Estacional y estructural: ¡problema cardinal!
PUNTO DE VISTA Estacional y estructural: ¡ problema cardinal! ¡problema cardinal! --por Tomás RAu-a medición de la tasa de desempleo para el mes de septiembre no dejó a nadie indiferente. El 9.0% entregado porel INEencendió las alarmas, aunque la compleja situación del mercado laboral se arrastra desde hace varios meses. A saber, la tasa de ocupación es una de las más bajas de la región mostrando un rezago de casi tres puntos porcentualesrespecto de la deinicios de 2020. Así, para tener la tasa de ocupación que había antes de la pandemia faltan 450 mil empleos, que de no mediar cambios en las políticas económicas se podría lograr recién a finales de 2026.
Si a esto se agrega una tasa de desempleo juvenil sobre el 22%, la severa crisis de laeducación, y los pronósticos de crecimiento para el cuatrienio del gobierno actual de 1,9%, las cifras de empleo son definitivamente alarmantes. Sin embargo, algunos han insistido que esta alza del desempleo se debería a factores estacionales. Pues bien, es efectivo que la tasa de desempleo tiende a subir en los meses de invierno por una caída cíclica dela actividad económica. Sin embargo, las cifras del INEcon ajuste estacional muestran un alza en la tasa de desempleo de dos puntos, aún después de corregir por dichos factores estacionales.
Si a eso agregamos la evidencia proporcionada porel Banco Central respecto del descenso de la importancia del trabajo al crecimiento del PIB tendencial no minero (de 1,4 a. 0,7puntos) para el período 2023-2032, probablemente enfrentaremos una década compleja para el mercado laboral con una tasa de desempleo natural mayor que la observada los últimos años. ¿Pesimista dirá Ud. ? Realista informado diría yo.
Como muestra un reciente estudio que realizamosen el Instituto de Economía UC, los países de América Latina y el Caribe ya recuperaron su tasa de participación, de ocupación y de desempleo que tenían previo a la pandemia. Sin embargo, en nuestro país la oferta de trabajo está muy deprimida y qué decir de la demanda. En el estudio se muestra que los avisos laborales caen desde 2015, producto de la deprimida actividad económica de los últimos 10 años. El desempleo sube continuamente desde 2014 y las remuneracionesreales se desacoplaron definitivamente de su crecimiento tendencial en 2020. Un cóctel amargo. Mi colega David Bravo habla de una emergencia laboral no declarada. Es una hipótesis plausible. Pero también puedeser que estemos ante un nuevo equilibrio de la economía chilena, con menos empleo, es decir, con un mayor desempleo estructural. De ser así, el problema escardinal como sugiero enel título de esta columna.
Un país donde apenas un 55% desu población en edad de trabajar tiene empleo, estará condenado ala mediocridad económica a menos que la productividad de quienes trabajen logre un salto cuántico, cosa bastante improbable. ¿Quién será el Oppenheimer que nos enseñe de saltos cuánticos como en los Estados Unidosde los años 30s? Ofrezco la palabra. Emergencia ono, la situación del mercado laboral es bastante crítica.
Con cerca de 900 mil desempleados y casi un 45% de las personas en edad de trabajarsinun empleo, debemos dejarel discurso de la resiliencia y tomar acciones urgentes para volver a crecer y destrabarel mercado laboral (no hay mejorpolítica para el empleo que el crecimiento económico). Sino, seguirá más vigente que nunca aquella estupenda canción ochentera de Los Prisioneros que decía: "cuando vino la miseria los echaron, les dijeron que no vuelvan más; los obreros nose fueron, se escondieron, merodean pornuestra ciudad: lasindustrias. ¡Muevan las industrias!". Profesor titular y director del Instituto de Economía UC. Estacional y estructural: ¡ problema cardinal!.