Carnaval con la Fuerza del Sol: el patrimonio cultural que se financia desde la danza
Carnaval con la Fuerza del Sol: el patrimonio cultural que se financia desde la danza este activo cultural e inmaterial. · La danza es una expresión cultural muy importante en diversas sociedades del planeta. Y en el caso del mundo andino, se manifiesta en una gran diversidad de fiestas y carnavales arraigados en tradiciones religiosas y un calendario agrofestivo.
En este contexto, uno de los mayores eventos multiculturales en Sudamérica es el Carnaval Andino con la Fuerza del Sol Inti Ch'amampi, que desde el año 2002 reúne a más de 16 mil participantes, entre bailarines y músicos, provenientes de diversas agrupaciones nortinas, consolidando a la ciudad de Arica como epicentro de una celebración con efectos económicos, sociales y culturales en la región. Además, atrayendo a unos 12 mil turistas locales, nacionales y extranjeros, y entre 250 mil y 300 mil personas durante los tres días del evento, impulsando así el turismo y la economía local.
Sin embargo, poco se cuantifica sobre la contribución de quienes lo hacen posible desde el corazón de la celebración: aquellos más de 16.000 bailarines, locales y extranjeros, pertenecientes a aproximadamente 62 agrupaciones folclóricas (datos del Carnaval 2025), quienes se preparan durante todo el año e invierten en trajes, calzado, bandas de bronce, accesorios, estética, tenida de convite y traslados para participar en los tres días de carnaval. "Este carnaval no se explica solo por el efecto en el turismo, sino que se sostiene por una economía de participación comunitaria identitaria.
Los bailarines financian gran parte de la puesta en escena y, con ello, contribuyen a la continuidad de un patrimonio vivo que proyecta a la región y al país a nivel internacional", señala al respecto Mónica Navarrete Álvarez, Doctora en Modelización Económica Aplicada, de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Tarapacá, quien ha abordado el carnaval desde el análisis del gasto, las motivaciones y el aporte económico de los bailarines, en el marco de una investigación que ha venido realizando esta universidad estatal. Investigación UTA: un fenómeno cultural con lectura económica La UTA ha venido estudiando este fenómeno desde una perspectiva interdisciplinaria, desde las ciencias sociales, la antropología y la economía aplicada. En este esfuerzo destacan los aportes del Dr. Alberto Díaz Araya (Facultad de Educación y Humanidades) y de la Dra. Andrea Chamorro Pérez (Facultad de Ciencias Sociales), quienes han profundizado en las dimensiones simbólicas, identitarias y culturales de las danzas y festividades andinas.
A ello se suma el mencionado trabajo de Mónica Navarrete Alvarez. "Esta festividad también impulsa las economías fronterizas, favoreciendo no solo la ocupación hotelera en Arica, sino también la compra y el alquiler de vestuarios para las cofradías, la contratación de bandas musicales y la circulación de elementos y símbolos culturales.
Todo esto reconfigura una economía ritual transfronteriza UNIVERSIDAD DE TARAPACÁ Universidad del Estado El Carnaval Andino con la Fuerza del Sol Inti Ch'amampi es uno de los mayores eventos multiculturales en Sudamérica. que fortalece las históricas identidades andinas y regionales", destaca el Dr. Díaz. La Dra. Chamorro observa que "está asociado a los intercambios económicos, culturales y sociales que se mantienen con los espacios de frontera, tanto con Perú y fundamentalmente con Bolivia.
Yo he querido desarrollar la idea de una economía festiva vinculada al intercambio de trajes, bandas, música, incluso grupos de bailarines que activan el espacio de intercambio fronterizo", complementa la investigadora, quien además creó artefestivo. cl como serie de televisión que aborda este fenómeno.
Más que el traje: la canasta de gasto del bailarín y su efecto en la economía creativa local Para Monica Navarrete, "el gasto por participar como bailarín en el Carnaval Andino con la Fuerza del Sol no se reduce al vestuario, sino que se distribuye en una canasta amplia de rubros que reflejan una economía cultural activa durante todo el año, revelándose como un activo patrimonial inmaterial con valor e impacto económico". Un carnaval sostenido por jóvenes, estudiantes y trabajadores La evidencia más reciente sobre el perfil de los bailarines proviene de una investigación de 2025 desarrollada por Carolina García Chambi y Carolina González González, junto a Mónica Navarrete Alvarez, basada en una encuesta aplicada a 313 bailarines.
