Columnas de Opinión: Conguillío y la urgencia de una gestión justa para el territorio
Columnas de Opinión: Conguillío y la urgencia de una gestión justa para el territorio ¿ Es posible que un sistema digital, diseñado para el orden, se convierta en la herramienta de exclusión más efectiva de un territorio? Hace poco reflexionábamos sobre las asimetrías de poder en el Parque Nacional Conguillío, evidenciadas en cierres preventivos que solo parecen afectar a los locales.
Hoy, la evidencia técnica nos obliga a dar un paso más en ese análisis, la gestión de tickets no es solo deficiente, es una distorsión que asfixia económicamente a las comunidades de Curacautín, Melipeuco y Cunco. Los datos registrados entre el 31 de enero y el 10 de febrero son lapidarios. El parque opera con 1.100 cupos diarios, divididos en 550 para el concesionario y 550 para el público general. Sin embargo, mientras el aforo general permaneció en un persistente cero, el cupo asignado al concesionario mostró una disponibilidad casi total, con cerca de 500 entradas libres cada día. Si el concesionario opera con sus instalaciones Îlenas, pero sus tickets están "disponibles", la conclusión es lógica y devastadora: sus pasajeros están consumiendo los cupos destinados al público general. Este "aforo fantasma" no es un error inofensivo. Para un guía local de Melipeuco, un tour operador de Curacautín o un alojamiento en Cunco, la falta de tickets para sus clientes significa la cancelación de servicios y la pérdida de sustento. Se estima que esta mala gestión de accesos genera pérdidas que superan los USD 15.000 diarios en temporada alta para los emprendedores del territorio. Mientras el concesionario asegura su rentabilidad ocupando la cuota pública, el resto de la Araucanía Andina se queda mirando desde afuera de su propio parque. La continuidad de esta crisis evidencia que la conservación no puede seguir siendo gestionada desde una oficina centralista que ignora la realidad de sus fronteras. Se requiere con urgencia una mesa de gobernanza participativa donde CONAF, los municipios y los actores turísticos locales diseñen un sistema de reservas inteligente y transparente. Debemos implementar el traspaso de vacancia y unificar las plataformas de reserva para que el aforo sea real y equitativo. El futuro de nuestro desarrollo local depende de que el parque deje de ser una isla de privilegios y vuelva a ser el corazón integrador de todo su territorio.. Rodrigo Travieso Landeros