Autor: ALAN MEYER
Columnas de Opinión: Invertir en Chile: confianza que necesita contagiarse
Columnas de Opinión: Invertir en Chile: confianza que necesita contagiarse PLAZA de IDEAS Hoy estaré en nuestro centro de distribución en Colina para anunciar la inversión más importante que Mercado Libre ha realizado en Chile. Más que montos, lo relevante es la señal: invertir hoy en el país es un ejercicio de confianza, pero que sigue echando de menos decisiones y certezas para que esa confianza se vuelva contagiosa. Tenemos condiciones que muchos países quisieran. Una solidez institucional que nos distingue, hemos sido early adopters de las grandes disrupciones tecnológicas, lideramos en infraestructura digital en la región y tenemos un ecosistema tecnológico activo. Y aun así, exportamos menos servicios digitales que países más pequeños, como Uruguay y Costa Rica. El capital es predecible: viaja a países con menos riesgo y mejor retorno. Atendiendo a esa lógica, y frente a los cambios del mundo, el momento de ser más sexy es ahora, y crear las capacidades que serán el commodity del futuro. Ahí hay al menos tres decisiones urgentes. Primero, infraestructura. La conversación sobre IA suele centrarse en lo visible. Pero lo más definitorio es la infraestructura. Logística, conectividad, capacidad tecnológica. Ningún país compite solo con buenos diagnósticos y presentaciones de PowerPoint. La economía digital crece varias veces más rápido que la tradicional, y eso exige inversión sostenida. Nuestra inversión no es en meras “operaciones”. Es capacidad productiva para una economía distinta. Sin esa base, no hay escala posible. Segundo, capital humano. Chile forma talento, pero no logra convertirlo en ventaja competitiva. Hoy seguimos siendo un actor menor en exportación de servicios digitales. Eso no se explica por falta de profesionales, sino por falta de industria. Si no generamos condiciones para que las empresas contraten, desarrollen y exporten desde Chile, el talento se va. Necesitamos crear ventajas concretas que funcionen en una economía real y nos dé atractivo. Tercero, seguridad. Sin seguridad, no hay inversión. Es positivo que este tema esté hoy en el centro del debate. Porque ningún país logra desarrollar sectores sofisticados en entornos inseguros. En los años anteriores se ha elevado la discusión de seguridad como una indudable urgencia social. Pero es más que eso. Es también una condición económica clave. Así, Chile tiene todo para liderar esta etapa, y trazar metas ambiciosas, como convertirnos realmente en Hub Digital al 2030. La inversión que hoy anunciamos es una señal de confianza, pero también busca que esta se multiplique. La confianza tiene una característica particular: cuesta construirla, pero cuando aparece, se expande rápido. Y esto es clave porque en esta era de disrupción surge una clara advertencia: el tiempo importa. Autor: ALAN MEYER.