CARTAS: Educación en crisis
CARTAS: Educación en crisis Señor Director: El asesinato de una inspectora en Calama este viernes no es solo una tragedia policial; es el síntoma terminal de un sistema educativo que perdió el norte. Mientras los asistentes de la educación -con sueldos precarios y nula protección-intentan resguardar la convivencia escolar, el Estado parece más preocupado de la forma que del fondo. Resulta paradójico, por decir lo menos, que en 2025 se multara a un liceo en Temuco por instalar detectores de metales bajo el argumento de "proteger la dignidad" del estudiante.
Hoy, tras la muerte de una trabajadora en un recreo, cabe preguntarnos: ¿ En qué momento la interpretación de los derechos estudiantiles pasó a estar porsobre el derecho fundamental a la vida de quienes trabajan en el aula? Tenemos un sistema donde la violencia escolar sube un 21%, los profesores huyen del sistema por miles y el presupuesto se recorta un 3%. Estamos ante un "mundo al revés" donde sancionar la impuntualidad se multa y la falta de herramientas para fiscalizar drogas o armas deja a los funcionarios en total indefensión. No necesitamos jefaturas con grandes currículos, sino líderes con la voluntad política de actualizar una Ley General de Educación que hoy parece escrita para una sociedad que ya no existe.
Sin seguridad, sin disciplina y con un Ministerio que mira hacia el lado, la educación pública chilena no está educando; está sobreviviendo a duras penas. ¿Cuántas tragedias más necesitamos para entender que sin orden y seguridad no hay aprendizaje posible? Miguel A. Garrido Bórquez Profesor de Educación Física y Salud.