Autor: Por Tom Dillehay y Jorge Guzmán Fundación Monte Verde.
Lo que pasó en la semana
Lo que pasó en la semana E Verde II. Como hemos dicho antes: es como querer escribir la biografía de alguien sin haberlo entrevistado jamás. Los errores no son menores. La tefra Lepué que invocan para redatar el sitio (una capa de ceniza volcánica de unos 11.000 años) nunca ha sido identificada dentro del yacimiento por ningún especialista desde que comenzaron las excavaciones en 1977. Los autores confundieron depósitos sedimentarios y formaciones minerales con material volcánico por similitudes cromáticas superficiales. Los análisis geoquímicos disponibles no = 1 debate generado por el artículo de Sulo confirman. Uno de los pilares cronológicos del esturovell, Méndez y Latorre en Science no dio, simplemente, no existe. es una disputa entre iguales. Es una críLa hipótesis de que los materiales fueron arrastrados por acción fluvial es igualmente insostenible. El sitio conserva huellas humanas, fogones, estructuras de madera, masas de algas marinas masticadas y restos orgánicos excepcionales sellados bajo turba por 14.500 años.
Una corriente de agua no deja todo eso intacto. tica construida sin haber excavado el sitio, sin conocer su estratigrafía y basada en observaciones tomadas entre 50 y 4.000 metros de distancia de Monte La respuesta científica fue contundente. Tres cartas independientes elaboradas por más de 30 investigadores de universidades y centros de investigación de Estados Unidos, Europa y América Latina demostraron, con evidencia geológica, arqueológica y genética, los errores del estudio. La ciencia se construye con rigor y honestidad hacia la evidencia. Monte Verde seguirá siendo un referente del poblamiento temprano de América, no porque lo defendamos, sino porque los datos lo sostienen. MONTE VERDE Y EL RIGOR QUE LA CIENCIA EXIGE Autor: Por Tom Dillehay y Jorge Guzmán Fundación Monte Verde.. MONTE VERDE Y EL RIGOR QUE LA CIENCIA EXIGE