Columnas de Opinión: La dramática decadencia del Biobío
Columnas de Opinión: La dramática decadencia del Biobío l incendio de casi 20 mil hectáreas en las regiones E del Ñuble y Biobío estremece, tal como lo hicieron las tragedias que han afectado a Chile en los últimos años. Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué, Santa Olga en el Maule, son tristes antecedentes del dolor que impacta a nuestra sociedad por efecto de los incendios. El cambio climático es, sin duda, un factor gravitante, que con la escasez de aguas lluvias o las tormentas incontroladas, y el aumento del promedio de temperaturas, produce, además, incendios incontrolables en el mundo. Australia, Argentina, España, Portugal, Grecia, Estados Unidos, dan cuenta de la importancia de analizar el problema a nivel mundial y aplicar soluciones derelación con la naturaleza coherentes con lo que ocurre en nuestro planeta.
La historia de Penco registra una tragedia que marcó la urbanización del Biobío, con el terremoto del 25 de mayo de 1751, que destruyó la naciente ciudad penquista y obligó a trasladar Concepción a su emplazamiento actual. El terremoto y mar volvierona ensañarse con la zona el 27 de febrero de 2010.
En el ámbito productivo, la región penquista ha sufrido los impactos de la globalización, que provocaron la decadencia de Penco, con el fin de la fábrica nacional de Loza homónima, que funcionó con un sello propio de producción hasta la década del 80. Actualmente, sólo fabrica sanitarios de baño. La industria textil Tomé vivió una situación similar a la de la loza. Llegó a ser una de las fábricas más importantes del país en la producción de géneros.
En lacrisis de los 80 se intentó asociar con la industria Bellavista, pero la competencia de precios mundiales impidió recuperar la empresa, y la construcción industrial de lo que alguna vez fue la textilería, quedó en 2017 en la inerte figura de monumento histórico. También sufrieron el impacto de la economía global o los cambios tecnológicos, la explotación minera del carbón en Lotay la siderurgia de Huachipato. Lirquén creció como puerto privado para madera, celulosa, rollizos y derivados forestales, de la industria maderera que reemplazó el rol productivo de las industrias desaparecidas. Como gran parte de Chile, la población se ha levantado con esfuerzo. La presencia de la Armada de Chile en Talcahuano y los alrededores, de la Universidad de Concepción, la celulosa Arauco, han permitido cambiar el destino del trabajo y reconvertir a su población. El drama del incendio deja muerte, heridos, pérdidasirrecuperables en la estructura humana del Biobío. En la última década, consecuencia de estas macrotragedias, en Chile han muerto más de 200 personas. Cada año se queman miles de hectáreas, con la indefensión terrible de la gente. Chile, engeneral, ha desarrollado acertados reglamentos y normas para la construcción antisísmica.
Ahora, la urgencia es tomar conciencia de los cambios que afectan al país, en un clima templado en crisis, con llegada de inéditos e inesperados tornados, crecidas imprevistas de esteros y ríos, violentas marejadas y los incendios que arrasan ciudades completas. Hemos visto que la tragedia afectó recientemente la Patagonia argentina, la región de California, grandes áreas de España y Portugal. Esto confirma que debe haber medidas a nivel mundial para combatir esta lacra dramática del fuego con acciones eficientes.
En tanto, el Estado debe proveer recursos oportunos para desmalezar a tiempo, para limpiar las quebradas y los cauces, y prevenir, como lo hemos hecho con un poco más de certeza en el caso de los tsunamis y los terremotos. La población, también debe comprender que las quebradas no pueden funcionar como basurales. Cada bolsa, chatarra, desecho tirado, se convierte en un potencial riesgo para incrementar el impulso del fuego. Ni hablar de la acción criminal de los que provocan incendios intencionalmente. La legislación, en este ámbito, debe agravar al máximo sus sanciones. Y las escuelas, liceos y colegios incorporar en los planes educativos la conciencia infantil y juvenil de prevenir y evitar que el fuego siga destruyendo nuestra nación. Algo hemos aprendido de 1939,1960, 1985 y 2010, terremotos que golpearon trágicamente grandes regiones de Chile continental. Ahora, debemos aplicarlo con urgencia a los incendios, para cambiar el dolor por espe03 ranza.. POR JORGE SALOMÓ FLORES, HISTORIADOR RODRIGO FUICA/UNO NOTICIAS