Autor: Jeremy V. Quiroz prensa@latribuna.cl
De ingeniería en biotecnología a medicina: las carreras elegidas por estudiantes de la provincia con puntaje nacional
De ingeniería en biotecnología a medicina: las carreras elegidas por estudiantes de la provincia con puntaje nacional día con una oración. Minutos después, al revisar la plataforma, estallaron los gritos de emoción y satisfacción por cumplir el objetivo. Egresado del Colegio Teresiano de Los Ángeles, Carlos mantuvo una impecable trayectoria académica.
Durante tercero y cuarto medio sostuvo un promedio 7,0 y estructuró una preparación metódica: preuniversitario, ensayos constantes y una decisión que él mismo define como clave: desconectarse casi por completo de redes sociales durante el año. Su desconexión no fue absoluta, aclara. Mantuvo WhatsApp y mensajes de Instagram para comunicarse, pero eliminó de su rutina el consumo de TikTok, reels y videos de YouTube. "Fue especialmente dejar todo lo que eran videos cortos. Me di cuenta de que eso me consumía mucho tiempo", explica.
Tras un año sin ese tipo de contenidos, volver a ellos después de conocer su puntaje fue, en sus palabras, "bacán". Sin embargo, la sensación cambió rápidamente. "Al instante me di cuenta de que me estaba consumiendo el día. Podía pasar horas 'scrolleando' sin ningún sentido", reconoce. Ese contraste -entre la desconexión y el retornolo llevó a una conclusión más profunda. "Es una felicidad instantánea, pero a corto plazo. Siento que es una decisión que debería adoptar por mucho tiempo, por mi aprendizaje y mi bienestar", reflexiona.
Incluso proyecta que, al comenzar la universiesde Los Ángeles, Huépil y Mulchen, Carlos Armijo, Oliver Chávez y D Felipe Lonconao se transformaron en referentes académicos de sus comunidades y disfrutaron un momento de fama que jamás se imaginaron. Cada uno llegó a los 1.000 puntos en la última PAES (Prueba de Admisión a la Educación Superior) 2025 junto con una veintena de estudiantes de la provincia de Biobío. A un mes de aquella noticia, y tras conocerse los resultados de las postulaciones, La Tribuna los contactó para conocer su futuro académico y cómo viven el proceso a portar de iniciar la vida universitaria. Cuando Carlos confirmó que había obtenido los 1.000 puntos en Matemática 1, la escena en su casa fue tan íntima como intensa.
Eran cerca de las 07:30 horas y, como parte de su rutina familiar, habían comenzado el dad, podría retomar ese mismo estilo de vida, quizás no con la la Santa María. misma rigidez, pero sí con límites claros. Según su testimonio, la disciplina académica y el equilibrio personal fueron parte de su fórmula para lograr el anhelado objetivo. En conversación con diario La Tribuna reveló que, inicialmente, su meta era estudiar Bioquímica, con la Universidad Católica como opción prioritaria. Sin embargo, la historia dio un giro la noche anterior al cierre de postulaciones. Una llamada desde la Universidad Técnica Federico Santa María lo llevó a reconsiderar todo. "Me terminé enamorando de la carrera", relata tras conocer en profundidad lo que ofrecía la Ingeniería Civil en Biotecnología. La propuesta combinaba ciencia y tecnología, además de ofrecerle algo que para él era fundamental: una fuerte base matemática. A eso se sumaron becas concretas -residencia, alimentación y apoyo financiero-que le daban mayor certeza económica frente a la incertidumbre de la gratuidad. La decisión no fue simple. Investigó hasta altas horas de la noche, comparó mallas curriculares y evaluó proyecciones laborales. Finalmente, optó por trasladarse a Valparaíso, donde Hoy ya tiene asegurado alojamiento a una cuadra de la universidad. La beca cubre casi la totalidad del arriendo. Sus padres -orgullosos y a la vez nostálgicosvaloran que la ciudad sea más manejable que Santiago y que la logística sea menos compleja. Carlos reconoce que siente temor ante la exigencia académica, pero lo asume como parte del proceso. Rechaza la idea de elegir carrera solo por rentabilidad: "El camino al éxito no es uno solo", afirma. Su meta a largo plazo incluye incluso la posibilidad de desarrollar investigación en el extranjero, especialmente en el ámbito espacial aplicado a la biotecnología. Owen Chávez Jara se transformó en motivo de orgullo colectivo. Con 17 años, el egresado del Liceo de Huépil se convirtió -hasta ahoraen el único estudiante de la provincia en obtener 1.000 puntos en Competencia Lectora. Su vínculo con los libros comenzó antes de nacer. Según relata, su madre le leía cuando aún estaba en el vientre. En el hogar, la lectura no era una obligación académica, sino una práctica cotidiana. Desde kínder ya leía cuentos a sus compañeros. A diferencia de otras historias asociadas a preparaciones intensivas de último año, en su caso el hábito lector fue permanente.
Participó en el preuniversitario Pedro de Valdivia y contó con la Beca CMPC, pero insiste en que el eje fue el trabajo sistemático en el aula y el acompañamiento de su profesora de Lenguaje, Carol Quintana. Durante su etapa escolar también participó en el torneo de debate del Programa PACE de la Universidad de Concepción, donde su equipo obtuvo el primer lugar. Esa experiencia fortaleció su capacidad argumentativa y de análisis. El día del resultado lo tomó por sorpresa. "Nunca me había ido tan bien en los ensayos", reconoce. Lo que vino después fue una seguidilla de invitacioCARLOS ARMIJO ARÁNGUIZ Y SU DECISIÓN DE ÚLTIMO MINUTO OLIVER CHÁVEZ: "QUIERO QUE SE SEPA QUE SE PUEDE" Autor: Jeremy V. Quiroz prensa@latribuna.cl. Carlos Armijo, Oliver Chávez y Felipe Lonconao fueron parte de la veintena de estudiantes que obtuvieron 1.000 puntos en la PAES 2025 en la provincia de Biobío. Ahora, con becas aseguradas y arriendos confirmados, se preparan para iniciar en marzo sus carreras en Valparaíso, Valdivia y Concepción. La Tribuna, conversó con ellos para conocer su paso a paso tras conocer los resultados de sus postulaciones. CARLOS ARMIJO ARÁNGUIZ Y SU DECISIÓN DE ÚLTIMO MINUTO OLIVER CHÁVEZ: "QUIERO QUE SE SEPA QUE SE PUEDE" En Huépil, comuna de