Autor: Dra. Tamara Bruna Larenas Investigadora Facultad de Ciencias, U. Santo Tomás Embajadora Proyecto InES Género UST
Columnas de Opinión: Conocimiento e innovación sin límites de género
Columnas de Opinión: Conocimiento e innovación sin límites de género E El 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, proclamado por la ONU en 2015. Esta instancia es un llamado que nos convoca, a hombres y mujeres, a mirar la ciencia desde una perspectiva diferente: la de las mujeres y las niñas. Esta fecha es mucho más que un recordatorio; es un llamado a reflexionar sobre cuánto podríamos avanzar si aprovechamos todo el talento disponible. A lo largo de la historia, mujeres como Marie Curie, Rosalind Franklin, Ada Lovelace y Jane Goodall rompieron barreras y lograron descubrimientos clave para la ciencia, demostrando que la inteligencia y creatividad no tienen género. Sin embargo, hoy muchas niñas y mujeres aún enfrentan obstáculos en campos como la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, no por falta de capacidades, sino debido a estereotipos y desigualdad de oportunidades. Que más mujeres sueñen y hagan ciencia no es solo cuestión de equidad: es abrir la puerta a un mundo lleno de innovación, creatividad y soluciones que nos benefician a todas las personas. La mirada de cada mujer aporta ideas únicas, rompe esquemas y transforma problemas complejos en oportunidades para avanzar, desde la salud global hasta la lucha contra el cambio climático. Cuando una niña descubre que también puede ser científica, ingeniera o investigadora, no solo cambia su propio destino: inspira a toda la sociedad a imaginar un futuro más diverso, más justo y lleno de posibilidades.
Cada talento que florece es un paso más hacia un mundo donde el conocimiento y la innovación no tienen límites de género. ¿Cómo podemos construir un futuro mejor si seguimos limitando quién puede crear, descubrir e innovar? El cambio comienza desde la raíz con acciones concretas que inspiren y apoyen a las niñas desde temprana edad. Mentorías que las acompañen, políticas que garanticen igualdad, educación libre de estereotipos y espacios seguros donde puedan explorar, preguntar y experimentar sin miedo. Las aulas, los libros y los laboratorios deben reflejar que la ciencia también tiene rostro de mujer. Cada niña que sueña con ser científica no solo transforma su propio camino, sino que abre nuevas posibilidades para la construcción de un futuro más innovador, inclusivo y lleno de oportunidades.
Esta fecha tan importante nos invita a comprometernos de verdad: apoyar a las niñas que sueñan con cambiar el mundo, visibilizar a las mujeres que ya hacen ciencia y construir un futuro sin barreras para el talento. La ciencia necesita de todas las mentes. Autor: Dra. Tamara Bruna Larenas Investigadora Facultad de Ciencias, U. Santo Tomás Embajadora Proyecto InES Género UST.