Autor: Juan Carlos Velásquez Profesor de Historia
La matanza de Pampa Irigoin: crisis habitacional y represión en Puerto Montt
La matanza de Pampa Irigoin: crisis habitacional y represión en Puerto Montt a Matanza de Pampa Irigoin se enmarca en la profunda crisis habitacional que afectó al sur de Chile a mediados del siglo XX. El rápido crecimiento demográfico, impulsado por la migración de sectores rurales hacia las ciudades, generó una inmensa escasez de viviendas.
En Puerto Montt, esta situación alcanzó niveles dramáticos tras el devastador terremoto del 22 de mayo de 1960, que dejó a casi 25 mil personas sin hogar, obligando al Estado a levantar precarios pabellones de emergencia, denominados "barracones". El gobierno de Eduardo Frei Montalva (1964-1970) prometió una "revolución en libertad". Su administración consideraba la vivienda como un derecho social básico e implementó programas como Promoción Popular, la Operación Sitio y el Plan de Ahorro Popular (PAP). Este último categorizaba a las familias según sus ingresos y exigía planes de ahorro a largo plazo, una dinámica que resultaba desconcertante para la cultura rural del sur.
La extrema burocracia y la lentitud del proceso frustraron a las familias vulnerables, convirtiendo a la ocupación ilegal de tierras o "tomas de terrenos" en el único mecanismo viable para que miles de pobladores desposeídos accedieran a un techo.
Impulsadas por esta necesidad, en la noche del 4 de marzo de 1969, cerca de un centenar de familias ocuparon un terreno de tres hectáreas al norte de Puerto Montt, ubicado junto a la carretera panamericana (Ruta 5). La propiedad pertenecía a Rociel Irigoin, agricultor y comerciante puertomontino.
Organizados en un comité, los pobladores levantaron chozas improvisadas con materiales de construcción reciclados y establecieron guardias ante la posible llegada de las fuerzas policiales En este proceso contaron con el apoyo de Luis Espinoza Villalobos, un diputado socialista recién elegido.
Para los pobladores, Espinoza era un aliado incondicional que defendía a los trabajadores; sin embargo, para el gobierno y las autoridades locales, él representaba la figura del "agitador" que con su ideología marxista politizaba los conflictos sociales. La respuesta del Estado fue implacable, alineada con la política de "mano dura" que Frei había instaurado para reprimir el creciente activismo social. El 8 de marzo, la policía exigió el desalojo inmediato.
Esa misma madrugada, en una maniobra para privar a los pobladores de su defensa política, el diputado electo Luis Espinoza Villalobos fue arrestado por la Policía de Investigaciones acusado de infringir la ley de seguridad del Estado por impulsar una toma ilegal y enviado a Valdivia. A las 7:00 AM del domingo 9 de marzo, más de 200 carabineros dirigidos por el coronel Alberto Apablaza y el mayor Rolando Rodríguez irrumpieron en la toma de Pampa Irigoin. Comenzaron a quemar las viviendas y a dispersar a los ocupantes con gases lacrimógenos. La primera víctima fatal fue Robinson Montiel Santana, un bebé de tres meses que murió asfixiado. Al verse acorralados, los pobladores intentaron resistir lanzando piedras y palos. La policía respondió disparando sus armas de fuego.
El brutal enfrentamiento terminó con diez civiles fallecidos: Luis Alderete Oyarce, 19 años; José Aros Vera, 27 años; Guillermo Ayancán, 38 años; Federico Cabrera Reyes, 24 años; Jovino Cárdenas Gómez, 30 años; José Flores Silva, 19 años; Arnoldo González Flores, 34 años; David Montiel Valderas, 34 años; José Santana Chacón, 64 años; y Wilibaldo Vargas Vargas, 31 años. A ellos hay que agregar más de 50 heridos y 15 detenidos. El multitudinario funeral reunió a 15 mil personas y a figuras clave de la izquierda, como el senador Salvador Allende. El suceso polarizó drásticamente el debate nacional. El gobierno (a través del ministro del Interior, Edmundo Pérez Zujovic) y senadores demócratacristianos como Patricio Aylwin, justificaron la represión como una defensa irrestricta del orden público frente a invasiones violentas.
Los partidos de derecha respaldaron el actuar policial, pero culparon al gobierno de Eduardo Frei Montalva por generar inestabilidad con sus reformas, y a la izquierda por orquestar una supuesta "guerrilla urbana". Los partidos de izquierda denunciaron un crimen premeditado del Estado. Víctor Jara inmortalizó este repudio en su canción "Preguntas por Puerto Montt", responsabilizando directamente a Edmundo Pérez Zujovic de tener las manos manchadas de sangre. La intransigencia del gobierno provocó un quiebre interno. En mayo de 1969, jóvenes militantes abandonaron la Democracia Cristiana para fundar el Movimiento de Acción Popular Unitaria (Mapu), convencidos de que el gobierno había adoptado un giro autoritario. La Matanza de Pampa Irigoin se transformó en un estandarte para la Unidad Popular, que en 1970 prometió que bajo el mandato de Salvador Allende terminarían las masacres. Trágicamente, esta aspiración de cambio radical fue aplastada por el golpe de Estado de 1973. Luis Espinoza Villalobos fue arrestado e incomunicado en Puerto Montt. Posteriormente fue ejecutado el 2 de diciembre de 1973, compartiendo el fatal destino de Víctor Jara. 03 Autor: Juan Carlos Velásquez Profesor de Historia. ROCIEL IRIGOIN OYARZÚN FUNERALES DE LAS VÍCTIMAS DE LA MATANZA, 11 DE MARZO DE 1969 LUIS ESPINOZA VILLALOBOS TOMA DE PAMPA IRIGOIN, MARZO 1969 FUNERALES DE LAS VÍCTIMAS DE PAMPA IRIGOIN. LAURA LOAYZA LLORA LA MUERTE DE SU ESPOSO JOVINO CÁRDENAS GÓMEZ