SQM Yodo Nutrición Vegetal impulsa agricultura en el desierto como oportunidad para el norte de Chile
SQM Yodo Nutrición Vegetal impulsa agricultura en el desierto como oportunidad para el norte de Chile oportunidad para el norte de Chile a.. .. “. :. ___=-... --1.. r. “,.:-:. Proyecto de alfalfa en la Pampa del Tamarugal con riego subterráneo y energía fotovoltaica. desarrollado junto a ganaderos locales.
TRABAJO CONJUNTO Y DESARROLLO: SQM Yodo Nutrición Vegetal impu Isa agricultura en el desierto como Presencia en más de 110 paises permite transferir conocimiento agrícola probado en condiciones extremas al norte de Chile Desde Tarapacá, la compañía impulsa un modelo basado en ciencia y trabajo comunitario que demuestra que es posible desarrollar soluciones de carácter agrícola en entornos de extrema aridez, con potencial de escalar hacia 2030. ;1] Pn::u Almonte;0]. s Pozo Alrnonte. espacio de En distintas localidades de la Región de Tarapacá hoy comienza a instalarse una conversación distinta cómo este terntorio, uno de los mas ándos del planeta, puede transformarse también en un espacio productivo para la agricultura. lloy esisten más de 60 hectáreas agrícolas productivas en pleno desierto, desarrolladas junto a comunidades campesinas que cultivan alfalfa, hortalizas y ensayan especies de mayor Valor mediante riego tecnificado, monitoreo de salinidad y manejo eficiente del recurso hídrico. No se trata de pilotos experimentales, sino de superficies en operación que demuestran que, con conocimiento aplicado y tecnologia, es posible producir en condiciones extremas.
Este avance ha sido posible vacias al trabajo conlunto entre agricultores locales y el equipo agronómico de SQM Yodo Nutrición Vegetal, que ha transferido al territorio la experiencia que por más de cinco décadas ha desarrollado en zonas áridas de distintos paises del mundo, asesorando cultivos en contextos de suelos salinos, de estrés hídrico y alta radiación.
“El desierto siempre ha sido parle de nuestra historia y de nuestra operacion Hoy lo miramos rambién corno un ternrorio donde, Junto a las cornsridades, pooemos vrusa so jCores :lesde la c. aplicanoo ciencia, tecnología y gestión eficiente para fortalecer la agricultura local y aportar al desarrollo de los territorios”, explica Pablo Altimiras, gerente general de SOM Yodo Nutrición Vegetal. La compañía cuenta con 31 agrónomos expertos que asesoran cultivos en más de 120 paises.
Ese conocimiento acumulado hoy se aplica en localidades como La Tirana, Colonia de Pintados y Pozo Almonte, en la Región de Tarapacá. donde agricultores locales han incorporado sistemas de riego de precisión, regeneración de suelos mediante enmiendas, uso de energías renovables para el bombeo de agua y plataformas de monitoreo en tiempo real para controlar humedad, temperatura y salinidad. “Estos proyectos nacen desde el diálogo con las comunidades. No llegan como una solución externa, sino que se diseñan funto a quienes viven en el territorio.
Nuestro rol es poner a disposición conocimiento técnico que les permita producir mejor y con mayor eficiencia”, señala Anibal Abogabir, gerente de Comunidades y Asuntos Públicos de SQM Yodo Nutrición Vegetal. rr Mas cje eo nectareas agricolas ya producen en el desierto junto a comunidades del Tamarugal. 1.,, -. La meta al 2U?0 proyecta alcanzar del orden de bOQ hectáreas agrícolas en el desierto mediante trabajo colaborativo. Vinculación con comunidades campesinas para incofpoiar tecnologías en la agricultura. INNOVACIÓN E INVESTIGACIÓN APLICADA AL CORAZÓN DEL TAMARUGAL Innovación e investigación aplicada permiten validar nuevas prácticas agrícolas en pleno desierto de Atacama.
