Autor: Paulina Valenzuela A. Socia fundadora de Datavoz
Columnas de Opinión: Resiliencia al servicio de la rentabilidad social
Columnas de Opinión: Resiliencia al servicio de la rentabilidad social econocemos todos los riesgos, R nos quejamos en RRSS, pero seguimos adelante con la vida. Sabemos que están, bien o mal, pero están. La familia, los amigos, los compañeros de trabajo o estudio, los vecinos, las instituciones, el municipio, el gobierno, en sus distintas formas y manifestaciones, con alta intensidad o baja, están presentes. El nombrarlos, saber que están, nos da un cierto sentido de esperanza. Llevamos mucho tiempo viviendo con miedo. Delincuencia y costo de la vida dominan la conversación pública, pero no son los únicos focos de angustia. La preocupación sigue alta y está dirigida, sobre todo, al futuro, a los riesgos latentes. No al presente: al futuro ¡ Miedo puro! ¿Se puede vivir bien así? Parece que no.
Según el World Happiness Report 2026, publicado por la Universidad de Oxford junto a Gallup y la SDSN, Chile se ubica en el puesto 50 de 147 países en la escala de Cantril, que mide cómo las personas evalúan su propia vida. A nivel regional, queda noveno entre 18 países latinoamericanos. Aunque Chile ocupa uno de los primeros lugares en ingreso per cápita en América Latina, países con menores ingresos lo superan en bienestar. No es un error estadístico. Es una señal que apunta a algo que el PIB no mide. Junto a la consultora Tironi, decidimos abordar esa pregunta mirando a los ciudadanos no solo desde sus temores, sino también desde los recursos con que cuentan o podrían contar para resolver sus dificultades. El Monitor de Riesgo y Resiliencia ofrece un mapa de ese paisaje cotidiano y ubica a las personas en dos dimensiones.
Sin reducir la realidad a una sola lectura, se distinguen cuatro grupos: los desbordados (alto riesgo, baja resiliencia), los tensionados (alto riesgo, alta resiliencia), los frágiles (bajo riesgo, baja resiliencia) y los adaptativos (bajo riesgo, alta resiliencia). Al comparar los desbordados con los adaptativos, emerge algo claro: las redes cercanas, la espiritualidad y saber a quién recurrir marcan la diferencia. Los primeros casi no tienen eso; los segundos, sí. Es una pista concreta para el diseño de políticas públicas: vincular territorios, hacer visibles los servicios disponibles, facilitar el acceso a información real. Más carabineros pueden ser necesarios, pero para la salud mental y la calidad de vida, el contacto humano respetuoso, empático es más "rentable socialmente". Autor: Paulina Valenzuela A. Socia fundadora de Datavoz.