Autor: IGNACIO BADAL
Rubén Alvarado: el eslabón más débil en la cadena de mando de Codelco
Rubén Alvarado: el eslabón más débil en la cadena de mando de Codelco 1 juicio es transversal en la industria minera: los días de Rubén Alvarado (66) como presidente ejecutivo de Codelco parecen estar contados.
Salvo que ocurriese un imprevisto de proporciones, como que el reemplazante elegido se bajara a último momento, probablemente dejará el cargo operativo más alto de la cuprífera estatal en un plazo corto, que podría no prolongarse por más de un mes.
Más de diez ejecutivos de la industria, exdirectores y exejecutivos de la corporación y expertos en minería coinciden en que el también exgerente general de Metro se encuentra en la estacada: enormes desafíos en la empresa que no han podido revertirse, sin soportes internos en los que apoyarse y con una acumulación de escándalos públicos tras sus espaldas que, en los últimos días, no han hecho más que acrecentarse. "Está debilitado, porque ha sido presidente ejecutivo durante el accidente de El Teniente, los incidentes de diciembre que se suscitaron por falta de transparencia, en cuanto a los actos y a lo que se comunica.
Eso se ve reflejado en la persona del presidente ejecutivo", admite Gustavo Lagos, profesor de Ingeniería en Minas de la Universidad Católica y que ha seguido la historia de Codelco desde los años '90. "Alguien tiene que asumir la responsabilidad de estos actos: obviamente, no configura un mapa totalmente prístino para que Rubén siga con viento en popa", agregó.
Como añadido está la eventual asociación política que podría hacerse a un ejecutivo que fue elegido en el gobierno anterior, dadas las fuertes críticas a la gestión de Codelco provenientes de la actual administración, tanto del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, como del titular de Economía y Minería, Daniel Mas, cuyos dardos recibió principalmente el expresidente del directorio, Máximo Pacheco. Además, que todo nuevo Ejecutivo pretende contar con nuevos equipos en puestos que considera clave. Y Mas ha refrendado que Codelco es clave. "Probablemente Codelco necesita un nuevo liderazgo y esta es una oportunidad para que el nuevo presidente del directorio nombre a un nuevo presidente ejecutivo. Desde ese punto de vista, creo que es probable que Rubén salga", añadió Juan Ignacio Guzmán, director ejecutivo de la consultora GEM Mining Consulting.
Cercanos al nuevo directorio admiten que el momento complejo por el cual atraviesa la compañía, en que se ha puesto en duda la credibilidad y transparencia, obligan a dar "señales de cambio de equipo" con nombres que no estén involucrados en nada y que este movimiento, "justa o injustamente", involucra a Alvarado.
Remarcan lo de justa o injustamente, porque comentaron que en sus primeros encuentros bilaterales, Fontaine se llevó una buena impresión del presidente ejecutivo, a quien ha calificado, entre miembros de su entorno, de "cercano y tranquilo", y de quien reconocen que "lo ha pasado mal". Sin embargo, la mochila de seguridad que carga, debido al fatídico accidente donde murieron seis trabajadores en El Teniente el año pasado, y ahora de transparencia, por los registros de supuesta sobreproducción de cobre ocurrida en diciembre de 2025, le ponen aún más trabas a su intención de permanecer.
Los contra de Alvarado Alvarado fue elegido el 18 de agosto de 2023 como presidente ejecutivo de Codelco e inició sus funciones el 1 de septiembre de ese año, tras la intempestiva salida de André Sougarret del puesto, por diferencias de estilo con Máximo Pacheco, dado que le disgustó su protagonismo en temas que excedían a su rol. Personas que conocen el proceso de selección comentaron que fue extenso y muy profesional. Hubo candidatos internos y externos, incluso del extranjero.
