Teodoro Ribera, rector Universidad Autónoma: "La Araucania enfrenta desafíos estructurales en desarrollo productivo, empleo, innovación y cohesión social"
Teodoro Ribera, rector Universidad Autónoma: "La Araucania enfrenta desafíos estructurales en desarrollo productivo, empleo, innovación y cohesión social" a Universidad Autónoma de Chile, fundada en 1989 en Temuco, ha experimentado un crecimiento sostenido que la ha llevado a consoliL darse como una institución de alcance nacional, contribuyendo al desarrollo del país.
Su rector, Teodoro Ribera Neumann, recuerda que la casa de estudios nació "con un propósito claro: ampliar el acceso a educación superior de calidad desde las regiones, evitando que cientos de jóvenes debieran migrar sin retorno para ejercer sus profesiones". Ese crecimiento se refleja en cifras que dan cuenta de su evolución.
Lo que comenzó con 159 estudiantes y dos carreras -Derecho e Ingeniería Comercialhoy se traduce en más de 32 mil alumnos, más de 2.200 académicos y presencia en Temuco, Talca y Santiago, con más de 52 mil profesionales formados en todo el país. El desarrollo ha tenido un correlato particularmente significativo en La Araucanía. En su sede de Temuco, la universidad reúne actualmente a más de 7.000 estudiantes en 25 carreras diurnas y seis programas vespertinos, consolidándose como uno de los principales polos de formación profesional de la región. La evolución ha sido sostenida: desde los 159 estudiantes iniciales, pasando por cerca de 2.000 en los años noventa y 5.000 en la década del 2000, hasta superar las siete mil matrículas en la actualidad. El crecimiento también se expresa en infraestructura.
El campus regional cuenta hoy con más de 132 mil metros cuadrados construidos, más de 150 salas de clases y espacios deportivos y culturales, lo que permite ofrecer una formación integral acorde a las nuevas exigencias.
En ese contexto, el rector plantea que "los estudiantes buscan instituciones que integren excelencia académica, formación práctica, innovación y una estrecha vinculación con el entorno". A nivel institucional, uno de los hitos más relevantes ha sido el fortalecimiento de la investigación, con más de 500 proyectos competitivos en los últimos años, junto con una política de vinculación con el medio que ha impactado a más de cien mil personas e instituciones.
Según Ribera, estos programas "se orientan a generar valor compartido, contribuyendo de manera pertinente y colaborativa al desarrollo de comunidades en situación de mayor vulnerabilidad". Pese a su crecimiento y proyección internacional -con iniciativas académicas en Paraguay, co y productivo de la región. Portugal, España y Estados Unidos-, la universidad mantiene su identidad regional. "La casa matriz se mantiene en su lugar de origen, con raíces firmemente ancladas en La Araucanía", subraya el rector.
En cuanto a los desafíos, Ribera advierte que la región enfrenta brechas estructurales en desarrollo productivo, empleo, innovación y cohesión social. "En este contexto, las universidades tienen el desafío de formar profesionales con una mirada territorial, capaces de aportar soluciones concretas a los problemas de la región. Asimismo, es clave fortalecer la investigación aplicada, impulsar el emprendimiento y profundizar la colaboración con el sector público, el mundo productivo y las comunidades", sostiene.
Mirando hacia el futuro, identifica como áreas estratégicas el desarrollo de capital humano avanzado -especialmente en salud, educación, ingeniería y gestión pública -, el impulso a la innovación y transferencia tecnológica, y el fortalecimiento de la cohesión social e interculturalidad. "Las universidades deben actuar como plataformas de conocimiento, innovación y articulación social, contribuyendo a soluciones de largo plazo", afirma. Asimismo, enfatiza que "una universidad regional no solo forma profesionales: también genera conocimiento, lo transfiere y contribuye activamente al desarrollo del territorio", proyectándose como un motor de movilidad social y desarrollo regional.
En materia de investigación aplicada, el rector destaca que existen áreas donde este trabajo puede generar un impacto significativo en La Araucanía, entre ellas la salud pública y la atención primaria, la educación y la innovación pedagógica, el desarrollo territorial y las políticas públicas, la productividad agrícola y agroindustrial, así como la sostenibilidad ambiental y la gestión de recursos naturales.
En ese sentido, subraya que el foco no está solo en producir conocimiento, sino en su pertinencia y utilidad, enfatizando que "la clave es que esta investigación responda a necesidades reales y se traduzca en soluciones concretas". En ese sentido, subraya que la dimensión territorial también está presente en la formación.
Los estudiantes realizan prácticas en hospitales, municipios, establecimientos educacionales y empresas, lo que les permite vincular su proceso formativo con los desafíos reales del entorno y fortalecer su compromiso con el desarrollo local. "Creemos firmemente que el futuro de La Araucanía se construye sobre la base de la educación, la innovación y la colaboración entre instituciones, comunidades y el mundo productivo", concluye.
Seguiremos trabajando en la formación de profesionales de excelencia, la generación de conocimiento pertinente y el impulso al progreso social, económico y cultural del territorio". El rector de la Universidad Autónoma de Chile, casa de estudios nacida en Temuco, señala que el desarrollo de la institución ha estado estrechamente vinculado a los desafíos de La Araucanía, impulsando la formación de capital humano, la investigación aplicada y la vinculación con el entorno como herramientas clave para aportar al progreso social, económiSeguiremos trabajando en la formación de profesionales de excelencia, la generación de conocimiento pertinente y el impulso al progreso social, económico y cultural del territorio"