Autor: LILIAN OLIVARES
“SOY EL ÚNICO ABSUELTO, de los 131 acusados por el megafraude en Carabineros”
“SOY EL ÚNICO ABSUELTO, de los 131 acusados por el megafraude en Carabineros” El lunes pasado, Carabineros celebró su 99º Aniversario. Diecisiete días antes, un general en retiro de la institución dejó de ser un “contaminado”, como se sintió durante los 9 años en que lo acusaron. Pudo haber celebrado, al fin, su absolución del megafraude que manchó gravemente a la institución y que demandó un cambio total en los sistemas de control internos de Carabineros. Pero no lo hizo. El general (r) Iván Whipple escuchó, sereno, el veredicto de los tres jueces que el 10 de abril fallaron finalmente, en forma unánime, el caso que comenzó a investigarse en 2016. Los magistrados resolvieron condenar a 28 de los 31 imputados que fueron a juicio oral, por malversación reiterada de caudales públicos y lavado de activos. El centenar de acusados restante había tenido un juicio abreviado y todos recibieron condena. De los 31 no condenados en el juicio oral, dos fallecieron durante el juicio. Solo el general (r) Iván Whipple Mejías fue absuelto. ¿Por qué no quiso celebrar su libertad total? Mire, sabía que al salir del túnel, aunque no era una seguridad, debería ser absuelto. Estaba con la conciencia tranquila porque nunca cometí ningún delito.
Pero celebrar el fallo, con todo lo que me trajo de consecuencia, el dolor, sentirme contaminado, con tantas personas que se alejaron, ¿qué voy a celebrar? Al final se dio lo que tenía que darse, simplemente.
Dice que “todo el mundo se alejó. ¿Le parece que a uno lo estén tratando de ladrón, por el suelo, siendo que uno está con su conciencia tranquila, y que hay una familia? Mi señora, por ejemplo, que trabajaba en la Mutualidad de Carabineros, fue despedida faltándole 10 meses para jubilar.
A mi hija mayor se le achacó que era testaferra, o sea, como en Colombia”. “Soy el único absuelto, de los 131 acusados por el megafraude en Carabineros”, remarca. ¿Por qué la involucraron a ella? Es psicóloga y trabaja en Carabineros con Contrato por Resolución, CPR (contrato transitorio, que se puede ir renovando año a año). La fiscalía la citó a declarar porque yo pedí un préstamo para que ella comprara su casa. Durante el juicio se intentó presentar como si hubiese sido un acto de lavado, lo que quedó absolutamente descartado. Se trataba de la ayuda de un padre a su hija, con un crédito que yo pedí a la acción social por 20 años y se termina a fines de 2029. Cuenta que esa misma hija lo hizo abuelo mientras él estaba en prisión preventiva, en un centro de detención del cuartel Sucre, en Ñuñoa. Mi nieto aprendió a caminar allí, en el centro de detención. Mi hija me lo llevó para que lo conociera. Al principio gateaba. Y justo dio sus primeros pasos ahí. Hay episodios muy complejos que debió vivir en los casi tres años en que estuvo en prisión preventiva. “Mi madre, que yo la cuidaba y la iba a ver, se tuvo que ir a Rancagua, donde mi hermana. Murió a los 105 años. Lo bueno fue que ella nunca supo mi situación”. No pareció ilógico que inicialmente lo inculparan en el megafraude, dado que Whipple fue director general de Finanzas entre 2007 y 2011. En ese período, dijo inicialmente la fiscalía, se habrían malversado unos $12 mil millones, de los más de $28 mil millones que sustrajeron hasta el año 2017 bajo distintas maniobras falsificatorias y en distintos departamentos. Whipple dice tener una explicación. En Carabineros, “el director de Finanzas no tiene firma de cuentas corrientes bancarias, no lleva contabilidad, no ve balance, estado de resultados. Eso lo ve el nivel operativo.