El requisito imprescindible era que supiera de minería, dados los desafíos productivos que se enfrentaban (y se enfrentan hasta hoy). Se contactaron los nombres que siempre suenan al comienzo: el CEO de Antofagasta Minerals, Iván Arriagada; el CEO de Collahuasi, Jorge Gómez; y el COO de Lundin Mining, Juan Andrés Morel, entre otros. Pero no estuvieron disponibles.
Entre los que sí lo estaban se encontraba Alvarado, quien estaba trabajando como gerente de la fundación Cristo Vive, en una especie de break tras haber liderado el proceso posterior a la destrucción y reconstrucción del Metro por el estallido social, una experiencia de crisis que al directorio de Codelco le hizo sentido. Además, había sido gerente general de la división El Teniente de Codelco tras haber hecho carrera en la Fundición Caletones. Su carácter respetuoso también sedujo, pues "podía ser un complemento a la personalidad avasalladora de Pacheco", comenta un conocedor del proceso. Pero al poco tiempo, el directorio se dio cuenta que Alvarado presentaba brechas para encabezar una compañía tan compleja como Codelco, por lo que pidieron ayuda para fortalecer sus capacidades. Así y todo, Alvarado "prefirió mantenerse en una posición secundaria y no disputarle el protagonismo" a Pacheco, dice la misma fuente. Pero aunque esta actitud se puede leer como "hábil" en el sentido de no enfrentarse a su jefe, hizo crisis en más de una oportunidad.
Dos testigos presenciales recuerdan que en las reuniones inmediatamente posteriores al fatídico 31 de julio de 2025, tras el peor accidente de Codelco en 35 años, se intentó que Rubén Alvarado asumiera la conducción de la crisis. Incluso que tomara la vocería y fuese quien recibiera a los familiares de los fallecidos. No ocurrió. Alvarado cedió para que fuesen el gerente general de El Teniente, Andrés Music, la vicepresidenta de Personas, Mary Carmen Llano, y en último término, el presidente del directorio, Máximo Pacheco, quienes adoptaran ese rol. El funesto e histórico momento, que costó la vida a seis trabajadores y de orden completamente operacional, no fue liderado por el principal ejecutivo de la compañía.
Un hecho que para muchos dentro de la corporación demostró lo que era una historia reiterada: el papel accesorio o incidental por el que Alvarado había optado en su paso por Codelco, pese a que la historia de la compañía hablaba de presidentes ejecutivos em Autor: IGNACIO BADAL. El presidente ejecutivo se encuentra en la estacada. Aunque causó una buena primera impresión en el directorio ahora liderado por Bernardo Fontaine, se ha convertido en un fusible intercambiable para aligerar la carga de tensión que vive la compañía.
Testigos creen que su paso por Codelco no tuvo grandes luces y tampoco se hizo de un equipo que lo fortificara, por lo que queda aún más expuesto en momentos en que la empresa atraviesa por una crisis de credibilidad. Varias fuentes confirman que ya existe un reemplazo, de perfil minero y que conoce Codelco, y que se dará a conocer en un plazo corto. Rubén Alvarado: el eslabón más débil en la cadena de mando de Codelco poderados, con voz, presencia y liderazgo, que eran mucho más reconocidos públicamente que los miembros del directorio, incluidos sus presidentes. Claro, como contraparte directiva tenía a este personaje arrollador, con condiciones ejecutivas y políticas que muy probablemente podían opacarlo, como Pacheco, pero que para muchos conocedores de la interna, extralimitó sus atribuciones. Pero que Alvarado no supo o no quiso frenar o que, como Sougarret, tampoco tomó la decisión de renunciar en protesta. "Pacheco tiene un liderazgo muy fuerte, muy traccionador. Le dejaba poco espacio de acción a Alvarado. Pero no se veían esfuerzos para que Alvarado se hiciera ese espacio", dice un exejecutivo que ha trabajado cercanamente a ambos. "Si le incomodaba, podría haberse ido y no se fue", agrega. Desde que había llegado a encabezar el directorio de Codelco, en mayo de 2022, que Pacheco actuaba en los hechos como presidente ejecutivo. Y a esa estructura ya armada tuvo que amoldarse Alvarado. El problema es que ese escenario consideraba que Pacheco sería el portavoz de la empresa y el articulador y empujador de los diversos acuerdos con privados, y lo operativo quedaría en manos de Alvarado. En los hechos, tampoco fue así. Varios vicepresidentes reportaron más de una vez directamente a Pacheco, informando indirectamente a Alvarado. Más encima, existía otro gran poder dentro de Codelco que era Mauricio Barraza.
En una reestructuración de 2023, Barraza fue nombrado vicepresidente de operaciones de toda la compañía, lo que le otorgaba un gran poder de decisión, ya que se ubicaba sobre los gerentes generales de todas las divisiones. "El nexo directo con los gerentes generales era Barraza, era como segundo al mando", asegura una testigo. Ejecutivos aseguran que Barraza reportaba directamente a Pacheco, sin pasar por el escritorio de Alvarado. En ese triunvirato de poder se observaba un pilar más débil.
Una situación que sólo fue revertida en febrero recién pasado, cuando Alvarado -no Pachecotomó la decisión de despedir a Barraza y a toda la línea de mando de El Teniente tras "detectarse inconsistencias y ocultamientos en los informes técnicos entregados a las autoridades" respecto a un estallido de roca ocurrido en julio de 2023, dos años antes del fenómeno similar que tuvo trágicas consecuencias. Normalmente los presidentes ejecutivos en Codelco realizan cambios en sus estructuras internas. Alvarado sólo trajo a un vicepresidente cercano, Sebastián Court, a cargo de Estrategia y Control de Gestión, quien había sido su gerente de Planificación en Metro.
Court estaba de vacaciones cuando ocurrieron los controvertidos hechos de diciembre, en que se habrían inflado los resultados de producción de la compañía y que, tras una auditoría interna, terminaron con su subalterno inmediato, el gerente de Control de Gestión, César Márquez, fuera de la empresa.
Reemplazo ¿ definido? Los mineros concuerdan en lo difícil que resulta buscar a un ejecutivo de alto nivel que acepte hacerse cargo de Codelco en su momento actual, con desafíos de producción, de proyectos, de transparencia y de seguridad. Sin embargo, también reconocen que para quienes ya han tenido una carrera dilatada, ser el número uno de la mayor empresa de cobre del mundo es una medalla que pocos tienen. Y los desafíos también atraen, sobre todo porque quien reencauce la empresa quedará en los anales. Por eso, siempre aparecen nombres.
Y fuentes conocedoras de la interna aseguran que Bernardo Fontaine viene desde marzo reuniéndose con gente relevante de la minería y ya habría logrado abrochar un eventual reemplazo de Alvarado, el que en todo caso debe ser aprobado por el directorio. Pero que sería dado a conocer pronto.
Según diversas fuentes, que no quisieron revelar el nombre del elegido, sí dieron pistas de su perfil: se trataría de un hombre, con trayectoria en minería, de unos 60 años, que conoce Codelco, "con impronta, carácter y buenas relaciones humanas". "Es un nombre incontestable", asegura una alta fuente. Entre los principales ejecutivos mineros del país y con ese perfil, reapareció el nombre de Jorge Gómez, quien fue consultado a través de una asesora y negó esa opción. Pero su nombre sigue sonando. También como posible aparece Juan Andrés Morel, quien no estuvo disponible para responder. Iván Arriagada se descartó. Los exjefes de Codelco Diego Hernández y Thomas Keller también dijeron que no.
Se ha hablado además del exvicepresidente de Codelco Álvaro Aliaga, del hoy gerente general de minera Centinela y con amplio pasado en Codelco, Nicolás Rivera, y del exgerente de El Teniente y hoy vicepresidente en Antofagasta, Mauricio Larraín. Quienes los conocen también los descartan. Pero directamente no han dicho que no. @ Autor: IGNACIO BADAL.