El vínculo especial entre los moais y Japón
El vínculo especial entre los moais y Japón NÓPAJEDADAJABME NÓPAJNEELIHCEDADAJABME ITTESSORALUAP La historia de los intercambios entre Chile y la localidad japonesa de Minamisanriku se remonta a 66 años atrás, concretamente al gran terremoto de Valdivia ocurrido en mayo de 1960, que causó cerca de 1.700 víctimas mortales. Varias horas después del terremoto, un tsunami de 6,1 metros de altura azotó la costa noreste de Japón, provocando la muerte de 142 personas y generando enormes daños en varias zonas. La localidad más afectada fue Shizugawa, actualmente conocida como Minamisanriku, en la prefectura de Miyagi.
En 1990, treinta años después de esta tragedia, Chile realizó una especial donación a Minamisanriku: un monumento con la figura del cóndor, con el fin de transmitir a las generaciones futuras el testimonio de la amistad entre Japón y Chile, que se forjó al trabajar juntos en la reconstrucción. Al año siguiente, en 1991, el escultor chileno Roberto Covarrubias esculpió un gran moai de 12 toneladas, que se instaló en el Parque Matsubara. PROYECTO MOAI Desde entonces, la estatua del moai se convirtió en una figura muy significativa para los habitantes de Minamisanriku.
En 2010, por iniciativa de los alumnos de secundaria, se puso en marcha un novedoso proyecto para “moaizar” la ciudad, que implicó utilizar la figura de moais en transportes, barandillas de puentes e incluso en las tapas del alcantarillado, convirtiéndolos en puntos de interés turístico muy queridos por la ciudad.
EL GRAN TERREMOTO DEL ESTE DE JAPÓN Y LA LLEGADA DEL NUEVO “MOAI DE LA AMISTAD” El 11 de marzo de 2011 se produjo el gran terremoto del Este de Japón, de magnitud 9 NÓPAJEDADAJABM grados en que más de 19 mil personas perdieron la vida. Como resultado de la catástrofe, solo en Minamisanriku fallecieron 566 personas, 237 desaparecieron y 8.719 debieron evacuar sus hogares. Además, el tsunami devoró lo que encontró a su paso, dañando el moai y la estatua del cóndor. La Embajada de Chile en Tokio visitó la localidad en numerosas ocasiones y entregó alimentos a los damnificados.
Además, el Comité Empresarial Chile-Japón, y las empresas chilenas que mantienen estrecha relación con Japón, formaron el “Comité Esperanza” y solicitaron la colaboración del Consejo de Ancianos de Rapa Nui, entre otros, con el fin de instalar un nuevo moai, como símbolo de reconstrucción. En marzo de 2012, el Presidente Piñera fue a Minamisanriku.
En su visita guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas, y estuvo en diversos lugares afectados por la catástrofe, como el hospital y la escuela de Shizugawa, donde se albergaba temporalmente la cabeza del moai.
Allí prometió entonces a los alumnos que donaría un moai más grande y les habló en japonés: “¡ Ánimo, Japón!”. Bajo la dirección del “Comité Esperanza”, el escultor de Rapa Nui, Benedicto Tuki, se puso manos a la obra con la creación de un nuevo moai, que zarpó de Valparaíso en noviembre de 2012 y recorrió cerca de 17 000 kilómetros hasta llegar a Japón el 25 de diciembre. Tras pasar por Tokio y Osaka, arribó a Minamisanriku en mayo de 2013. Este 11 de marzo, se cumplieron quince años del Gran Terremoto del Este de Japón.
El embajador Sone visitó la localidad en febrero y transmitió a Minamisanriku un mensaje de la familia Tuki: “Rapa Nui, isla que mira hacia el sol poniente recordando a esa otra isla, Japón, y a cada una de las personas que lo habitan. Allí ha quedado el moai, que con su energía nos mantiene conectados por siempre en espíritu”. El moai donado por Chile sigue velando hoy por los habitantes de Minamisanriku. Es verdaderamente especial, ya que es uno de los pocos “moais con ojos” que existen en el mundo. Según la tradición de Rapa Nui, al ponerle los ojos, el moai se impregna de “mana”, poder espiritual, y protege a las personas y les da esperanza.
Compartiendo la tragedia del terremoto y el tsunami, así como el valor y la esperanza para la reconstrucción, Chile y Japón, Rapa Nui y Minamisanriku, se unen a través del moai y avanzan juntos hacia el futuro.
Rapa Nui y la ciudad japonesa de Minamisanriku, se unen a través de la figura de un moai y avanzan juntos hacia el futuro.. ESPERANZA Y FORTALEZA UNIDAS A TRAVÉS DEL MAR: Rapa Nui y la ciudad japonesa de Minamisanriku, se unen a través de la figura de un moai y avanzan juntos hacia el futuro. E El moai donado por Chile sigue velando hoy por los habitantes de Minamisanriku. Llegada de uno de los moais donados por Chile a la ciudad japonesa. En marzo de 2012, el Presidente Piñera visitó la ciudad de Minamisanriku. Llegada de uno de los moais donados por Chile a la ciudad japonesa.