Arquitecto Alberto Collados recibe distinción por su tenaz defensa patrimonial del excampamento minero Sewell
Arquitecto Alberto Collados recibe distinción por su tenaz defensa patrimonial del excampamento minero Sewell Hoy, desde las 19:00 horas, el Teatro Regional Lucho Gatica, de Rancagua, será escenario de un reconocimiento a diferentes personas ligadas al excampamento minero Sewell, en la comuna de Machalí (OHiggins). Una de ellas será el arquitecto Alberto Collados Baines, cuyo vínculo con el lugar se remonta a 1977, cuando lo visitó por primera vez. Desde entonces, su defensa por la conservación de Sewell ha sido permanente. Ad portas de recibir la distinción, Collados (84) recordó el inicio de su lucha por preservar la memoria histórica: “En ese tiempo no se hablaba de patrimonio como hoy. Yo solo sentía que Sewell no podía desaparecer”, dijo en un comunicado.
La jornada de hoy organizada por la Corporación Patrimonial Sewell y el Círculo Social Sewell también permitirá rendirles tributo a exhabitantes del campamento, cuyo origen se remonta a 1904 y recibió su nombre en 1915 en honor a Barton Sewell (1847-1915), primer presidente de Braden Copper Company, la empresa que explotaba el yacimiento de El Teniente. Junto al arquitecto, todos recibirán el galardón “Abraham Quintana Robles”, denominado así en memoria del minero de Sewell fallecido en un accidente en la faena en 1928.
La tenaz defensa patrimonial de Collados ha quedado reflejada en la sección Cartas al Director de “El Mercurio” a través de los años, donde levantó inicialmente la alerta para advertir que “la picota ha agudizado el filo de sus hierros y redoblado la crueldad de su irreparable castigo”. Ya en 2006, por ejemplo, recordaba que “como parte de una campaña bastante solitaria en sus inicios, solicitó al Consejo de Monumentos Nacionales en 1978 que Sewell fuese declarado monumento nacional. La solicitud fue denegada, con una indicación: recomendando su uso como penal o colonia de vacaciones escolares; solo se apreciaba su valor utilitario.
En buena medida se logró atenuar el implacable castigo de la picota, preservándose no más de un tercio de la ciudad”. Recién en 1998, el campamento precordillerano recibió dicha declaratoria, en la categoría de Zona Típica. Años después, en 2006, la Unesco le dio el estatus de Patrimonio de la Humanidad.. EN EL TEATRO REGIONAL LUCHO GATICA, DE RANCAGUA: Alberto Collados, arquitecto, escritor y pintor.