Autor: Viviana Candia
"Todos los políticos son susceptibles a la lisonja y a la adulación"
"Todos los políticos son susceptibles a la lisonja y a la adulación" Tomás Chuaqui: L a adulación suele parecer un gesto inofensivo -un elogio exagerado, una frase amable dirigida al jefe o al líder-, pero en política puede convertirse en algo mucho más complejo: detrás de esa aparente cortesía se esconde, muchas veces, una estrategia de poder.
Para el académico Tomás Chuaqui, profesor asociado del Instituto de Ciencia Política de la Universidad Católica, el fenómeno es antiguo y profundamente humano; un recurso que alguien en posición subordinada utiliza para obtener beneficios de quien concentra autoridad.
Chuaqui -doctorado en Ciencia Política en Princetonsostiene que la adulación sigue operando en la política contemporánea, aunque bajo nuevas formas: desde los círculos de poder que rodean a los líderes, hasta los algoritmos de las redes sociales.
En esta entrevista, Chuaqui reflexiona sobre esta "maquinación del débil", sus vínculos con el populismo y los riesgos que implica que el poder esté limitado al ego de los líderes políticos y no por instituciones sólidas.
Cuenta que John Locke -de quien hizo un artículo en 2004 sobre la adulación en su pensamiento y que hace unas semanas fue recordado en la revista española «Ethic»sostenía que "los pueblos son mucho menos vulnerables a la adulación que los líderes que buscan acaparar poder". "La adulación es una maquinación del débil" -Platón advertía de la amistad por utilidad. -Es un tema bastante tradicional en la historia del pensamiento político occidental. Esta preocupación por el rol que pueden jugar los aduladores aparece en Maquiavelo, Aristóteles, Teofrasto, una serie de autores muy tradicionales. Pero esto ocurre también en regímenes democráticos, cuando los líderes muchas veces tienen algo similar a una corte. Se rodean de personas que los adulan y eso es un riesgo.
Si bien hay características un poco distintas en el mundo contemporáneo, igualmente es útil la categoría para entender cómo puede afectar la defensa de un régimen de poderes limitados el que exista este tipo de prácticas de adulación cercanas a los líderes políticos. -Al pensar en la relación aduladoradulado, se me vienen a la mente dos ejemplos: la reina de Blancanieves y su famoso "espejito, espejito", y en un ámbito más local, el personaje de Espinita del Jappening con Ja. -El ejemplo de la reina de Blancanieves es bueno porque, digamos, lo que hace el espejo es explotar su vanidad.
El punto es que hay una cierta complicidad entre el adulador y el adulado, en el sentido de que hay un vicio del adulado -que es la vanidadque es explotado por el vicio del adulador, que es este interés de sacar ventaja haciendo un uso estratégico del elogio excesivo. En el caso de Espinita muestra que la adulación no solamente se da en el contexto de lo político, se puede FOTOGRAFÍA: DRAGOMIR YANKOVIC/ ATON. Autor: Viviana Candia. El académico UC analiza la adulación como una práctica clásica de la política.
En esta entrevista advierte que el fenómeno hoy adopta nuevas formas que pueden reforzar la vanidad de quienes gobiernan y debilitar el debate público. "Todos los políticos son susceptibles a la lisonja y a la adulación" dar en cualquier relación en la que existe un subordinado y alguien que está por encima en una posición de poder. En cierto sentido, la adulación es una maquinación del débil.
Pero en el caso de Espinita creo que es un poco distinto, porque depende de cómo uno lea al personaje: mi impresión es que explica también al señor Zañartu, quien tiene la sensación de que realmente es alguien admirable, y por otro lado, Espinita, pareciera tener una sincera admiración por el jefe. En la política contemporánea, el fenómeno adopta nuevas formas. Chuaqui menciona el caso de Donald Trump como un ejemplo especialmente visible. "Es imposible no pensar en Trump y el séquito que lo rodea en su gabinete", dice. Recuerda las reuniones en que ministros se turnaban para elogiar al presidente con declaraciones grandilocuentes sobre su gobierno. En ese contexto introduce una distinción interesante tomada de un ensayo publicado en 1986, pero que se hizo famoso cuando Trump empezó a aparecer como líder político. El texto -titulado «On Bullshit sobre la manipulación de la verdad» de Harry G.
