"El principal desafío es evitar la normalización del riesgo o el exceso de confianza"
"El principal desafío es evitar la normalización del riesgo o el exceso de confianza" Carlos Bernales, director regional de Senapred: "El principal desafío es evitar la normalización del riesgo o el exceso de confianza" L a información oficial de Senapred (Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres) señalan que en el reciente ejercicio de simulacro de sismo y tsunami desarrollado en el Maule participaron 963 establecimientos educacionales y se movilizaron 268 mil personas entre estudiantes y miembros de las comunidades educativas. El propósito fue medir en terreno la operatividad del Plan Integral de Seguridad Escolar (PISE) y también el funcionamiento de vías de evacuación y puntos de encuentro.
La evaluación es positiva, se ha avanzado, pero Carlos Bernales, director de Senapred en el Maule, advierte que hay que seguir trabajando para mejorar por ejemplo los tiempos de respuesta y la coordinación interna, y tampoco olvidar lo ocurrido el 27 de febrero de 2010.
Con los datos duros a la mano y el paso de los días, ¿cuál es la evaluación del ejercicio y las lecciones aprendidas del simulacro de terremoto y tsunami del 8 de mayo de 2026? "La evaluación del simulacro es positiva.
Se logró una amplia participación de comunidades educativas de toda la Región del Maule, permitiendo poner a prueba los Planes Integrales de Seguridad Escolar y, principalmente, fortalecer la cultura preventiva en estudiantes, docentes y asistentes de la educación. Uno de los aspectos más relevantes fue comprobar que existe mayor conocimiento de los protocolos de evacuación y de los roles al interior de los establecimientos.
Sin embargo, también quedaron lecciones importantes: debemos seguir reforzando los tiempos de respuesta, la coordinación interna, el manejo de información durante la emergencia y la inclusión de toda la comunidad educativa, especialmente personas con movilidad reducida o necesidades especiales.
Los simulacros no son una actividad simbólica; son una herramienta concreta para detectar brechas y mejorar nuestra capacidad de reacción frente a una emergencia real". ¿Estamos cada vez mejor preparados o se observa cierto relajo en tomar en serio la prevención y en este caso el Plan Integral de Seguridad Escolar? "Existe un avance importante en materia de preparación y conciencia preventiva, especialmente después de las experiencias que ha vivido nuestro país. Hoy las comunidades escolares manejan conceptos y protocolos que hace algunos años no eran tan conocidos. No obstante, el principal desafío es evitar la normalización del riesgo o el exceso de confianza. La prevención requiere constancia. Cuando pasan largos períodos sin emergencias mayores, naturalmente puede aparecer cierta relajación en algunas conductas o en la actualización de los planes. Por eso insistimos en que el Plan Integral de Seguridad Escolar debe ser un instrumento vivo, permanentemente revisado, socializado y practicado.
La preparación no puede depender solamente de una fecha de simulacro; debe formar parte de la cultura diaria de cada establecimiento educacional". A nivel de la costa maulina, donde el ejercicio incluyó alerta de tsunami, ¿cómo evalúa la respuesta de la población y la aplicación de los protocolos de seguridad y evacuación? "La respuesta observada en las comunas costeras fue favorable y demuestra que existe una mayor comprensión del riesgo de tsunami en el borde costero del Maule. En general, las evacuaciones se desarrollaron de manera ordenada y con una buena activación de los protocolos establecidos. Es importante destacar el compromiso de las comunidades educativas, municipios, equipos de emergencia y organismos técnicos, quienes permitieron desarrollar el ejercicio de manera coordinada.
Aun así, estos ejercicios también evidencian aspectos que deben seguir fortaleciéndose: mejorar la rapidez en algunos procesos de evacuación, reforzar la señalización de rutas seguras y continuar trabajando la educación preventiva con la comunidad en general, especialmente en sectores con alta afluencia de población flotante o turística". Recordando lo ocurrido para el 2010, con terremoto y tsunami, ¿qué falta aún por hacer en las comunas costeras para estar mejor preparados y responder positivamente frente a una emergencia de este tipo? "A 16 años del terremoto y tsunami del 27F, el país y la Región del Maule han avanzado significativamente en sistemas de monitoreo, protocolos y coordinación institucional. Sin embargo, la preparación es un proceso permanente y aún existen desafíos importantes.
Debemos seguir fortaleciendo la educación comunitaria, mejorar y mantener la señalética de evacuación, asegurar que las vías de evacuación estén despejadas y operativas, ampliar sistemas de alerta y sirenas en algunos sectores, y continuar desarrollando ejercicios periódicos que permitan entrenar a la población. También es fundamental avanzar en la planificación territorial y en la conciencia del autocuidado. La primera respuesta ante una emergencia siempre será de la propia comunidad, por lo tanto, mientras más preparada esté la ciudadanía, mayor será nuestra capacidad de proteger vidas. El gran desafío es no olvidar. La memoria del 27F debe transformarse en preparación constante y en una cultura preventiva sólida para las futuras generaciones". Patricio Moraga Vallejos. Fotografía Luis Casanova Valdés.