Autor: Valeria Barahona Medios Regionales
Los disléxicos necesitan leer más horas para entrenar su cerebro
Los disléxicos necesitan leer más horas para entrenar su cerebro Emundo como un mocerebro procesa el saico: a una zona va la información visual, a otra los sonidos, donde las percepciones son interpretadas para actuar, muchas veces en fracciones de segundo.
A medida que se aprende a leer, el cerebro también desarrolla una región para reconocer la palabra escrita, algo que en el caso de las personas disléxicas es más difícil. "Sabemos que esta región existe solo en el cerebro alfabetizado, pero nadie ha determinado cómo surge cuando los niños aprenden a leer", dijo al respecto el académico de pediatría y experto en lectura de la Universidad de Stanford, Jason Yeatman.
El estudioso junto a su equipo realizaron escáneres cerebrales a niños con dislexia, tanto antes como hasta un año después de una intervención para mejorar sus habilidades lectoras, según un estudio publicado en la prestigiosa revista científica Nature. La dislexia es una discapacidad de aprendizaje que afecta a entre el 5% y 10% de la población. Las personas afectadas tienen dificultades con las letras y sus sonidos, deletrear y hacer rimas, por ejemplo, algo que es común en los niños. Por esta razón, es clave un diagnóstico oportuno.
Esta patología "puede afectar a personas de todos los niveles de inteligencia", destacó la casa de estudios, además que "no se cura por sí sola, los niños necesitan un programa adaptado a su condición" para aprender a leer. Aún se desconocen con exactitud las causas de la dislexia. EVALUACIÓN DE GRUPOS Los investigadores evaluaron la actividad cerebral de niños mediante resonancia magnética funcional, realizada hasta cinco veces al año. Los participantes fueron 44 niños de entre siete y 13 años con dislexia, quienes recibieron una intervención intensiva de lectura para la intervención. El grupo de control incluyó a 43 niños de la misma edad que no recibió la intervención. De ellos, 19 tenían dislexia y 24 leían con normalidad. En los escáneres, los científicos encontraron que la zona de lectura en el cerebro se iluminaba en menos de dos tercios de los niños con dislexia. "Está ausente o es mucho más pequeña", afirmó Yeatman. Algunos participantes luego recibieron un programa intensivo de lectura que les permitió progresar su nivel a lo largo de ocho semanas, mejorando sus evaluaciones.
Sin embargo, al final del estudio las diferencias persistían con el grupo de control. "Vimos que el área visual de la forma de la palabra es plástica, es maleable a la experiencia", recalcó Yeatman. "Cuando los lectores con dificultades pasan ocho semanas recibiendo una intervención intensiva de lectura basada en evidencia, en promedio, esta área aumenta. Por lo tanto, la intervención no solo mejora su lectura, sino que también fortalece el circuito cerebral. Eso es genial", adjuntó el profesional de la universidad californiana.
El hallazgo abrió nuevas preguntas sobre cuál es la mejor manera de ayudar a estos escolares, por ejemplo si una mayor tutoría eliminaría las diferencias. "Muchos niños con dislexia, incluso cuando mejoran su lectura, tienen dificultades persistentes", señaló el docente. "Esta diferencia cerebral podría ser la causa de esos continuos desafíos", sentenció el doctor en Psicología. Autor: Valeria Barahona Medios Regionales. Las dificultades en el área del lenguaje todavía son un misterio para la ciencia, pero los niños que leyeron más elevaron su rendimiento. [TENDENCIAS] UN NIÑO LEYENDO UN LIBRO.