MEMBRANAS SIN INCRUSTACIONES
MEMBRANAS SIN INCRUSTACIONES Ese y otros beneficios genera el empleo de aditivos NATOR que ofrece lnquinat Chile en sistemas de osmosis inversa.
El El funcionamiento eficiente y duradero de las membranas en sistemas de tratamiento de aguas es un desafío permanente. ¿Cómo lograrlo? lnquinat Chile tiene la solución a través del empleo de aditivos especializados: los antiincrustantes NAT-OR.
Su acción se basa en tres mecanismos principales: Inhibición de la cristalización: Se adhieren a los sitios activos de los cristales en formación, alterando su estructura y evitando su crecimiento crecimiento y depósito en la membrana. Dispersión de partículas: Su carga eléctrica mantiene las partículas suspendidas, impidiendo que se aglomeren y bloqueen los poros. Prevención de la acumulación: al mantener los sólidos en suspensión, facilitan su eliminación junto con el flujo de rechazo, evitando incrustaciones. incrustaciones. “Estos mecanismos combinados permiten prolongar la vida útil de las membranas y optimizare! rendimiento del sistema”, resalta Ingrid Morales, gerenta general de la empresa.
Luego detalla los tres grandes beneficios beneficios de estos productos: aumento de la eficiencia y rendimiento con una membrana libre de incrustaciones; protección contra carbonatos, sulfatos, sílice y materia coloidal; y reducción de los costos energéticos y del mantenimiento.
Añade que los antiincrustantes NAT-OR están disponibles en su versión versión 12 (de sales de dureza para agua salobre), 14 (de sales de dureza para agua de mar) y 30 (también dispersante para aguas altas en sílice y sales de dureza). VENTAJAS COMPARATIVAS Profundizando en las ventajas de los aditivos NAT-OR, comercializados comercializados por lnquinat Chile, su principal ejecutiva vuelve a relevar su alta eficiencia antiincrustante, “incluso a bajas dosis, en comparación con productos productos convencionales de base fos tonada o polimérica genérica”. Además, resalta las siguientes cualidades: 11 -F. MEMBRANAS SIN. MEMBRANAS SIN INCRUSTACIONES Amplio espectro de control de incrustaciones (carbonatos, sulfatos, bario, estroncio, hierro y sílice). Excelente compatibilidad con membranas de ósmosis inversa y nanofiltración. nanofiltración. Elevado rendimiento en aguas de alta salinidad y sistemas de alta recuperación. Reducción de limpiezas químicas (CIP) y prolongación de la vida útil de membranas. Formulaciones técnicamente validadas y de uso extendido a nivel industrial.
Sobre la evolución que han tenido estas soluciones de NAT-OR, Ingrid Ingrid Morales revela que “han incorporado aditivos de nueva generación, permitiendo permitiendo su aplicación en condiciones operacionales cada vez más exigentes, por ejemplo, con presencia de altos sólidos disueltos totales (TDS) y de sílice o sales poco solubles.
Además, logran una mayor recuperación de los sistemas”. La especialista de lnquinat expone algunas oportunidades de nuevas nuevas mejoras: “Ajustes específicos según la calidad del agua de alimentación, optimización para aguas con alta variabilidad estacional, y desarrollo de formulaciones formulaciones con mayor biodegradabílidad y menor impacto ambiental que los antiincrustantes tradicionales”. Ingrid Morales resalta la gran eficiencia y rendimiento de los aditivos NAT-OR.
En relación al último aspecto, los aditivos NAT-OR registran menor presencia de compuestos persistentes y buena compatibilidad con procesos procesos de tratamiento de aguas residuales, reducen la carga contaminante del efluente final y su uso controlado permite cumplir con las normativas ambientales vigentes. APLICACIÓN EN PTAS El uso de productos NAT-OR en plantas de tratamiento de aguas servidas (PTA5) y residuales ha tenido muy buenos resultados. “Se utilizan utilizan en sistemas donde el caudal de rechazo de ósmosis inversa o de otros efluentes son tratados posteriormente en plantas de saneamiento, mostrando mostrando buena compatibilidad con tratamientos fisicoquímicos y biológicos.
Además, no interfieren significativamente en procesos de lodos activados y presentan un mejor control de incrustaciones en líneas y equipos asociados al manejo del efluente”, especifica Ingrid Morales. ¿Qué dosis ocupar? Se determina a partir de un análisis químico completo del agua de alimentación, considerando parámetros como dureza total y cálcica; alcalinidad; presencia de sulfatos, cloruros y sílice; e índices de saturación y condiciones de operación del sistema. La experta añade: “La dosis final se define mediante cálculos técnicos o software especializados y se valida en operación para asegurar la máxima eficiencia sin sobredosificación “..