Autor: Por Jessica Durán. Académica Carrera Pedagogía en Educación Diferencial UDLA Sede Viña del Mar
Columnas de Opinión: Planificar la inclusión en sintonía
Columnas de Opinión: Planificar la inclusión en sintonía 1 Hablar de inclusión educativa en nuestro país ya no puede E quedarse solo en el discurso. Durante años se ha avanzado en normativas, programas y declaraciones de buenas intenciones, pero aún persiste una brecha importante entre lo que se declara y lo que realmente ocurre en las salas de clase. El gran desafío de Chile 2026 no es seguir hablando de ella, sino planificarla de manera consciente, coherente y situada. Esta no se improvisa. No nace únicamente de la buena voluntad de los equipos educativos ni se resuelve con adaptaciones de última hora. Planearla implica anticiparse, comprender la diversidad como punto de partida y no como excepción, y diseñar experiencias de aprendizaje que consideren desde el inicio a todo el estudiantado. Cuando esto no ocurre, la inclusión se transforma en una carga adicional para docentes y en una experiencia frustrante para quienes más apoyo requieren. Hoy las escuelas enfrentan aulas cada vez más diversas, con estudiantes que traen consigo realidades sociales, culturales, emocionales y educativas complejas. Pretender responder a ello sin una programación articulada es, sencillamente, injusto. La planificación inclusiva requiere tiempo, formación, trabajo colaborativo y una conexión real entre las políticas educativas, las universidades y las escuelas. Además, la formación de profesionales debe ser con un diálogo permanente con los contextos reales donde ejercerán su labor. Proyectarla en sintonía con las escuelas de hoy exige escuchar a los docentes que están el sistema educativo hace años, valorar su experiencia y construir puentes reales entre la teoría y la práctica. La inclusión no es una moda ni una obligación administrativa. Es una convicción ética. Darle estructura es un acto de respeto hacia la diversidad y un compromiso con una educación más justa. Si se quiere un Chile que avance, se debe empezar por aulas donde nadie quede fuera, no por falta de recursos, sino por falta de planificación y conciencia Autor: Por Jessica Durán. Académica Carrera Pedagogía en Educación Diferencial UDLA Sede Viña del Mar. C Columna