Uno de los ejemplos más visibles es la unidad productiva de alfalfa en la Pampa del Tamarugal, desarrollada junto a ganaderos locales y Conaf, donde 15 hectáreas con riego subterráneo alimentado por energia fotovollaica producen alimento para más de 5.000 cabezas de ganado, beneficiando directamente a 19 familias A esto se suman iniciativas como el piloto experimental de arándanos en la Colonia de Pintados, donde se evalúan variedades en macetas con Sustratos especiales. fertirriego de precisión y planlas de ósmosis inversa que permiten remover sistemas de fertirriego de alta precisión y manejo controlado de sombra y radiación. El proyecto incorpora una planta de osmosis inversa para asegurar la calidad del agua utilizada en el riego y asl generar condicionas óptimas para el establecimiento del cultivo. Sensores y plataformas de monitoreo en tiempo real permiten medir evapotranspiración, humedad y comportamiento de las plantas, ajustando la estrategia de riego y nutrición según su evolución. Este espacio funciona como un laboratorio a cielo abierto, donde se validan prácticas y manelos técnicos que pueden hacer viable la producción de especies de alto valor en el desierto.
La experiencia acumulada en estos años abre una conversación más amplia para el norte de Chile: cómo proyectar esta forma de trabajo colaborativo hacia el 2030, avanzando en el desarrollo de cerca de 600 hectáreas agrícolas en el desierto a partir de alianzas entre comunidades, empresas, universidades y el Estado, con foco en el fortalecimiento de la agricultura local y el desarrollo de los territorios. “Este no puede ser un esfuerzo sales del agua para su uso agricola.
En paralelo, el Centro de Investigación y Desarrollo Agropecuario de Pozo Almonte se ha transformado en un espacio de transferencia tecnológica y capacitación, donde se cultrean hortalizas hidropónicas, se prueban nuevas técnicas de eficiencia hídrica y se comparten conocimientos con agricultores, estudianles y organizaciones sociales de la zona. “Lo relevante es que aquí no estamos hablando de apoyo asistencial, sino de generación de aislado.
Si Che c, aere proyectar nuevas oportiriidades de desarrolo desde sus territorios, es clave impulsar iniciativas de valor social compartido que integren conociento, gestión del agua y trabajo coíaborativo con las comunidades en una mirada de largo plazo, generando capacidades que permitan transformar los recursos en oportunidades realas para las personas y su entorno”, enfatiza Pablo Ntimras. El desafío de producir en el desierto in”çca innovar de manera permanente y trabajar en conjunlo. Tambén muestra que el conocimiento técnico que por años ha estado vinculado a la minería hoy puede ponerse al servicio del desarrolo de la agricultixa en el territorio. “Cuando una comunidad logra producir en estas condiciones, no solo mejora su actividad económica: recupera prácticas agrícolas, fortalece su identidad y gaitera nuevas oportunidades para las siguientes generacoies. Ese es el sentido de nuestro propósito como compañía: desarrollar capacidades únicas que transformen recursos en vida y progreso, en especial, en los territorios donde estarnos presentes”, concluye Abogabr. capacidades productivas. Son las propias comunidades las que gestionan, trabajan y proyectan estos espacios agrícolas, incorporando tecndoglas que antes no estaban disponibles para ellas”, agrega Abogabir. PILOTO DE ARÁNDANOS: INNOVACIÓN Y APRENDIZAJE EN CONDICIONES EXTREMAS En Colonia de Pintados se desarrolla un ensayo experimental de arándanos que evalúa 26 variedades en macetas con sustratos específicos, bajo. Desde Tarapacá, la compañía impulsa un modelo basado en ciencia y trabajo comunitario que demuestra que es posible desarrollar soluciones de carácter agrícola en entornos de extrema aridez, con potencial de escalar hacia 2030. TRABAJO CONJUNTO Y DESARROLLO: