Autor: Valeria Troc Farías
Economistas divididos ante estrategia del gobierno de subir bencinas de golpe
Economistas divididos ante estrategia del gobierno de subir bencinas de golpe S eis economistas coinciden en que el alza de las bencinas responde a una decisión de cuidar las cuentas fiscales, pero no todos están de acuerdo con cómo y cuándo se hizo. Mientras algunos respaldan haber ajustado los precios de una vez, otros creen que el golpe fue demasiado brusco para los hogares y no del todo necesaria. Un alza histórica de los precios de los combustibles fue la que anunció el Ministerio de Hacienda este lunes, donde la bencina subirá $370 por litro y $580 el diésel.
El ministro Quiroz frente a este ajuste dijo que "no estamos en condiciones de apostar, las finanzas no lo permiten hoy día". Esta decisión refleja el impacto del escenario internacional, y abre el debate entre economistas sobre si este era el momento y la forma adecuada para aplicar el ajuste. Para algunos, la medida responde a una lógica fiscal clara.
Alejandro Urzúa, analista económico de la UNAB y OpenBBK, sostiene que "lo que refleja esta decisión del Gobierno es, principalmente, una señal de prudencia fiscal", al optar por dejar de amortiguar los precios y transparentar el costo externo.
A su juicio, en un escenario de alta incertidumbre, "es preferible ajustar ahora que ir acumulando presión para más adelante". Una mirada similar tiene el economista jefe del banco BCI, Sergio Lehmann quien afirma: "Me parece correcto que en el mercado local se reflejen las condiciones de los mercados internacionales de combustibles. Bajo un escenario de pocas holguras fiscales, al Gobierno le pareció prudente hacer la corrección de manera rápida", explica.
Sin embargo, introduce la duda de si el conflicto internacional resulta ser transitorio, "también se podría haber considerado alzas más contenidas, para acomodar mejor el shock". ¿Apostó el Gobierno por una guerra más duradera? Es ahí donde aparece uno de las principales cuestionamientos entre los expertos: cuánto durará el escenario externo.
Para el director de Ingeniería Comercial en la USS Sede Concepción, Andrés Ulloa, no hay una respuesta única, pero dice que la decisión del Gobierno muestra una apuesta. "Hay quienes creen que los ajustes deben hacerse de forma gradual y otros que deben aplicarse de una vez, para evitar problemas de expectativas", explica.
En ese sentido, cree que el Ejecutivo se inclinó por esta última opción ante la posibilidad de un conflicto prolongado. "Si los precios siguen subiendo, era mejor sincerar desde el inicio y no tener que aplicar alzas sucesivas", dice Ulloa. Sin embargo, en cuanto al momento en que se aplicó el alza, Ulloa tiene opiniones distintas del lado político y económico. "Desde el punto de vista político, probablemente fue un error hacerlo de una. Se podría haber aplicado de forma más gradual, porque eso da una señal de que se está escuchando a la ciudadanía y permite que las personas se ajusten", señala. Pero también agrega que "hay evidencia de que cuando no se toman decisiones a tiempo, los costos pueden ser mayores", por lo que un ajuste inmediato también puede ser justificable.
Gradualidad vs. ajuste inmediato Una postura más intermedia es la de Mauricio Castañeda, quien coincide en que la medida tiene lógica fiscal, pero cuestiona su implementación. "Era defendible técnicamente, pero probablemente fue demasiado brusca para los hogares y sectores intensivos en transporte", señala. A su juicio, el Gobierno no está necesariamente apostando a que el conflicto se extienda, sino más bien actuando con cautela ante la imposibilidad de seguir sosteniendo precios más bajos de lo que realmente cuestan.
Castañeda también pone foco en el timing. "Desde el punto de vista fiscal, buscó cortar rápido una sangría, pero desde lo social fue riesgoso: mete presión inflacionaria y golpea de inmediato el costo de vida", afirma, agregando que se podría haber combinado el ajuste con una amortiguación parcial y transitoria. El economista y profesor de Macroeconomía de la USS, Matías Godoy, también cuestiona la forma en que se aplicó el ajuste. A su juicio, si bien la medida puede tener fundamentos, "se pudo haber hecho de una mejor forma", con alzas más graduales y una estrategia comunicacional más clara.
Godoy coincide en que detrás de la decisión hay una mirada preventiva ante un posible escenario internacional más complejo. "El temor es que el conflicto se extienda mucho", señala, lo que podría presionar las cuentas fiscales y obligar a mayores desembolsos en el futuro. En esa línea, plantea que la decisión del Gobierno responde más a una lógica de anticipación que a una urgencia inmediata. "Esta medida fue más bien preventiva, pero al mismo tiempo con fuertes razones ideológicas.
Pero no la considero 100% necesaria". El dilema fiscal: sin espacio para amortiguar Por otro lado, Patricio Arrau, Ph.D. en Economía de la Universidad de Pennsylvania, quien también fue socio del actual ministro de Hacienda, sostiene que la medida buscó evitar "incrementar el déficit fiscal en US $140 millones a la semana" y que "no se justificaba un subsidio de esa magnitud a los automovilistas". A su juicio, "el gobierno del presidente Kast decidió enfrentar el costo político, usar su capital político, para estabilizar las arcas fiscales". En cuanto a la duda que quizás se podría haber utilizado el Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) y haber ayudado a suavizar el impacto, no hay consenso entre los economistas. Lehmann descarta su uso, señalando que "no aparece bien fundado en este caso" y que sus recursos son limitados. En tanto, Ulloa es más tajante: "no tiene sentido" destinar fondos a contener combustibles cuando existen otras prioridades sociales. Castañeda, en cambio, plantea una posición intermedia: el FEES "sí se podía usar parcialmente como amortiguador", pero advierte que financiar completamente el alza habría significado prácticamente agotar el fondo. Matías Godoy, profesor de Macroeconomía USS Se pudo haber hecho de una mejor forma.
Desde el punto de vista de las alzas, las ayudas y desde el punto de vista de lo comunicacional", No es absurdo plantear el uso del FEES pero no es un fondo específico para bencinas y no es infinito", Mauricio Castañeda, economista Autor: Valeria Troc Farías. Coinciden en la necesidad del ajuste, pero advierten que su aplicación fue brusca y con efectos inmediatos en el costo de vida. Seis expertos analizaron la estrategia del Gobierno Matías Godoy, profesor de Macroeconomía USS Se pudo haber hecho de una mejor forma.
Desde el punto de vista de las alzas, las ayudas y desde el punto de vista de lo comunicacional", No es absurdo plantear el uso del FEES pero no es un fondo específico para bencinas y no es infinito", Mauricio Castañeda, economista