Autor: Hugo Ramos Lagos contacto@diarioconcepcion.cl
Penco: evalúan ampliación de albergues ante próximas lluvias en zonas quemadas
Penco: evalúan ampliación de albergues ante próximas lluvias en zonas quemadas La lluvia intensa que cayó este viernes sobre Penco y Lirquén encontró a la zona aún en estado de emergencia tras los incendios forestales y activó la evaluación de nuevas medidas de resguardo, entre ellas la eventual ampliación de albergues ante próximas precipitaciones. El episodio, asociado a una baja segregada, había sido anticipado por los pronósticos y generó expectación y preocupación entre familias que perdieron sus viviendas y permanecen en los terrenos.
Si bien el evento pasó sin consecuencias mayores, volvió a instalar un riesgo que sigue latente, pues no se trató de un sistema frontal tradicional, sino de precipitaciones concentradas en corto período, acompañadas de tormentas eléctricas. Esa combinación encendió alertas por sus efectos potenciales sobre suelos quemados y sectores de pendiente. Con el frente ya superado, autoridades y equipos técnicos coincidieron en que la jornada funcionó como una primera prueba post incendio.
Más que cerrar la contingencia, el episodio permitió evaluar la respuesta desplegada y anticipar los desafíos que podrían repetirse en las próximas semanas, considerando que los pronósticos advierten la llegada de nuevas lluvias a la zona. Riesgo en la zona afectada El territorio impactado por los incendios presenta hoy condiciones especialmente sensibles frente a las precipitaciones. La pérdida de cobertura vegetal, la cercanía de viviendas destruidas a cerros y quebradas, y la exposición de taludes configuran un escenario distinto al previo al fuego. En estos sectores, el suelo quedó desnudo y debilitado, aumentando la probabilidad de escurrimientos superficiales y arrastre de material. Desde una mirada técnica, uno de los factores clave es la hidrofobicidad del suelo. Tras incendios de alta severidad, explican especialistas, la superficie puede adquirir un comportamiento prácticamente impermeable, lo que reduce la infiltración del agua y favorece que la lluvia escurra con rapidez. En zonas como Lirquén y sectores de Borde Cerro, este fenómeno eleva el riesgo de aluviones y remociones en masa cuando las precipitaciones se concentran en cortos periodos de tiempo. A ese escenario se sumó la multiamenaza observada durante la jornada.
Las tormentas eléctricas dejaron reportes de caída de rayos, incluso con focos puntuales de incendio en árboles y daños a maquinaria, aunque sin personas afectadas. "Es un riesgo real que está ocurriendo en estos momentos", advirtió el director regional de Senapred, Alejandro Sandoval, reforzando el llamado a evitar la exposición innecesaria. En terreno, la lluvia coincidió con una realidad compleja: muchas familias permanecieron en sus sitios, pese a la recomendación de evacuar hacia albergues. Algunos utilizan estructuras provisorias levantadas tras el incendio, otros resguardan materiales y ayudas recibidas. La jornada transcurrió con monitoreo constante, sin deslizamientos ni emergencias mayores, pero con una sensación de vulnerabilidad persistente. La decisión de quedarse o evacuar marcó una de las principales tensiones del día.
El resguardo de pertenencias, el arraigo al lugar y el temor a robos pesan en la evaluación de las familias. "Existe una reticencia de algunas personas a salir de sus terrenos", reconoció el jefe de la Defensa Nacional en Biobío, el contraalmirante Edgardo Acevedo, precisando que el despliegue se concentró en las áreas identificadas como de mayor riesgo. El balance final del episodio fue de alivio contenido. Hubo pérdidas acotadas, como carpas o nylon dañados por la lluvia, pero no se registraron eventos graves.
Sin embargo, desde Senapred insistieron en que el escenario de amenaza no se desactivó, ya que la experiencia dejó un antecedente claro: las condiciones están dadas para que, ante lluvias más intensas, el riesgo vuelva a instalarse. Autor: Hugo Ramos Lagos contacto@diarioconcepcion.cl. Aunque el episodio no dejó daños mayores, autoridades y equipos técnicos advierten que los suelos afectados por el fuego siguen siendo vulnerables ante la caída de agua. TRAS PRECIPITACIONES POR BAJA SEGREGADA FOTO: ISIDORO VALENZUELA M.