Autor: Carlos P. González Vera Periodista y analista independiente de conflictos geopolíticos y militares
Columnas de Opinión: El jaque mate geopolítico: el ocaso de la teocracia
Columnas de Opinión: El jaque mate geopolítico: el ocaso de la teocracia C Columna E n las relaciones internacionales, el poder opera como un tablero de ajedrez donde las piezas proyectan influencia, aseguran recursos y garantizan la supervivencia del Estado. En el actual escenario de Irán, el rey es el ayatolá Jamenei, la dama constituye el poder militar y los peones-la pieza con mayor valor estratégicorepresentan a la ciudadanía. Las piezas se han movido con rapidez.
Lo que se inició en diciembre de 2025 como un reclamo económico evolucionó hacia protestas masivas que exigen el fin de la República Islámica, ante una teocracia que se niega a evolucionar en derechos humanos y de las mujeres.
Esta exigencia ciudadana se sustenta en los análisis del Council on Foreign Relations (CFR), que califica al sistema como estructuralmente irreformable: el Velayat-e Faqih (Gobierno del Jurista) blinda la autoridad absoluta del líder supremo, haciendo que cualquier apertura democrática signifique el colapso estatal. Ante esta parálisis, el avance de los peones es la respuesta necesaria frente a un régimen sin vías legales de reforma. Esta fractura sistémica se traslada a la geopolítica, donde Irán ya ha perdido a sus "alfiles" estratégicos.
Siria y el Líbano operaban en diagonal, proyectando la influencia de Teherán hasta el Mediterráneo; no obstante, tras la caída de Assad en 2024 y el desenlace de la guerra de los 12 días en 2025, el escenario cambió drásticamente. La neutralización de sus defensas aéreas y de su infraestructura nuclear en dicho conflicto despojó su histórica capacidad de disuasión. En este tablero, la realpolitik se impone: el pragmatismo de los intereses nacionales prevalece sobre las lealtades ideológicas. Aunque Irán buscó refugio en los BRICS, Beijing y Moscú difícilmente arriesgarán una confrontación directa contra Occidente porque el costo de sostener a un Estado aislado ya supera cualquier beneficio comercial o estratégico. Mientras el riesgo de guerra civil aumenta, la comunidad internacional mueve sus piezas. Bajo el principio de Jurisdicción Universal, la Corte Penal Internacional podría imputar cargos por crímenes de lesa humanidad contra Jamenei tras el asesinato de más de 12.000 manifestantes. Esta presión se complementa con la asfixia económica de Estados Unidos, cuya imposición de aranceles del 25% a socios comerciales de Irán aíslan financieramente al régimen. Este escenario prepara el tablero para que una "dama extranjera" -una intervención militar dirigida a la captura o eliminación del liderazgo teocráticoponga fin a un sistema cuya represión amenaza con escalar a genocidio. El régimen iraní olvidó que, en la geopolítica, un rey que sacrifica a sus piezas de protección está condenado al jaque mate de la historia. Y son los peones, finalmente, quienes han decidido reclamar el tablero por sus derechos. Autor: Carlos P. González Vera Periodista y analista independiente de conflictos geopolíticos y militares.