Mi función era en el plano estratégico; no operativo”. Hace 9 años, Whipple tuvo una conversación con el ex general director de Carabineros Gustavo González, quien le comentó: “Ay, cómo no me di cuenta antes de este desfalco”. Le contestó: “Oye, ¿cómo te vas a dar cuenta de algo en que no tienes ninguna injerencia o control?”. Pero ¿ usted tampoco se dio cuenta? Iván Whipple. Yo tampoco me di cuenta. Yo no tenía ninguna relación con la función de auditoría, control referente a este tipo. No me di cuenta porque nunca hubo alguna señal que me indicara que cambió el estilo de vida de los funcionarios, o que compraron determinados vehículos. Varios de ellos compraron terrenos, levantaron, algunos, su segunda casa y compraron vehículos que no llevaban al trabajo, sino que manejaban sus parejas. Mi labor estaba centralizada con el alto mando. Yo era, entre comillas, el asesor del general director en los proyectos institucionales. Nuestra preocupación era obtener recursos para entregarlos a los distintos servicios especializados. Le pongo como ejemplo Fuerzas Especiales, que tenían que salir a las protestas, etc. Salían con lo que nosotros llamábamos la tenida de fatiga, o sea, era como un buzo y botas comando. Entonces la preocupación era obtener los recursos para equipar al personal, presentar los proyectos respectivos al Ministerio de Hacienda. Yo lo que hacía para esos fines era ir al Congreso, al Ministerio de Hacienda, a exponer la urgencia y razón de las necesidades de equipamiento. El general (r) siempre perteneció al escalafón de Intendencia, trabajando como oficial en la parte administrativa. Ascendió a general con Alejandro Bernales. Luego le tocó con el general Eduardo Gordon. Y los dos últimos meses antes de pasar a retiro, con el general Gustavo González.
El general Flavio Echeverría, hoy conZERÉPANERACAM denado por el megafraude, dijo en los inicios de la investigación “compraron mi conciencia”. ¿Hoy se puede comprar la conciencia de un general de Carabineros? Eso es no tener conciencia dice drástico. ¿Cómo ve a la institución de Carabineros ahora?, porque en 2017 usted decía que se habían echado a perder los principios, que se había perdido la ética En una institución con 60.000 personas pueden existir, o existen, manzanas podridas que van contaminando. Lo que hay que incentivar aquí son los controles.
Por todo lo que pasó con el asunto del fraude, se buscó reconstruir la institución, porque Carabineros siempre ha sido una institución noble dedicada al servicio, pero determinadas personas contaminan el ambiente y ahí fallaron claramente los controles internos. Lo que se necesita ahora en Carabineros es más personal y más recursos tecnológicos, para reforzar el control interno. ¿Podría repetirse algo así ahora en Carabineros? Mire, yo he estado alejado de la institución. Pero ustedes se juntan, los exoficiales o generales retirados No, no, no. Yo, desde el momento en que estuve en prisión preventiva, ya no me junto con mis pares. Son contados con los dedos algunos amigos que me siguieron visitando. Ahora unos me han vuelto a llamar, pero en los tiempos malos Mire, yo, para casi todos, tuve la peste. Fui contaminado y todo el mundo se alejó.
Son contados con los dedos los que se mantuvieron conmigo y los que me fueron a visitar cuando estuve en prisión preventiva. ¿Y cómo se explica hoy que su propio ayudante de cuando usted era director de Finanzas, Carlos Cárcamo, estuviera involucrado en la llamada “mafia de la intendencia”? Ni en Carlos Cárcamo ni en ninguno de los condenados por el fraude existieron señales de ostentación económica que me pudieran hacer sospechar de la existencia de algún delito. Nunca tuve conocimiento del fraude que estaban cometiendo, y así es recogido por el veredicto que absolvió y decretó mi inocencia. Como desde su cargo recibía, entre otras cosas, la documentación que podía ir dirigida a mí, creo que se involucró para contener la información que pudiera llegar a mí y dijo que por necesidad económica. Aclaro que él, en todo caso, no trabajaba en mi oficina, sino que tenía una propia, donde gestionaba los temas de la oficina de partes.
El fallo da cuenta, entre otras cosas, de que yo nunca tuve conocimiento de este lamentable fraude”. n “MI FUNCIÓN ERA EN EL PLANO ESTRATÉGICO; NO OPERATIVO” “Nunca tuve conocimiento del fraude que estaban cometiendo, y así es recogido por el veredicto que absolvió y decretó mi inocencia”. Autor: LILIAN OLIVARES. De los 131 acusados, 31 llegaron a juicio oral. De ellos, dos fallecieron durante el proceso y 28 fueron encontrados culpables. El general Whipple dice que no tiene nada que celebrar, con todo el dolor que vivió. Aquí lo cuenta.
El 11 de febrero de 2027, el tribunal leerá la sentencia, donde detallará las condenas para cada cual de acuerdo con los delitos que les imputan, después de provocar un perjuicio fiscal de 28 mil millones 349 mil pesos. GENERAL (R) IVÁN WHIPPLE: “MI FUNCIÓN ERA EN EL PLANO ESTRATÉGICO; NO OPERATIVO” “Nunca tuve conocimiento del fraude que estaban cometiendo, y así es recogido por el veredicto que absolvió y decretó mi inocencia”.