El rol urbano de la universidad
El rol urbano de la universidad M ientras en el tercer piso dos biólogos discuten los alcances de sus investigaciones, en el patio, apresurados estudiantes se dirigen a sus salas, varios conversan, algunos almuerzan, otros repasan materias en la biblioteca. Pero lamentablemente, al traspasar las puertas de la universidad, todo parece desvanecerse. La ferviente actividad, el intercambio de ideas, saber y sueños dan paso a caminantes apresurados hacia la estación de metro más cercana. Resulta paradójico que el barrio, aunque algo deteriorado, tiene mucho que ofrecer: cafés, librerías, museos, teatros, una sala sinfónica y una plaza recién inauguradas, una biblioteca preciosa y un cerro que mira la ciudad. Tradicionalmente, sin embargo, las universidades y sus entornos han sido excelentes aliados.
Entre otras, la Universidad de Nueva York en el "Village", la Universidad de París en el Barrio Latino y el campus urbano abierto en Concepción los han vitalizado y se han nutrido de ellos, creando sectores universitario-culturales densos en actividades y programas (centros de investigación e innovación, eventos, viviendas para profesores y estudiantes, comercios, etc. ), generando sinergias y empleos y atrayendo inversión, talento y seguridad. Entre Vicuña Mackenna y la Alameda se concentran diversas facultades de las principales casas de estudio del país. Poseen excelente infraestructura donde bullen los conocimientos, las preguntas y el debate. Fuera de sus gruesos muros, un conjunto extraordinario de programas culturales, edificios patrimoniales y espacios públicos sigue a la espera de una necesaria revitalización. Un trabajo mancomunado entre las diversas instituciones del barrio superaría con creces el alcance y proyección de cada una de ellas por separado.
Un win win donde las universidades se beneficiarían de los espacios públicos y culturales del entorno, ampliando sus campus hacia Lastarria, el cerro, una menos inhóspita remodelación San Borja y unas más peatonales y arboladas avenidas Vicuña Mackenna y Alameda. A la vez, los vecinos podrían disfrutar de la infraestructura y el saber de las diversas facultades, ávidas por vincularse, aún más, con el medio. Sin duda, un gran desafío para las universidades: integrarse a la ciudad, aportarle y nutrirse de ella. El rol urbano de la universidad DESAFÍOS DE CIUDAD FRANCISCO JAVIER OLEA Las universidades y sus entornos han sido excelentes aliados (... ) han vitalizado sus barrios y se han nutrido de ellos. Carolina Katz Arquitecta e investigadora UC.