Frankfurtplantea que existe una diferencia entre mentir y algo distinto: el discurso que ya ni siquiera respeta la distinción entre verdad y falsedad. "Es una palabra difícil de traducir al castellano, pero sería como chamullo", señala.
Según ese ensayo, para que la mentira funcione, el que la recibe tiene que asumir que lo que se le está diciendo es verdadero. "Entonces sigue manteniendo un respeto, por decirlo así, a la distinción entre la verdad y lo falso. En cambio, en el caso de «On Bullshit», esa distinción desaparece. Ya no hay nada propiamente verdadero", explica. Y añade que "Trump muchas veces desconoce esa distinción.
El no respeta esa distinción entre lo verdadero y lo falso y dice lo que a él le place". -Va creando su propia realidad. -Va creando una realidad pero que todo el mundo sabe que es semiverdadera o semifalsa. Nadie se deja engañar completamente suponiendo que lo que sale de su boca es verdad en un sentido fáctico, o mucho menos con una V mayúscula.
Todo el mundo sabe, bueno, que es Trump haciendo las cosas que hace Trump. ¿ Por qué me refiero a esto? Porque en las versiones tradicionales de la adulación, el adulado tenía que creer que lo que se le estaba diciendo era cierto. Cuando le decían "mire, usted es descendiente de Adán, tiene un poder directo de lo divino", el adulado asumía que eso era verdadero y se ensalzaba a sí mismo.
Pero en el caso de Trump es un juego más cercano al «On Bullshit». Todo el mundo está jugando juegos con el que sabe que lo verdadero y lo falso ya no es parte del punto.
Lo que sí se mantiene, ciertamente, entre aduladores y adulados es un juego transaccional: yo te doy esto y tú me das esto otro. -En ese escenario, ¿se van desconectando las élites de las verdaderas necesidades de la sociedad? -Eso puede ser un resultado.
Puede que en el fondo la persona comience a creerse, o representarse a sí misma, como infalible y por lo tanto, ninguna decisión que pueda tomar podría ser equivocada y termine sin verificar que sus decisiones son efectivamente positivas para el pueblo.
Ahora, un punto interesante es que es bastante común que la persona adulada tenga un surgimiento bastante rápido para llegar a posiciones de poder, porque se rodea de estas personas que lo adulan y apoyan esa posición de poder, a cambio de recibir algo a cambio. Pero también es cierto que cuando se acaba la capacidad transaccional del líder para darle algo a aquellos que lo adulan, su desplome es muy veloz, inmediato, porque se queda sin ningún tipo de apoyo. Todo el mundo le da la espalda. -¿ Hoy quiénes son los aduladores? ¿ Los asesores, los partidos, las encuestas, las redes sociales? -Hay una combinación de todo eso. Es claro que muchas personas con la intención de estar cerca del poder actúan de forma aduladora. Pero ahí también hay una frontera, porque parte de la función (de asesores, partidos) es defender lo que hace esa persona que está en el poder. Y eso no necesariamente puede caer dentro de lo que llamaríamos adulación. Parte de la pega de la prensa justamente es hacer esa distinción, distinguir entre aquello que es una defensa correcta de aquello que es adulación. El problema es que ahora con el funcionamiento de las redes sociales, las personas se alimentan de fuentes que simplemente confirman lo que ya piensan.
Entonces tampoco hay esa interpelación tan directa que podría haber existido en el pasado. -El poder del algoritmo. -El algoritmo es una versión tecnológica de la adulación, porque lo que hace es darte todo lo que tú ya piensas o quisieras creer, te hace sentir muy bien sobre ti mismo, porque confirma todo el tiempo lo que tú ya piensas, lo que tú ya crees, lo que tú ya prefieres. Entonces, es una versión tecnificada de la adulación, del populismo y de la demagogia, porque se dirige a la gente en general, a pesar de que cada uno lo usa individualmente. Y eso tiene un efecto muy nocivo sobre el discurso público, sobre la posibilidad de discusión crítica entre personas que piensan de forma diferente, crítica y tolerante; allí hay realmente un riesgo muy significativo. Y todos somos víctimas de eso. "Boric aprendió" Otro factor que puede alimentar dinámicas similares a la adulación son las encuestas.
