COLUMNAS DE OPINIÓN: El desafío de la emergencia habitacional
COLUMNAS DE OPINIÓN: El desafío de la emergencia habitacional Paulina Henoch Liberttad y Desarrollo a política habitacional del actual gobierno dejará importantes desafíos para la próxima administración.
Si bien la aprobación de la ley que moderniza la planificación territorial es positiva --al otorgar mayor certeza regulatoria y simplificar procedimientos para facilitar la habilitación normativa de terrenos destinados a proyectos habitacionales y al desarrollo de las ciudades-, la tarea central sigue siendo mejorar la gestión y el acceso a la vivienda de las familias de menores ingresos. déficit habitacional cuantitativo sigue siendo elevado: según la "última entrega de resultado de la encuesta Casen 2024, éste alcanzaría las 405.552 viviendas.
Para enfrentarlo, la actual administración se autoimpuso como meta la entrega de 260.000 viviendas a través del Plan de Emergencia Habitacional durante el período 2022-2025, compromiso que equivale a la entrega de 65.000 viviendas sociales anuales durante cuatro años.
Sin embargo, esta meta no representa un salto significativo respecto a la política habitacional previa: durante la última década se pagaron en promedio casi 55 mil subsidios habitacionales anuales, mientras que entre 2022 y 2024 se pagaron en promedio 56.127 subsidios habitacionales, lo que evidencia que el esfuerzo ejecutado no fue sustantivamente mayor a lo alcanzado por administraciones anteriores. A su vez, a enero de 2026, el Plan alcanza un 98% de avance.
No obstante, este desempeño no ha sido homogéneo entre regiones: aún seis de ellas no cumplen la meta comprometida, siendo especialmente preocupante la de Antofagasta, que no ha alcanzado ni siquiera el 40% de su objetivo.
En cuanto al tipo de solución habitacional, el mayor rezago se observa en las viviendas sin deuda (DS 49), que justamente buscan dar soluciones a las familias con menos recursos que no pueden optar a créditos hipotecarios y que sin el apoyo del Estado difícilmente podrían acceder a una vivienda. A cuatro años del inicio del Plan, este programa solo registra un 57% de avance. A esto se suma otra restricción que dejará la actual administración: la importante reducción presupuestaria para el desarrollo de proyectos habitacionales.
Si ya en la discusión presupuestaria se recortaron a la mitad las unidades de las viviendas sin deuda (DS 49) de 50.000 en 2025 a 25.000 unidades para el Programa Habitacional 2026, la reciente circular de la Subsecretaría de Vivienda y Urbanismo confirma que la Dipres ajustó nuevamente el programa, reduciendo los subsidios DS 49 a solo 19.587 unidades. A estos desafíos se suman aquellos asociados a la reconstrucción tras los recientes incendios y abordar de manera decidida el fenómeno de las megatomas.
Con todo, el escenario que enfrentará el Minvu a partir de marzo es el de una emergencia habitacional particularmente exigente, que demanda recuperar capacidad de gestión y fortalecer la política de vivienda social para mejorar el acceso de las familias de menores ingresos. de las familias de menores ingresos..