que ha ido más allá de la frontera y ha tenido entre sus ganadores a gente que ha podido desarrollar una carrera, como Gonzalo Contreras, que cuando ganó tenía un libro de cuentos publicado antes, pero indudablemente “La ciudad anterior” le dio el espaldarazo y ahora es un éxito súper consagrado.
Roberto Ampuero ganó la segunda versión en novela con su primera novela policial “¿ Quién mató a Cristian Kusterman?”. Él vivía en ese momento en Alemania, se estaba viniendo a Chile, estaba instalando una empresa de construcción y mandó este libro. Eso también fue un tremendo espaldarazo. En poesía, Juan Cameron ganó en 1996 y vivía en Suecia. Se volvió a Chile a propósito de este premio. Adán Méndez, que ganó la primera versión en poesía, ahora es un editor súper respetado. Creó la editorial Tácitas, que es muy reconocida. Si empiezas a ver, ha habido muchos que han podido seguir desarrollando una carrera literaria. El premio ha sido como un insumo para poner en marcha carreras de escritores. Autor: IVÁN MARTINIC. Plantea que las mujeres aún no pueden ejercer el periodismo en igualdad de condiciones que los hombres y adelanta que en marzo entregarán el Premio Lenka Franulic 2025 a Verónica Franco, de radio Cooperativa.
María Teresa Cárdenas, nueva presidenta de Anmpe: n Concurso Revista de Libros, impulsor de escritores Como lo ha hecho desde 2007, cuando se hizo cargo de la coordinación y la curatoría del premio Revista de Libros de “El Mercurio”, María Teresa Cárdenas seguirá ligada al galardón que, asegura, se ha ganado un prestigio nacional e internacional como impulsor de destacados escritores. El certamen fue creado en 1991 por “El Mercurio” y CMPC para promover nuevos valores en la literatura, y en 2020 sumó como socio a la Universidad Católica. Distingue alternadamente novela y poesía, y con los años ha sumado otros géneros, como crónica, memorias, biografía y cuentos. También innovó incorporando un país invitado, que en 2026 —la 33ª versión del galardón— será Colombia. Cárdenas recuerda en sus comienzos el premio vivió “un tiempo súper importante con la vuelta de la democracia. Ahí salió la nueva narrativa chilena. Fue un momento de mucha actividad, de mucha producción literaria y de efervescencia cultural. El primer ganador fue Gonzalo Contreras. Se lo peleaban las editoriales. Ese libro, “La ciudad anterior”, vendió 40 mil ejemplares. Hubo muchas reediciones. —¿Cuál ha sido el aporte del concurso a la literatura chilena? —Ha sido súper importante.
El premio ya tiene un prestigio que ha ido más allá de la frontera y ha tenido entre sus ganadores a gente que ha podido desarrollar una carrera, como Gonzalo Contreras, que cuando ganó tenía un libro de cuentos publicado antes, pero indudablemente “La ciudad anterior” le dio el espaldarazo y ahora es un éxito súper consagrado.
Roberto Ampuero ganó la segunda versión en novela con su primera novela policial “¿ Quién mató a Cristian Kusterman?”. Él vivía en ese momento en Alemania, se estaba viniendo a Chile, estaba instalando una empresa de construcción y mandó este libro. Eso también fue un tremendo espaldarazo. En poesía, Juan Cameron ganó en 1996 y vivía en Suecia. Se volvió a Chile a propósito de este premio. Adán Méndez, que ganó la primera versión en poesía, ahora es un editor súper respetado. Creó la editorial Tácitas, que es muy reconocida. Si empiezas a ver, ha habido muchos que han podido seguir desarrollando una carrera literaria. El premio ha sido como un insumo para poner en marcha carreras de escritores. María Teresa Cárdenas.