Según Chuaqui, cuando los líderes políticos se limitan a seguir lo que indican los sondeos, pueden terminar actuando de forma oportunista. "Las encuestas son un instrumento para que los candidatos o los líderes políticos, los movimientos políticos en general, puedan determinar dónde tienen que ir a buscar votos, porque indican un poco cuáles son las preferencias de las personas". Y añade: "Responder solo a lo que dicen las encuestas puede parecer muy democrático, pero también puede significar abandonar cualquier intento de liderazgo real". Para él, el liderazgo implica algo distinto: "Movilizar a las personas hacia aquello que uno cree que es lo correcto". En ese escenario, reivindica el valor de la ideología, entendida no como dogmatismo sino como una estructura de pensamiento que hace previsibles las decisiones de los actores políticos. -¿ Conoce a algún político que haya sido notoriamente adicto a la adulación? -No me gustaría caracterizar a uno en particular, pero es una característica propia de los políticos y que deben mantener a raya, porque todos son susceptibles a la lisonja y a la adulación. Lo que se requieren son barreras institucionales para que estos tipos de circunstancias no se puedan dar.
El fondo del asunto es una frase típica de Kant: que el régimen político tiene que estar diseñado no para ángeles, sino para demonios. -¿ Se puede calificar de autoadulación lo que hizo Giorgio Jackson cuando dijo que el Frente Amplio (FA) tenía una ética distinta a la de sus antecesores? -Ese caso uno puede leerlo también como una forma de uso estratégico del elogio excesivo, para su propio grupo. Está diciendo "nosotros estamos en una posición moral superior al resto". Y eso puede hacer surgir a alguien muy rápidamente, pero cuando eso se ve un poquito más gris, la caída es muy rápida. Cuando empezaron a salir problemas con el FA, Jackson cayó muy rápidamente y salió el Gobierno. Boric también entró con esta actitud, de estar en un plano como superior con todas estas críticas muy radicales respecto a lo que fueron los gobiernos de la Concertación.
Pero me da la impresión de que el Presidente Boric aprendió, o sea, él se dio cuenta que este tipo de discurso, que en cierto sentido era muy adulador del grupo duro que apoyaba al FA, había que ampliarlo porque había otros grupos a los que tenía que apelar. -¿ Cuánto le cuesta a un político que deja el poder acostumbrarse a que no habrá adulaciones? -Hay una dificultad de acostumbramiento, yo lo he visto muchas veces porque ocurre que muchos políticos aspiran a aterrizar en el mundo académico. A veces lo hacen muy bien y tienen harto que contribuir, pero su forma de comportarse a veces es bastante ajena a lo común dentro de la vida académica. Empiezan a pedir cosas, darle órdenes a las secretarias que no están acostumbradas a que las manden a servir café y cosas por el estilo, eso ocurre mucho.
El mismo Barack Obama decía que desde que dejó de ser presidente, se subía al ascensor y se le olvidaba apretar el botón del piso al que iba porque lo tenía que hacer el mismo ahora.
El algoritmo es una versión tecnológica de la adulación, porque lo que hace es darte todo lo que tú ya piensas o quisieras creer, te hace sentir muy bien sobre ti mismo". El fondo del asunto es una frase típica de Kant: que el régimen político tiene que estar diseñado no para ángeles, sino para demonios". Autor: Viviana Candia.
El algoritmo es una versión tecnológica de la adulación, porque lo que hace es darte todo lo que tú ya piensas o quisieras creer, te hace sentir muy bien sobre ti mismo". El fondo del asunto es una frase típica de Kant: que el régimen político tiene que estar diseñado no para ángeles, sino para demonios".