El modelo que impulsa INIA para reducir la carga de plaguicidas en la papa chilota
El modelo que impulsa INIA para reducir la carga de plaguicidas en la papa chilota n una provincia donde la papa no es solo cultivo, sino identidad productiva y base de la economía familiar, el desafío de reduE cir el uso de plaguicidas químicos comienza a trasladarse desde el laboratorio al surco.
En la comuna de Dalcahue, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) desplegó dos días de campo que pusieron a prueba, frente a agricultores y asesores técnicos, alternativas concretas para enfrentar el tizón tardío con menos dependencia de productos de síntesis.
Las jornadas se desarrollaron en el Centro Experimental INIA Butalcura y en el sector de Punahuel, en el marco de un proyecto financiado por la Fundación Croda del Reino Unido y ejecutado a nivel nacional por INIA en colaboración con el Centro Internacional de Agricultura y Biociencias (CABI). El foco estuvo en ensayos comparativos en condiciones reales de producción, combinando variedades susceptibles y resistentes con aplicaciones químicas y biológicas. DEL DISCURSO ALA PRÁCTICA A diferencia de seminarios tradicionales, la apuesta fue mostrar resultados en terreno. Ivette Acuña, investigadora y fitopatóloga de INIA Remehue, explicó que el trabajo busca optimizar el manejo fitosanitario, evaluando cómo usar los productos de forma más eficiente y qué alternativas permiten disminuir su aplicación.
En un territorio como Chiloé, donde el clima es altamente favorable al desarrollo del tizón tardío, la combinación de resistencia genética y biocontrol aparece como una opción viable para reducir el uso de plaguicidas convencionales sin comprometer la sanidad del cultivo. El componente práctico también abordó un punto crítico: la aplicación. Patricio Abarca, investigador de INIA Rayentué, centró su exposición en el manejo seguro y la calibración de equipos. La premisa fue clara: aplicar correctamente no solo mejora la eficiencia, sino que protege la salud humana y reduce riesgos ambientales. AGRICULTURA FAMILIAR Y DECISIONES INFORMADAS En la provincia de Chiloé, gran parte de los productores cultiva papa, ya sea para venta o autoconsumo. De ahí la relevancia de transferir información técnica especializada.
Felipe Cárcamo, asesor técnico de PRODESAL Dalcahue, subrayó que acceder a este conocimiento permite mantener la sanidad del cultivo y resguardar la salud de las personas, en un contexto donde no es habitual contar con especialistas de distintas zonas del país. Desde la Unidad Operativa del PDTI Quemchi, Gloria Morán destacó que trabajan con cerca de 70 familias, principalmente paperas, y que las experiencias observadas entregan orientaciones claras para replicar con sus agricultores. Para quienes producen a menor escala, la instancia también marcó un hito. Gladys Vidal, agricultora de la zona, participó por primera vez en una actividad en INIA Butalcura y valoró lo aprendido como una herramienta para mejorar su producción destinada al autoconsumo. CIENCIA CON MIRADA ESTRATÉGICA El proyecto tiene además una dimensión internacional. Steve Edgington, nematólogo principal del CABI y líder del equipo de biopesticidas, valoró la posibilidad de unir investigación y práctica en terreno, mostrando ensayos reales y promoviendo el diálogo directo con los agricultores. El objetivo es evaluar combinaciones de estrategias que permitan reducir la dependencia de pesticidas químicos y definir orientaciones para las siguientes etapas.
Jean Franco Castro, investigador de INIA Quilamapu y encargado del Banco de Recursos Genéticos Microbianos, explicó que el trabajo forma parte de una línea sostenida de manejo integrado de plagas, que incluye ensayos comparativos entre productos químicos, biológicos y variedades resistentes.
Para Gabriel Peña, investigador de INIA Butalcura y coordinador de las actividades, estas instancias reflejan un compromiso institucional permanente: acercar avances científicos y técnicos al mundo agrícola, fortaleciendo la producción local con una mirada de sustentabilidad. En un territorio donde el tizón tardío es una amenaza constante, el desafío ya no es solo producir más, sino producir mejor.
Y en Chiloé, esa conversación comienza a instalarse directamente en el campo.. Con ensayos en terreno, evaluación de variedades resistentes y alternativas biológicas, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias desplegó en Dalcahue jornadas técnicas que buscan reducir la dependencia de químicos en un cultivo clave para la economía de Chiloé.