Frágil tregua entre EE.UU. e Irán, bajo presión por nuevos ataques en Medio Oriente
Frágil tregua entre EE.UU. e Irán, bajo presión por nuevos ataques en Medio Oriente JEAN PALOU EGOAGUIRRE La tregua de dos semanas acordada entre EE.UU. e Irán comenzó de manera tambaleante, en medio de denuncias cruzadas, interpretaciones contrapuestas y nuevos ataques en Medio Oriente que amenazan con descarrilar prematuramente las negociaciones para un acuerdo de paz. La situación más crítica se vive en Líbano, que sufrió ayer los mayores ataques aéreos por parte de Israel desde que se reanudaron las hostilidades.
Si bien el gobierno de Benjamin Netanyahu interrumpió sus bombardeos sobre el territorio iraní, interpretó que el acuerdo de cese el fuego entre Washington y Teherán no incluía el frente de combate contra el grupo radical Hezbolá un importante aliado de Irán y lanzó una ofensiva sin precedentes y sin aviso previo de evacuación en el sur y centro de Beirut, la que derrumbó varios edificios residenciales y según las autoridades libanesas dejó más de 250 muertos. Irán también denunció violaciones a la tregua en su propio territorio, con un ataque a una refinería en la isla de Lavan y el derribo de un dron en la ciudad de Lar.
Por su parte, varios países del golfo Pérsico entre ellos Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin acusaron a Irán de haber lanzado decenas de misiles balísticos y drones contra infraestructuras críticas desde el inicio del alto el fuego. Desconfianza antes de las negociaciones La sensación de las partes era que el acuerdo logrado el martes, minutos antes de cumplirse un ultimátum del Presidente estadounidense, Donald Trump era frágil y podía colapsar.
“Se han registrado violaciones del alto el fuego en algunos puntos de la zona de conflicto, lo que socava el espíritu del proceso de paz”, lamentó ayer el Primer Ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, quien actuó como mediador para conseguir la tregua y cuyo país acogerá negociaciones entre Irán y EE.UU. mañana viernes. Trump enviará a Islamabad a su equipo de negociadores encabezado por el vicepresidente, J. D. Vance; el enviado especial Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner. “Si los iraníes están dispuestos a trabajar con nosotros de buena fe, creo que podemos llegar a un acuerdo”, dijo ayer Vance. “Pero si van a mentir, si van a engañar, si van a intentar evitar que incluso esta tregua frágil que hemos establecido se lleve a cabo, entonces no sucederá”, advirtió. El régimen iraní ya expresó su desconfianza. “La base sólida con la que negociar ha sido abierta y violada antes incluso de que las negociaciones comiencen. Ante esta situación, un alto el fuego bilateral o las negociaciones son irrazonables”, dijo el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalib. El canciller Abas Araqchi también alertó sobre la posición de Washington ante los bombardeos israelíes en Líbano: “EE.UU. debe elegir entre el alto el fuego o continuar la guerra a través de Israel.
No puede tener ambos”. Farzin Nadimi, investigador del Washington Institute for Near East Policy sobre asuntos militares de Irán, señaló que una cosa es consolidar el alto el fuego, otra conseguir un acuerdo de paz duradero. “Veo esto como una pausa en los combates, con ambas partes intentando presentarlo como una victoria histórica. Es, en efecto, un alto el fuego frágil, pero si sobrevive los primeros días probablemente se mantenga. Soy mucho más escéptico respecto de las negociaciones previstas.
No creo que las negociaciones conduzcan a nada, por lo que podríamos ver nuevamente un período prolongado de pausa solo para dar paso a la siguiente fase de la guerra”, afirmó a “El Mercurio”. La dificultad de las exigencias irreconciliables El mayor problema, dicen los expertos, es que EE.UU. e Irán inician las negociaciones con exigencias en apariencia irreconciliables.
Irán presentó un plan de 10 puntos, entre ellos el fin de las hostilidades contra el país y sus aliados en la región; un protocolo de paso seguro por el estrecho de Ormuz que Teherán ha mantenido parcialmente cerrado tras el arranque de la guerra; el levantamiento de todas las sanciones internacionales y la retirada de los miles de efectivos enviados por Washington a Medio Oriente. Pero EE.UU. ya dijo que la propuesta era “poco seria e inaceptable”, y el propio Trump planteó que una de sus “líneas rojas” será que Irán elimine todo el uranio enriquecido de su programa nuclear. “Dudo que haya un acuerdo definitivo, especialmente considerando que Trump ha indicado que Witkoff y Kushner siguen siendo sus negociadores, y han fracasado de manera tan notoria en el pasado. Existen además diferencias importantes en casi todos los temas.
Quizás lo máximo a lo que se puede aspirar es a un arreglo que permita liberar el estrecho de Ormuz para la mayoría del tráfico”, aseguró Barbara Slavin, analista del Centro Stimson y exdirectora de la Iniciativa Futuro de Irán en el Centro Rafik Hariri. Precisamente, uno de los principales focos de tensión continuaba siendo el estrecho de Ormuz.
