En Plaza Prat alertaron sobre el avance silencioso de la enfermedad renal crónica en Tarapacá
En Plaza Prat alertaron sobre el avance silencioso de la enfermedad renal crónica en Tarapacá En el corazón de Iquique, en plena Plaza Prat y con el movimiento habitual del centro como telón de fondo, la salud renal se tomó el espacio público con un mensaje claro y urgente: la enfermedad renal crónica avanza de manera silenciosa y muchas veces sin dar señales hasta etapas avanzadas.
En el marco del Día Internacional del Riñón, equipos de salud, especialistas y representantes de la red asistencial llegaron hasta este tradicional punto de encuentro ciudadano para desarrollar una feria informativa orientada a educar, orientar y acercar la prevención a la comunidad tarapaqueña.
La actividad reunió a profesionales del Hospital Regional Doctor Ernesto Torres Galdames de Iquique, del Hospital de Alto Hospicio, de la atención primaria de salud y de la Sociedad Chilena de Nefrología, en una acción conjunta que buscó poner sobre la mesa una preocupación sanitaria de creciente importancia.
El mensaje central fue directo: la enfermedad renal crónica no siempre se manifiesta con síntomas evidentes, por lo que detectar sus factores de riesgo y promover controles preventivos puede marcar la diferencia entre un tratamiento oportuno y una evolución compleja.
La directora del Servicio de Salud Tarapacá, María Paz Iturriaga, destacó el valor de este despliegue en terreno, subrayando la necesidad de que toda la Red Asistencial enfrente unida este tipo de patologías que afectan a la población sin hacer ruido.
En su intervención, remarcó que tanto el Hospital de Iquique como el Hospital de Alto Hospicio, junto a los equipos técnicos del Servicio de Salud, cuentan con respaldo para fortalecer el trabajo clínico y preventivo en toda la red. Su mensaje apuntó a consolidar una mirada integrada, donde los distintos Salud Scoffobrante niveles de atención no operen de forma aislada, sino como parte de un sistema que acompaña, pesquisa y trata. La jornada permitió acercar información clave a vecinos y vecinas que circulaban por el centro de Iquique, muchos de los cuales accedieron a orientación directa, charlas educativas y contacto con especialistas. No fue una actividad protocolar ni lejana, sino una instancia concreta de salud pública en la calle, donde el conocimiento médico bajó del box clínico al espacio ciudadano. En una región donde el acceso oportuno a la información puede ser determinante, este tipo de intervenciones adquiere especial valor. La nefróloga del Hospital de Iquique, doctora Giselle Carvajal, entregó uno de los mensajes más relevantes de la jornada.
Explicó que en el Hospital Regional ya opera desde el año pasado la Unidad de Cuidado Renal Avanzado, conocida como UCRA, y que la intención es replicar esta experiencia en el nuevo Hospital de Alto Hospicio.
Se trata de una señal importante para la red local de salud, ya que refleja que Tarapacá comienza a robustecer su capacidad de respuesta frente a una enfermedad que, durante años, ha sido vista muchas veces solo en sus fases más graves. La especialista insistió en que la comunidad cumple un rol decisivo en la detección temcuáles son los principales grupos de riesgo. Entre ellos mencionó a personas con diaprana y en la educación sanitaria.
Carvajal fue enfática al advertir que la enferbetes, hipertensión arterial, antecedentes debe realizarse exámenes preventivos y medad renal es silenciosa y que, por lo misfamiliares de enfermedad renal, pacientes que la puerta de entrada para ello está en los consultorios de atención primaria. Ese que se automedican con frecuencia y quienes presentan daños prostáticos o renales. Es una enumeración que obliga a mirar con atención la realidad sanitaria local, mo, hay que buscarla activamente en lugar de esperar sus síntomas.
Esa frase resume con claridad uno de los principales desafíos que enfrenta esta patología: muchas personas pueden convivir con deterioro renal sin considerando que enfermedades como la saberlo, mientras el problema avanza lentapunto no es menor. En la práctica, significa que el sistema de salud cuenta con espacios habilitados para pesquisar tempranamente el daño renal antes de que aparezcan complicaciones mayores. La prevención, en este hipertensión y la diabetes tienen una alta mente.
Cuando aparecen señales claras, en presencia en la población y forman parte numerosos casos el daño ya está instalado y de los principales factores de riesgo para el margen de acción se reduce. escenario, no depende exclusivamente de hospitales o especialistas, sino también del diversas patologías crónicas. trabajo cotidiano de la red primaria, que En ese contexto, la especialista precisó La feria realizada en Plaza Prat sirvió también para recordar que el daño renal no solo es un problema clínico, sino una amenaza que impacta la calidad de vida, la autonomía de las personas y la demanda futura sobre el sistema de salud. Hablar de enfermedad renal crónica es hablar de tratamientos prolongados, controles permanentes, restricciones en la rutina cotidiana y, en casos avanzados, diálisis o trasplante. Por eso, toda estrategia que apunte a prevenir, informar y pesquisar a tiempo tiene AZTE EL Tarapacá, como otras regiones del país, enun valor sanitario y social enorme. En una ciudad como Iquique, donde la Plaza Prat sigue siendo punto de encuentro frenta el desafío de fortalecer la detección temprana de patologías silenciosas.
Y si bien para la vida cívica, comercial y comunitaria, la apertura de nuevas unidades especialidesarrollar allí una feria de estas características también tuvo un fuerte sentido simzadas representa un avance, la clave sigue estando en la prevención. El control regular, bólico.
Llevar la prevención al centro de la los exámenes oportunos y la reducción de prácticas de riesgo, como la automedicación, siguen siendo herramientas fundamentales para evitar que una condición inicialmente controlable termine transformándose en una enfermedad grave. ciudad es una forma de decir que el cuidado de la salud debe ser parte de la conversación pública, visible, accesible y presente en la vida diaria de las personas. No basta con atender la enfermedad una vez declarada; el desafío está en instalar hábitos de cuidado y cultura preventiva.
La jornada en Plaza Prat dejó así una señal relevante para la comunidad local y regioLa presencia de la Sociedad Chilena de Nefrología y de los equipos locales permitió, nal: la enfermedad renal crónica existe, además, reforzar la idea de que la salud renal requiere un trabajo articulado, con participación de especialistas, hospitales, afecta a miles de personas y muchas veces progresa sin aviso. Por eso, el llamado no debe quedar reducido a una conmemoraconsultorios y autoridades sanitarias. Esa ción anual.
Debe traducirse en controles, en coordinación aparece hoy como una neceeducación, en fortalecimiento de la atención sidad concreta, especialmente cuando se primaria y en una ciudadanía más conscientrata de enfrentar enfermedades crónicas te de sus propios factores de riesgo. que exigen continuidad de cuidados, control sostenido y educación permanente.
Desde una mirada editorial informativa, este tipo de actividades merece ser destacado porque pone el acento donde muchas veces no alcanza la urgencia mediática: en las enfermedades silenciosas que avanzan sin estridencia, pero con enorme impacto. La feria ciudadana en Iquique no solo entregó datos y orientación; también recordó una verdad básica de la salud pública: prevenir sigue siendo más eficaz, más humano y más justo que llegar tarde. En una región que necesita redes sanitarias fuertes y comunidad informada, hablar a tiempo de salud renal también es una forma concreta de cuidar el futuro. NOTA. Feria ciudadana en Iquique reforzó el llamado a la prevención, el diagnóstico precoz y el control oportuno de una patología que afecta a millones de personas en el mundo.