Los resultados muestran que el carnaval convoca mayoritariamente a una población joven y activa: el 88% se concentra entre los 15 y 44 años, con mayor presencia en los tramos 15-19 años (19%) y 30-34 años (17%). En términos laborales, el grupo participante más numeroso corresponde a "solo estudiantes" (83 casos) equivalente a la principal categoría ocupacional del levantamiento, seguido por trabajadores dependientes del sector público (56) y del sector privado (42), independientes (38) y jefas/es de hogar (22). Motivación y percepción: una economía de experiencia Los datos muestran que la decisión de bailar no se explica por incentivos externos, sino por la experiencia cultural. La razón más mencioEl aporte económico invisible: cuánto cuesta bailar La participación de los bailarines representa un aporte económico directo y significativo, muchas veces invisibilizado en los análisis tradicionales del carnaval.
A partir de una encuesta aplicada a 304 bailarines en el año 2019, por el equipo de investigación integrado por Jessica Ramírez Yampara, Cinthia Terrazas Guarachi, Mónica Navarrete Álvarez y Andrea Chamorro Pérez, se estima un gasto total aproximado de $188 millones, es decir, casi $190 millones de pesos (valores actualizados por inflación). La inversión en trajes y accesorios puede llegar hasta $1,5 millones en algunas comparsas, por ejemplo, los caporales.
De acuerdo a estos resultados, el gasto promedio asociado a la participación varía según danza y género, pero en todas ellos el gasto promedio anual de las mujeres supera al de los hombres, principalmente por mayores costos en vestuario, accesorios y rubros como estética y preparación. nada es el "gusto y pasión" por la danza (128 apariciones), seguida por identidad cultural (43) y tradición familiar (37). En la misma línea, la percepción predominante es que el carnaval representa "la pasión de los bailarines" (130 menciones en mujeres y 47 en hombres), seguida por "cultura e integración con los países vecinos" (56 menciones en mujeres y 25 en hombres). En contraste, categorías como "turismo regional" o "actividad económica" aparecen con menor frecuencia.
Este carnaval vivirá su versión año 2026 este 30-31 de enero y 1 de febrero, llenando las calles con sus vibrantes trajes multicolores al ritmo de melodías andinas, resignificando el espacio urbano de Arica bajo expresiones como "Tierra de carnaval". Empadronamiento como insumo para la valoración pública La Dra.
Mónica Navarrete Álvarez comenta que en esta versión 2026, junto a otro estudiante tesista del Magíster en Gerencia Pública de la UTA (Daniel Manríquez), están aplicando un instrumento de empadronamiento para medir la participación cultural en el carnaval andino en Arica, como insumo para su valoración pública. "Aún no tenemos resultados, pero la idea es visibilizar el aporte de los bailarines y músicos desde lo económico, social y cultural, y para ello necesitamos que aparezcan en las estadísticas regionales", concluye la académica e investigadora.. · Investigadores de la Universidad de Tarapacá (UTA) han levantado evidencia de que el Carnaval Andino con la Fuerza del Sol, además de ser un evento turístico y cultural, también se trata de un sistema de producción patrimonial sostenido por quienes lo hacen posible: sus bailarines.
Años de estudio desde variadas disciplinas -antropología, ciencias sociales y economíapermiten dimensionar un fenómeno que suele quedar invisibilizado en las cifras, como es el caso de la inversión privada y comunitaria que movilizan las comparsas durante todo el año para sostener INVESTIGACIONES DE LA UNIVERSIDAD DE TARAPACÁ: Este carnaval vivirá su versión año 2026 este 30-31 de enero y 1 de febrero, llenando las calles con sus vibrantes trajes multicolores al ritmo de melodías andinas, resignificando el espacio urbano de Arica bajo expresiones como "Tierra de carnaval". Empadronamiento como insumo para la valoración pública La Dra.
Mónica Navarrete Álvarez comenta que en esta versión 2026, junto a otro estudiante tesista del Magíster en Gerencia Pública de la UTA (Daniel Manríquez), están aplicando un instrumento de empadronamiento para medir la participación cultural en el carnaval andino en Arica, como insumo para su valoración pública. "Aún no tenemos resultados, pero la idea es visibilizar el aporte de los bailarines y músicos desde lo económico, social y cultural, y para ello necesitamos que aparezcan en las estadísticas regionales", concluye la académica e investigadora.