Columnas de Opinión: Cómo proteger a los recién nacidos en emergencias
Columnas de Opinión: Cómo proteger a los recién nacidos en emergencias COLUMNA Los incendios forestales que afectan al centro-sur de Chile han puesto nuevamente en evidencia la vulnerabilidad de ciertos grupos de la población frente a las emergencias ambientales. Entre ellos, los recién nacidos-especialmente durante sus primeros 28 días de vida-, quienes requieren cuidados específicos y oportunos para resguardar su salud y bienestar.
De acuerdo con las advertencias realizadas por UNICEF, los lactantes y recién nacidos se encuentran entre los grupos más vulnerables frente a la contaminación del aire, ya que sus pulmones y sistema inmunológico aún están en desarrollo.
A ello se suma lo señalado por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), que ha advertido que el humo de los incendios forestales contiene partículas finas capaces de penetrar profundamente en las vías respiratorias, aumentando el riesgo de complicaciones respiratorias en esta etapa de la vida.
Por esta razón, una de las principales medidas de protección es evitar la exposición directa al humo, manteniendo a los recién nacidos en espacios cerrados, con puertas y ventanas cerradas, y privilegiando las habitaciones más alejadas del exterior. Medidas simples, como el uso de paños húmedos en rendijas, pueden ayudar a disminuir el ingreso de material particulado al interior del hogar.
Las mascarillas no están María José Benavides Académica Escuela de Obstetricia y Puericultura Universidad de Las Américas indicadas para los bebés, ya que pueden interferir con su respiración, por tanto, la protección debe centrarse en el entorno y no en el uso de elementos directamente sobre su rostro. En este contexto, la lactancia materna exclusiva adquiere un rol fundamental.
La leche materna no solo garantiza una nutrición e hidratación adecuadas, sino que también aporta defensas naturales que protegen al recién nacido frente a infecciones, especialmente respiratorias, las que pueden aumentar durante episodios de contaminación ambiental. Incluso en situaciones de emergencia, se recomienda mantener la lactancia a libre demanda y no incorporar agua u otros líquidos adicionales. Otro aspecto clave es el control de la temperatura corporal, por ello resulta fundamental mantener al neonato abrigado y protegido de cambios bruscos de temperatura, particularmente en contextos de evacuación o interrupción de servicios básicos. En este sentido, el contacto piel con piel se reconoce como una estrategia simple y efectiva para regular la temperatura y entregar contención. Es muy importante consultar oportunamente en un centro de salud si el recién nacido presenta signos de alarma como dificultad respiratoria, rechazo alimentario, fiebre o decaimiento..