Actividades gratuitas organizadas por el Centro de Astronomía de la UA Más información: http://www.astro.uantof.cl/extension/agenda
Actividades gratuitas organizadas por el Centro de Astronomía de la UA Más información: http://www.astro.uantof.cl/extension/agenda uando miramos el cielo nocturno desde el norte de Chile, no solo veC mos estrellas y galaxias: también observamos uno de los patrimonios naturales y científicos más valiosos del planeta. Sin embargo, en los últimos años ese cielo ha comenzado a cambiar debido al rápido aumento de satélites de comunicación que orbitan la Tierra para mejorar la conectividad global. Estos satélites, necesarios para servicios como internet y telecomunicaciones, reflejan la luz del Sol y cruzan el cielo como líneas brillantes. NGC 346 es un joven cúmulo de estrellas caracterizado por su formación estelar que se encuentra a casi 200 años luz en la Pequeña Nube de Magallanes. Exhibe estrellas embrionarias alineadas a lo largo de oscuros carriles de polvo, cuyo brillo aparece enrojecido por la absorción. En la parte superior se distingue un cúmulo con estrellas más antiguas y rojas. La Pequeña Nube de Magallanes, galaxia irregular típica del Universo temprano, ilustra cómo sistemas pequeños actúan como ladrillos para galaxias mayores.
SATÉLITES, CONECTIVIDAD Y EL CUIDADO DE NUESTROS CIELOS Para la astronomía, esto representa un nuevo desafío, ya que esas trazas pueden interferir con las observaciones de telescopios que buscan estudiar objetos muy débiles y lejanos del Universo. Además, algunas señales de comunicación pueden afectar las observaciones en radio, fundamentales para comprender fenómenos invisibles al ojo humano. En Chile, y en particular en la Región de Antofagasta, la astronomía cumple un rol clave a nivel mundial. Por ello, es fundamental que el desarrollo tecnológico vaya de la mano con el cuidado de los cielos oscuros. En este ámbito destaca el Centro de Investigación, Tecnología, Educación y Vinculación en Astronomía (CITEVA) de la Universidad de Antofagasta, que contribuye mediante estudios, monitoreos y la formación de profesionales frente a estos nuevos desafios.
El desafio es avanzar hacia una conectividad moderna sin perder la posibilidad de observar el Universo con claridad, protegiendo un cielo que pertenece no solo a la ciencia, sino a toda la sociedad. (Crédito de imagen: R. Wesson/ESO).. Ana Pereira es estudiante de Magister en Astronomía del Centro de Astronomía de la U. de Antofagasta, www.astro.uantof.cl