¿Cuál es la mejor agua con gas?
¿ Cuál es la mejor agua con gas? ARRAPOIDUALC Angelo Roefaro no ama nada. Y quiere que usted tampoco ame nada. Un hombre pequeño y delgado, con una barba prolija, atendía su puesto en el reciente Brooklyn SeltzerFest con la energía maníaca de un terrier cargado de cafeína, alargando vasitos de papel a los transeúntes. “¿Ve? ¡ Por fin prueba la nada!”. Roefaro se jacta de haber pasado “seis meses investigando burbujas”. El resultado tiene un sabor limpio y apenas una efervescencia ligera. Algunos podrían ver el lanzamiento de una nueva agua gasificada sin sabor Seltzie, con el lema “solo un sabor: ninguno” como una señal de una burbuja en el negocio del agua con gas.
En los puestos de ambos lados, los consumidores podían probar mandarina con jengibre, maracuyá, lima con m e n t a, m o r a c o n p e p i n o y frambuesa, todo producido por Topo Chico, una popular marca mexicana propiedad de CocaCola. Una marea creciente está elevando a todas las aguas con gas. Con el consumo de alcohol en declive, el agua con gas es más popular que nunca. Sus ventas en Estados Unidos rondaron los US$ 6.400 millones en 2025, un alza de 70% frente a 2019, según Mintel, una firma de investigación. A Joseph Priestley, un químiDERECHOSEXCLUSIVOS co inglés, se le atribuye la creación del agua con gas artificial en 1767, al infusionarla con dióxido de carbono. Unos 15 años después, Johann Schweppe, un científico suizo cuyo apellido en forma posesiva debería resultar familiar a cualquier aficionado, fundó una empresa para producirla a gran escala. Las fuentes de soda, que elaboran bebidas carbonatadas en el lugar, se expandieron en el siglo XIX. En Estados Unidos, el agua con gas resultó especialmente popular entre los inmigrantes judíos, quizá porque era el agua más limpia disponible en el Lower East Side de Manhattan. Se la conocía como “seltzer”, por una ciudad alemana famosa por su agua gasificada. (Hoy muchos usan “agua con gas” y “seltzer” como sinónimos. ) Los consumidores están malcriados con tantas opciones. Para los sofisticados europeos o quienes aspiran a serlo están las delicadas burbujas de Badoit o San Pellegrino. Los georgianos elogian las supuestas propiedades curativas de Borjomi, un agua naturalmente gasificada con aroma sulfuroso y un fuerte sabor mineral que sus detractores comparan con saliva con gas. Tan vigorosa es la demanda por agua con gas que incluso las cadenas de supermercados tienen sus propias líneas de la variedad saborizada. Quienes intentan reducir su consumo de bebidas gaseosas pueden elegir la suavemente frutal Spindrift o La Croix.
Los gourmets y los texanos categorías que no siempre están separad a s a d o r a n l a s b u r b u j a s grandes y punzantes y el sabor limpio de Topo Chico, que recientemente ha sufrido escasez. (Como proclamaba una polera en el festival: “Un buen seltzer debe doler”. Lo entenderá si alguna vez se ha tomado uno demasiado rápido. ) Entonces, ¿cuál es la mejor? Algunas personas prefieren un susurro de burbujas al estilo Badoit, pero eso parece un desperdicio de la experiencia. Topo Chico, con su ausencia de regusto mineral y sus burbujas que golpean fuerte, combina perfecto con la comida picante, corta la pesadez y asienta el estómago. Los consumidores deberían celebrarlo. Y luego eructar.. Sumergirse en el efervescente mundo de las burbujas. The Economist: Tan vigorosa es la demanda por agua con gas que incluso las cadenas de supermercados tienen sus propias líneas de la variedad saborizada.