Autor: Miguel Caro Montecinos, profesor
Columnas de Opinión: ¿Puede la escuela resolverlo todo?
Columnas de Opinión: ¿ Puede la escuela resolverlo todo? En muchas reuniones cuela se ha convertido en de apoderados, consejos escolares o debates públicos surge la misma frase: 'la escuela tiene que hacerse cargo'. Incluso cuando se trata de violencia, desigualdad o simplemente falta de convivencia entre estudiantes, la respuesta parece evidente: la escuela deberá resolverlo. Pero una pregunta importante que no siempre hacemos es: ¿ puede realmente la escuela hacerse cargo de 'todo'? Por supuesto, antes de responder a esto, primero necesitamos saber qué es realmente la escuela. Y para conocerlo es interesante mirar su origen. El ser humano, dentro del reino animal, es una especie particularmente dependiente. Durante sus primeros años necesita el cuidado y la guía de los adultos para aprender incluso las habilidades más básicas: caminar, alimentarse o comunicarse. Sin embargo, ese proceso de aprendizaje no termina en la infancia temprana. Para poder desenvolverse plenamente en sociedad, cada generación debe adquirir conocimientos, normas y formas de convivencia que le permitan integrarse a la vida colectiva. Durante gran parte de la historia humana, ese aprendizaje ocurría principalmente dentro de la familia. Los conocimientos y las habilidades se transmitían de padres a hijos. Sin embargo, hace miles de años las sociedades comenzaron a crear instituciones educativas precisamente para organizar ese proceso de transmisión del conocimiento.
Así nació la escuela: como un espacio donde cada generación aprende lo necesauna institución a la que recanzar metas a largo plazo. currimos cada vez que la sociedad no sabe cómo resolcontextos sociales los estuver sus propios problemas.
Hoy se espera que la narrativas de éxito basadas escuela forme ciudadanos críticos, reduzca la desigualdad y prevenga la violencia, hiben autos de lujo y benefimientras al mismo tiempo prepare a los estudiantes cios económicos que parepara el mundo laboral y se cen llegar por caminos muhaga cargo de múltiples deIncluso en el ámbito de safíos sociales. En el caso chileno, estas expectativas la convivencia ocurre algo se han ampliado aún más en parecido. Mientras la escuela busca enseñar la resolulas últimas décadas. Todas estas aspiracioción pacífica de conflictos y nes son comprensibles e incluso necesarias. Pero hay un punto que a veces olvidamos: la escuela no opera de forma aislada de la sociedad. Sus posibilidades de acción están profundamente condicionadas por el contexto social, cultural y economico en el que viven los mientos educacionales del país y posteriormente desestudiantes. Las escuelas no trabade responsabilidades de jan en un vacío social. Por gestión en el sistema escoel contrario, se encuentran permanentemente atravesadas por las tensiones de la sociedad contemporánea. En las aulas conviven los ideales educativos con las realidades culturales, económicas y políticas que influyen en la vida cotidiana de los estudiantes.
Por ejemplo, mientras la escuela intenta desarrollar en los estudiantes pensamiento analítico y crítico capacidades que les permitan revisar sus propias ideas y evaluar argumentos con apertura-, vivimos en un contexto de creciente polarización social donde cambiar de opinión muchas veces se interpreta como falta de consecuencia e incluso se descalifica públicamente con expresiones como 'voltereta'. Ocurre algo similar cuando la escuela promueve el valor del esfuerzo personal como camino para construir proyectos de vida. rio para integrarse a la El mensaje educativo insisvida social.
Con el tiempo, la este en que el estudio, la perseverancia y el trabajo sosSin embargo, en muchos tenido son claves para aldiantes también observan en el dinero rápido y el ascenso inmediato, donde jóvenes de muy corta edad excho más cortos. el respeto por normas compartidas, muchos estudiantes viven en entornos donde los conflictos cotidianos se resuelven mediante la violencia verbal o incluso física.
Tras más de dos décadas trabajando como docente en distintos establecilar, resulta cada vez más evidente que muchas de las tensiones que viven las escuelas no se originan únicamente dentro de ellas, sino también en transformaciones sociales mucho más amplias. Estas tensiones no significan que la escuela deba renunciar a sus objetivos formativos. Pero sí obligan a reconocer que la educación no ocurre en aislamiento. La escuela forma parte de un entramado social mucho más amplio que también moldea las expectativas, las aspiraciones y las formas de relación de los estudiantes. Tal vez la pregunta más importante no sea solo qué debe hacer la escuela frente a estas tensiones, sino también qué sociedad estamos construyendo para los estudiantes que formamos. Porque la educación nunca ha sido tarea exclusiva de la escuela: siempre ha sido una responsabilidad compartida entre familias, comunidades y el propio país. LAS OPINIONES VERTIDAS EN ESTE ESPACIO SON DE EXCLUSIVA RESPONSABILIDAD DE QUIENES LAS EMITEN, Y NO REPRESENTAN NECESARIAMENTE EL PENSAMIENTO DE DIARIO "EL TRABAJO" Autor: Miguel Caro Montecinos, profesor. LAS OPINIONES VERTIDAS EN ESTE ESPACIO SON DE EXCLUSIVA RESPONSABILIDAD DE QUIENES LAS EMITEN, Y NO REPRESENTAN NECESARIAMENTE EL PENSAMIENTO DE DIARIO "EL TRABAJO"