Autor: Paula Daza Directora ejecutiva CIPS, Facultad de Gobierno UDD
Cartas: Sin respiro
Cartas: Sin respiro Señor Director: Las enfermedades pulmonares intersticiales progresivas (EPI), que comprenden más de 200 patologías, representan un problema de salud pública creciente y aún insuficientemente abordado en Chile. Según los registros de mortalidad de la OMS, el país se ubica en el tercer lugar a nivel mundial, solo por detrás de Perú y Japón. Son cifras comparables, e incluso superiores, a las de algunos cánceres. Sin embargo, estas patologías continúan siendo subdiagnosticadas y carecen de una cobertura adecuada. Chile ocupa el quinto lugar en prevalencia de estas enfermedades (OMS), donde factores como pertenecer a ciertas zonas geográficas o tener menor nivel educacional pueden influir negativamente. Este escenario se ha complejizado en los últimos años debido a un aumento sostenido en la incidencia, impulsado por el envejecimiento poblacional y por factores ambientales, como la contaminación y la exposición ocupacional. El sistema sanitario enfrenta importantes brechas en diagnóstico, acceso a exámenes especializados y tratamiento. La ausencia de cobertura para terapias antifibróticas profundiza la inequidad, y deja a los pacientes expuestos a altos costos y a la progresión de una enfermedad grave. Resulta urgente avanzar en políticas públicas que fortalezcan el diagnóstico precoz, garanticen un acceso equitativo al tratamiento e incorporen estas enfermedades en mecanismos de protección financiera. Autor: Paula Daza Directora ejecutiva CIPS, Facultad de Gobierno UDD.