Autor: Catalina Littin Directora Fundación Superación de la Pobreza
Columnas de Opinión: La riqueza que aún no compartimos
Columnas de Opinión: La riqueza que aún no compartimos hile tiene recursos naturales estratégicos y un patrimonio biocultural que muchos países envidiarían.
Pero si algo hoy genera cierto consenso -y con particular fuerza a partir de lo vivido en el ENVIS 2026es que nuestro desafío país no es y no puede ser solo producir riqueza, sino convertirla en desarrollo compartido. En Antofagasta, durante el Encuentro Nacional de Vinculación Social (ENVIS), más de mil quinientas personas de distintas regiones, edades y trayectorias dedicaron un día entero a dialogar y pensar un futuro común. No fue un ejercicio técnico ni una discusión de expertos: fue una experiencia de escucha entre personas que rara vez se encuentran en igualdad de condiciones o en un mismo espacio. Y cuando eso ocurre, algo se ordena distinto. Chile arrastra una realidad que no admite eufemismos, cerca del 17% de la población vive en situación de pobreza, hablamos de tres millones y medio de personas. Pero esa pobreza no se explica solo por ingresos. Es también precariedad de vínculos, falta de redes de apoyo, aislamiento territorial y social, y desventajas en muchas áreas. En un país segmentado y segregado, las oportunidades siguen distribuidas de manera muy desigual. Por eso importa el ENVIS: no solo por lo que se dice, sino por lo que demuestra. Esto es, que cuando se crean espacios donde la cancha se empareja, al menos para conversar, aparece una comprensión más amplia del desarrollo. Desde ahí quiero invitar a un actor clave del país, la minería. Durante décadas la hemos definido como "el sueldo de Chile". Pero hoy esa definición resulta insuficiente. El país no solo necesita ingresos; necesita cohesión social, confianza y capacidades locales fortalecidas.
Y la minería, por su escala, su presencia territorial y suimpacto, tiene una responsabilidad y a la vez una oportunidad única de aportar al desarrollo del país y también de los territorios en los que se desarrolla. Lo que se escucha en espacios como el ENVIS va en esa dirección. Aparece con fuerza la necesidad de reconocer, invertir y proteger nuestras potencialidades: no solo la naturaleza, sino también los talentos humanos presentes en cada rincón de Chile. Aparece el anhelo de una mejor educación para la infancia, con empatía y responsabilidad. Aparece la urgencia de contar con más tiempo para la vida familiar y comunitaria. Y aparece, una y otra vez, una convicción simple y profunda: nadie sale adelante solo. Superar la pobreza no se logra únicamente con transferencias y crecimiento económico. Requiere también procesos exitosos que reconstruyan el tejido social, que fortalezcan redes.
Aquí la minería puede jugar un rol distinto y decisivo: no solo financiando infraestructura o innovación, sino contribuyendo a procesos que dejen capacidades instaladas en los territorios; apoyando trayectorias educativas y laborales que abran futuro; fortaleciendo comunidades donde la inversión no pase de largo, haciendo esfuerzos para proteger el patrimonio natural y social en los territorios en los queestá presente. No se trata de filantropía, sino de visión de país. Chile tiene lo necesario para financiar su desarrollo, de manera planificada, gradual. Pero la pregunta de fondo es qué desarrollo queremos.
Si queremos un futuro común, no basta solo con crecer: esimprescindible encontrarse, escucharse e invertir en las personas, en las comunidades de las que formamos parte, en mejoresy significativos vínculos y en condiciones de vida equitativas y dignas. El ENVIS deja una señal clara: cuando el país se sienta a conversar aparece una riqueza que no está en el subsuelo. Estáen la capacidad de reconocernos como parte de un mismo proyecto. Y esa es la riqueza que aún no compartimos. Autor: Catalina Littin Directora Fundación Superación de la Pobreza. Columna