“A dónde me dijiste!”: un clásico del lenguaje
“A dónde me dijiste! ”: un clásico del lenguaje Apropósito de nuevas expresiones de nuestro lenguaje quer en ocasiones, se toman en muletillas, el domingo recién pasado nos referíamos a la entelequia “Nivel Central”. Pasaron solo dos dias y en estas mismas páginas nosenconirainos con unside los titulares de portada:”Nivel central recortará más de dos md millon. esdelpresupuesto millon. esdelpresupuesto regional”. La noticia apuntaba aladeeisióndelaDirec. ciónde Presupuestos en el sentido señalado.
Ea una decisión lamentable para la región región y nos de j6 en sabor amargo más allá del impacto mismo de la medida: nos hizo pensar que “mejor no hablar de ciertas cosas”, “para qué Llamar la desgracia”. Por lo tanto, y como se escucha ahora, “pongamos paños fríos”, “bajemos un cambio” y “a otra cosa, mariposa”, como docta ui vecino dr la Fir. x Soy.
Entonces, rescatando fuentes del lenguaje lenguaje popular nos acordarnos de algunas de ellas que pasamos a compartir Durante nuestra estancia universitaria universitaria en Concepción en la década de 1980, siempre vivimos en Talcahuano y ahí supimos del apego de los marineros a su lenguaje del oficio y de su uso en la vida civiL Cuando dos “Managuás” se encontraban, encontraban, se saludaban a la voz de “Contingente” “Contingente” y se trataban de “(nesa” Vamos aclarando: eltérmino”tJanaguá”viene de launión dernan(hombrceninglés)yagua, es decir, hombre de mar.
Lo de “Contingente” “Contingente” alude al grupo de ingreso en un determinado año a las distintas escuelas de la Armada de Chile (los integrantes de la Fuerza Aérea de Chile se tratan de “Curso”). En cuanto al “Carreta”, es el amigo, el compañero de toda la vida marinera, una suerte de “yunta”, “GaretrsdW es otro término proveniente proveniente de la vida en el mar, aplicable cuando el “Carreta” o el amigo anda solo, sin saber qué hacer, “más botado que un pucho”, y ahi brotaba el “unildi gareteado”!. gareteado”!. La expresión alude a los barcos que, poralgunarszón, quedanalgaretc, o sea, ala deriva, sin control, dejándose iterar por el siento y/o el oleaje Recordamos también el “andar escsrado”, escsrado”, ea decir, con cierta inclinación, si igual que la que presentan los barcos en determinadas situaciones, y que puede ser a babor o estribor la la izquierda ola derecha, respectivamente, mirando hacia Isprea dela embarcación). En Talcalauano era habitual ver personajes que venían con ciertos grados de escora (a babor o estribor), saliendo a la superlicie desde el barrio bravo delpuerto, emergiendo de El Checo, “Lii Moneda de Oro” o “El Delfin”, entre otros sitios de interés antropológico.
Latos personajes se hacían acreedores, aletnás, al” aletnás, al” Te tomáilaotreI”, en referencia al estado de temperancia dclmomento: rostro congestionado, inestabilidad al caminar, diftcuhadpara diftcuhadpara hablar y olios, conjuntamente con el nivel de fermentación y proceso de fotoaintesi, s del caso.
“te tomái la otraI” erarambién elsaludoalamigooanúgacon quien se había andado en alguna gestión pretérita de índole etlica “rA dónde mc dijiste! ”, un clásico del lenguaje que aprendimos en elpucrio: era el saludo al amigo o amiga con visos de compinche, con los cuales se compartían historias de juerga. Aparte de sabido, eta, tácitamente, la invitación o insinuación para armar “un brillo” (“un carrete” de ahora) y “a morir”, se ha dicho. Para terminar la presente crónica y más allá de Talcahuano, traigamos a eolación algunos formatos de despedida, ordenados en forma cronológica.
“Que te vaya bien”: ochentero por donde se lo mire o escuche, de origenes principalmente universitarios (el saludo previo era “icónio te ha ido?”). “Que estés bien”: reemplazó al anterior anterior y suena más personal y más cercano que aquel. “Cuídesc, cuidate o se me cuida”: popularizado popularizado en el epilogo del siglo XX.
Al respecto, Agustln Sell abogado, especialista especialista en Illosofia del derecho, exconstitucionaliata, exconstitucionaliata, protesor universttario. asesor del “segundo piso” del presidente Ricardo Lagos y fanático bincha de Santiago Wanderers, aborda la expresión en una entretenida crónica Squella se explaya sobre la imprudencia de recomendarle a alguien que “se cuide”, recumcndación que, en ocasiones, proviene de personas desconocidas.
Además, la expresión teje un manto de sospecha en relación con las conductas del receptor, al punto de que es necesario decirle “que se cuide”. “llendicionea”: de corta vida; podriamos podriamos situar su época dorada entre la segunda década y parte de la presente década del siglo que corre. “Que tenga buena tarde”: plenamente vigente; no se relaciona con el clima, airo can el deseo de que el receptor pueda disfrutar lo que queda del día.
Estimadas lectoras, estimados lectores: lectores: no nos queda más que deseamos que “nos vaya bien”, “estemos bien”, “nos cuidemos”, desearnos “bendiciones” y que “tengamos buena tarde”; do lo contrario: contrario: “buenas noches los pastares” y “adiós pampa mía”, como decían nuestros antepasados. 1 Lanadndalspnmya1vlato d -;1] Martas Mata Aflera;0] En la Into: Puerto de Taleahuano,. - - - - -