"Planta historias y el mundo florecerá"
"Planta historias y el mundo florecerá" El 2 de abril se conmemora un nuevo Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, fecha que busca fomentar el amor por la lectura y destacar la importancia de los libros en la primera infancia.
Este año, la Organización Internacional para el Libro Infantil y Juvenil (IBBY), bajo el lema "Planta historias y el mundo florecerá", releva el potencial de estos textos para mejorar el mundo, invitando a tomar conciencia y a adoptar estilos de vida respetuosos con el medio ambiente. Esta fecha no fue elegida por casualidad. Este día coincide con el cumpleaños de Hans Christian Andersen, cuya obra transformó la literatura infantil.
A diferencia de los relatos moralizantes de su época, en sus cuentos como "El patito feo", "La sirenita", "El traje nuevo del emperador" o "El soldadito de plomo", el autor se atrevió a abordar temas inusuales y complejos: la soledad, el anhelo, la diferencia, la identidad, la resiliencia y la transformación. Sus personajes no viven en mundos idealizados, sino que enfrentan conflictos que permiten a los niños reconocerse y elaborar su propia experiencia. Esa profundidad es, precisamente, lo que ha dado vigencia a sus historias por generaciones, permitiendo demostrar que este tipo de literatura no simplifica el mundo, sino que lo vuelve habitable. Para familias y educadores esta conmemoración es una invitación a formar lectores desde la experiencia y no como una obligación. Esto implica abrir la puerta a una literatura que desarrolle la imaginación, el lenguaje, la apreciación estética y el pensamiento creativo. Para ello, resulta clave que a partir de los primeros días de vida, los niños puedan vincularse con los libros de una manera significativa. No se trata solo de enseñar a leer, sino de formar lectores que sean acompañados en este proceso.
Leer en voz alta, permitir elegir los textos de acuerdo con los propios intereses de los niños, releer las veces que sea necesario, conversar sobre las historias y, sobre todo, disfrutar el momento de encuentro con el libro, son prácticas que ayudan a la construcción de un vínculo genuino con la lectura. El sentido de este día es acercar los libros a la vida cotidiana de niños y niñas, no como tarea, sino como experiencia. Lo anterior, implica seleccionar obras de calidad, respetar los tiempos de cada infante, habilitar espacios de lectura placentera y, sobre todo, contar con mediadores que lean con sentido y transmitan el placer de leer. Ya que, como bien lo ejemplificó Andersen en cada una de sus obras, un buen cuento no solo entretiene: deja huella, abre preguntas y amplía la manera de comprender el mundo. La invitación es simple y exigente a la vez: abrir un libro y compartirlo. En ese gesto, cotidiano y profundo, comienza la formación de lectores, capaces de transformar el mundo en el que viven.. Opinión Pamela Cataldo Académica Escuela de Educación Parvularia Universidad de Las Américas