Si bien las plataformas de monitoreo marítimo reportaban ayer una tímida reanudación del tráfico de embarcaciones a través de la vía, el propio régimen iraní anunció que había decidido interrumpir el paso por los bombardeos israelíes contra Líbano. La Casa Blanca, sin embargo, lo desmintió. Ambas partes celebran una “victoria histórica” De manera paralela a la tregua y a las negociaciones, está la batalla discursiva acerca de quién ha resultado ganador en el conflicto. Y ambas partes aseguran haber conseguido una victoria. “La operación Furia Épica fue una victoria histórica y abrumadora en el campo de batalla, una victoria militar con mayúsculas, bajo cualquier parámetro. Diezmó al ejército de Irán y lo dejó inoperativo para el combate durante los años venideros”, destacó ayer el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, en su evaluación de los 39 días de conflicto. Pero Teherán también celebró.
“Irán ha logrado una gran victoria”, proclamó el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, que aseguró que “el enemigo ha sufrido una derrota innegable, histórica y aplastante”. “Ambas partes afirman haber logrado una victoria histórica. SSERPDETAICOSSAEHT Creo que ambas tienen razones reales para reivindicar una victoria, al menos parcial, pero en una guerra de fuegos de largo alcance una victoria decisiva es casi imposible”, comentó Nadimi. “Una verdadera victoria para EE.UU. e Israel sería su capacidad de suprimir completamente la capacidad del régimen de lanzar misiles y drones, seguida por el colapso del régimen islámico en Irán. Nada de eso ocurrió. Para el régimen islámico, en cambio, bastaba con sobrevivir a la guerra, evitar un levantamiento popular y continuar lanzando misiles y drones. Lograron todo eso y pueden reclamar la victoria, aunque toda la base industrial militar del país haya quedado destruida”, añadió. Slavin lo ve de manera diferente: “No hay ganadores en esta guerra. Miles de muertos, miles de millones en destrucción de infraestructura, mayores costos de la energía y los fertilizantes”, señaló. “El régimen iraní puede atribuirse cierto mérito por haber dado vuelta la narrativa frente a la mayor superpotencia del mundo, pero enfrenta enormes necesidades de reconstrucción y una población profundamente hostil.
Fue imprudente e irresponsable iniciar esta guerra, y lo único positivo que podría surgir es que Trump y Netanyahu aprendan que el cambio de régimen es mucho más fácil de decir que de hacer cuando se trata de un gobierno como el de Irán”. ARMAS Trump amenazó con imponer aranceles de un 50% a los países que provean armas a Irán.
“No habrá exclusiones ni exenciones”, afirmó. n Navieras, con cautela en Ormuz Algunas de las más importantes navieras del mundo, como la danesa Maersk o la alemana Hapag-Lloyd, anunciaron ayer que no reanudarán el transporte marítimo por el estrecho de Ormuz pese al alto el fuego en Irán, debido a que no hay seguridad total para la navegación por la zona. “Adoptamos una actitud de prudencia por el momento, no haremos ningún cambio en servicios específicos”, señaló en un comunicado Maersk. “La seguridad de nuestros trabajadores, barcos y mercancías es la principal prioridad de Maersk.
Cualquier decisión sobre cruzar el estrecho de Ormuz estará basada en estimaciones de riesgo continuas, vigilancia detallada de la situación de seguridad y orientación de las autoridades relevantes y socios”, añadió.. Israel lanzó uno de sus mayores bombardeos en Líbano, mientras que el régimen iraní continuó golpeando a países del Golfo. A solo horas de comenzar, el cese el fuego fue violado en distintos escenarios de la región: ARMAS Trump amenazó con imponer aranceles de un 50% a los países que provean armas a Irán.
“No habrá exclusiones ni exenciones”, afirmó. n Navieras, con cautela en Ormuz Algunas de las más importantes navieras del mundo, como la danesa Maersk o la alemana Hapag-Lloyd, anunciaron ayer que no reanudarán el transporte marítimo por el estrecho de Ormuz pese al alto el fuego en Irán, debido a que no hay seguridad total para la navegación por la zona. “Adoptamos una actitud de prudencia por el momento, no haremos ningún cambio en servicios específicos”, señaló en un comunicado Maersk. “La seguridad de nuestros trabajadores, barcos y mercancías es la principal prioridad de Maersk. Cualquier decisión sobre cruzar el estrecho de Ormuz estará basada en estimaciones de riesgo continuas, vigilancia detallada de la situación de seguridad y orientación de las autoridades relevantes y socios”, añadió. RESCATISTAS Y VOLUNTARIOS buscan sobrevivientes entre los escombros de un edificio derrumbado ayer por un ataque israelí en Beirut.