Autor: ANA NAVARRO SUÁREZ Y JUAN CARLOS ROMO
Playas inclusivas para personas discapacitadas: “Hace años que no estaba cerca del mar”
Playas inclusivas para personas discapacitadas: “Hace años que no estaba cerca del mar” Victoria Díaz (88) lleva años usando silla de ruedas y viajó desde Rancagua a Iloca, acompañada de su hija, con la esperanza de poder bañarse en la playa. “Hace años que no estaba cerca del mar.
Es muy lindo”, le cuenta a “El Mercurio”. Con alegría, pudo disfrutar de la “primera playa inclusiva” de la Región del Maule, inaugurada por el alcalde de Licantén, Claudio Reyes (Ind.). Gracias a las cuatro sillas anfibias (dos de tipo reposera y dos de ruedas tradicionales), los turistas con movilidad reducida pueden desplazarse sobre la arena y entrar al agua con estabilidad. Cuentan con grandes ruedas tipo “globo”, que no se hunden en la arena, y posabrazos flotantes. “La idea es poder tener esta silla en todas nuestras playas “, dice el jefe comunal.
Los desafíos para extender la modalidad Falta de rampas, senderos de madera incompletos, inexistencia de baños y mal uso de los estacionamientos para personas con discapacidad son las barreras que identifica Yesenia Ríos (50), quien desde hace siete años usa silla de ruedas de forma permanente. Dice que su mejor aventura playera ha sido en Laguna Verde, Valparaíso, donde el camino desde el aparcadero al borde era más corto. “Ahí tuve una buena experiencia porque tenía el agua más cerca. Esa es la idea, que uno no sienta que hay que atravesar toda una isla para llegar a la orilla”, recuerda.
Sandra Osorio, fundadora y directora ejecutiva de la agencia Turismo Inclusivo, reconoce que es difícil tener un catastro actualizado de lugares aptos para personas con movilidad reducida y que la principal responsabilidad es de los municipios, que a veces “no dan la información porque no quieren comprometerse y que después la gente encuentre algo en mal estado y los denuncien en redes sociales”. Añade que los implementos se pueden instalar, pero con el desgaste por el agua salada se dificulta su duración: “Algunas municipalidades han intentado hacer sus playas inclusivas, pero después les cuesta mantenerlas”. El Servicio Nacional de Discapacidad (Senadis) describe que “una playa con medidas de accesibilidad es aquella que considera la implementación de algunos estándares mínimos que permitan un punto de acceso al mar, conectado a través de un itinerario o ruta que facilite el desplazamiento a las personas con discapacidad que presenten movilidad reducida o discapacidad física”. Las medidas de accesibilidad contemplan “personas que utilicen sillas de ruedas para desplazarse, personas mayores, de talla grande, que transportan a niños (... ) en coche y embarazadas, entre otros”. La Teletón, en tanto, señala que “avanzar en playas accesibles contribuye a una cultura más inclusiva, donde la diversidad sea parte de la vida cotidiana y no una excepción”. Las playas Santo Domingo (Valparaíso), Los Vilos (Coquimbo) y Caburgua (La Araucanía) son algunos espacios inclusivos que se pueden visitar durante este verano, según la web de la Corporación Ciudad Accesible. Autor: ANA NAVARRO SUÁREZ Y JUAN CARLOS ROMO. SILLAS ANFIBIAS, RUTAS DE ACERCAMIENTO Y PERSONAL CAPACITADO La tradicional playa de Iloca es la primera con prácticas inclusivas en el Maule, según el municipio de Licantén.