Autor: Ricardo Salman Aburdene Presidente de CorÑuble.
Columnas de Opinión: Geometría variable: coaliciones por tema para países medianos
Columnas de Opinión: Geometría variable: coaliciones por tema para países medianos n el nuevo tablero global, los países medianos descubren una verdad incómoda: negociar solos frente a una potencia suele equivaler a E hacerlo desde la debilidad. Y cuando la interdependencia se usa como palanca -tarifas, estándares, tecnología o financiamiento-la apertura sin estrategia se vuelve vulnerabilidad. Para un país como el nuestro, el margen de error es mínimo. Por eso el mensaje de Mark Carney tiene una lectura chilena inmediata: no se trata de encerrarse, sino de coordinarse mejor. Carney lo llamó "geometría variable": coaliciones distintas según el tema, con socios que compartan intereses y valores. Traducido a chileno: clubes prácticos, con objetivos concretos y plazos. No reemplazan el multilateralismo; lo complementan cuando se vuelve lento. La pregunta no es si Chile debe hacerlo, sino si puede permitirse no hacerlo. Porque si no estás en la mesa, estás en el menú. ¿En qué coaliciones debiera moverse Chile? Propongo siete. Primero, minerales críticos y cadenas de valor. No basta con ser proveedor; hay que ser "preferido": trazabilidad, estándares, contratos de largo plazo y más valor agregado. Una coalición con la UE, Japón, Corea, Canadá y Australia puede anclar demanda y tecnología. Segundo, energía verde y corredores. Hidrógeno, amoníaco y combustibles sintéticos no despegan con discursos, sino con compradores comprometidos, certificaciones y puertos preparados. Tercero, digital y ciber. Para un país abierto, la soberanía del siglo XXI pasa por datos, software y continuidad operativa. Un pacto con democracias tecnológicas (Europa, Canadá, Australia, Corea, Singapur) puede dar interoperabilidad, reglas de comercio digital y protocolos ciber para infraestructura crítica. Cuarto, océanos y puertos. Chile es plataforma natural del Pacífico Sur, frente a desafíos como la pesca ilegal, la protección de rutas marítimas, los cables submarinos y la proyección antártica. Coaliciones con países del Pacífico y del hemisferio sur pueden mejorar vigilancia, logística y resiliencia portuaria. Quinto, resiliencia climática. Sequía, incendios y desastres ya no son "eventos": son condición. Chile puede liderar estándares y soluciones exportables (ingeniería, gestión del agua, prevención y tecnología) con socios como Japón, la UEy multilaterales. Sexto, salud estratégica y bioeconomía. Pandemias, cadenas de insumos críticos y biotecnología aplicada: aquí caben acuerdos regionales de stock, compras y capacidades productivas. Séptimo, defensa por capas. No es "cambiar de proveedor" de un día para otro; es reducir puntos únicos de falla: mantenimiento local, stocks críticos, doble abastecimiento en subsistemas, ciberdefensa y vigilancia marítima. La geometría variable no es retórica: es una forma de evitar dos trampas, la soledad costosa y la dependencia ingenua. Para Chile, significa negociar mejor, invertir mejory reducirvulnerabilidades. No basta con estar; hay que estar con objetivos claros. En la próxima columna veremos cómo convertir nuestros recursos en plataformas de desarrollo y no solo en ventas al exterior. Autor: Ricardo Salman Aburdene Presidente de CorÑuble.. Opinión