Mujeres Líderes 2026
Mujeres Líderes 2026 Mujeres D esde el ámbito de los servicios industriales, Lorena Riffo Roa construyó una trayectoria marcada por la constancia, el compromiso con la calidad y la convicción de abrir más oportunidades para otras mujeres en la Región de Antofagasta. En el 2017 comenzó a administrar Cattori, una lavandería industrial que ya está consolidada como proveedor estratégico para diversas empresas, especialmente del sector minero. Su trabajo se enfoca en ofrecer soluciones eficientes que permitan a sus clientes asegurar la continuidad de sus operaciones, en una industria donde la trazabilidad, cumplimiento de estándares y confianza en los procesos son fundamentales.
En ese contexto, Riffo lidera un equipo que logró posicionarse en un mercado altamente competitivo y exigente. "Con soluciones claras y un trabajo detallado hemos logrado abrirnos espacio y construir un nombre dentro de este mercado. Ha sido un proceso que requiere dedicación, rigurosidad y el compromiso permanente de todo el equipo", explica. Uno de los sellos de su gestión es la generación de oportunidades laborales para mujeres de la región, promoviendo espacios de desarrollo y crecimiento en un rubro vinculado directamente con la industria minera.
Para Riffo, la incorporación femenina en este tipo de servicios es una contribución concreta al desarrollo regional, sobre Las Mujeres NO tienen límites para su desarrollo servicios para minería Lorena Riffo todo para quienes ingresan por primera vez al campo laboral. "Creo firmemente que la mujer es una pieza clave en la minería y en el crecimiento de nuestra región. Muchas mujeres, tanto chilenas como extranjeras, aportan con su trabajo, talento y responsabilidad al funcionamiento de la industria”, señala.
Desde su experiencia, también identifica desafíos pendientes en materia de integración laboral, particularmente para mujeres migrantes que llegan al norte del país en busca de nuevas oportunidades. "Hoy existe una burocracia importante en los procesos de documentación para mujeres extranjeras que llegan con sus hijos y dependen de regularizar su situación para poder trabajar. Disminuir esas barreras permitiría generar más expectativas y oportunidades para ellas en la región", plantea.
Mirando hacia el futuro, Riffo considera fundamental que las nuevas generaciones mantengan y fortalezcan el liderazgo en los servicios profesionales y oficios asociados a la minería, destacando siempre el valor de la calidad, la responsabilidad y el trabajo bien hecho. "Antofagasta es un lugar lleno de potencial.
A los y las jóvenes del norte les diría que con pasión y creatividad pueden romper barreras, transformar sus comunidades y liderar con propósito, porque cada paso que dan hoy puede marcar el futuro de nuestra región”, puntualizó.
EL MERCURIO DE ANTOFAGASTA DIGITAL n una región marcada por la minería, la E innovación y el desafio permanente de crecer en medio del desierto, el liderazgo femenino comienza a consolidarse también desde el ámbito del desarrollo humano.
Ese es el camino que impulsa Karen Araya Acosta, fundadora de Mente y Futuro, iniciativa dedicada a promover habilidades socioemocionales, bienestar y gestión emocional como pilares para fortalecer organizaciones y comunidades en la Región de Antofagasta. Su trabajo se enfoca en diseñar y ejecutar programas de desarrollo humano orientados a potenciar habilidades transversales, promover el bienestar y fortalecer la gestión emocional en distintos espacios laborales y sociales.
Para Araya, este enfoque es clave para construir equipos más cohesionados y organizaciones más eficientes. "Miactividad está centrada en crear y ejecutar programas de desarrollo humano con el objetivo de transformar la eficiencia operativa en valor social. Busco generar ecosistemas colaborativos", explica.
En ese contexto, sostiene que el liderazgo femenino aporta nuevas miradas a la toma de decisiones. "Liderar hoy significa abrir puertas y demostrar que la toma de decisiones con perspectiva de género mejora la productividad y la cohesión de los equipos, basándonos siempre en el respeto mutuo y la colaboración", señala. Para Karen Araya, liderar desde Antofagasta implica comprender profundamente las particularidades del territorio.
El YODO NUTRICIÓN VEGETAL La Estrella SQM soyantofagasta. cl El valor de las emociones en el desarrollo humano INTERCONEXION Karen Araya desierto, dice, también entrega lecciones sobre resiliencia, planificación y visión de largo plazo. "Liderar desde Antofagasta es un ejercicio de visión y reflexión constante. El desierto nos enseña que nada crece sin esfuerzo, ni planificación. Somos el gran motor económico de Chile y esa potencia también debe reflejarse en nuestra calidad de vida integral", plantea. Uno de los desafios que ha enfrentado en su trayectoria es cuestionar la idea de que las habilidades técnicas son el único factor relevante para ejercer liderazgo. Desde su experiencia, las relaciones humanas son fundamentales para el desarrollo de equipos y organizaciones. "El primer gran desafío fue romper el sesgo de que la experiencia técnica es superior a cualquier otra habilidad. Entender que las relaciones interpersonales son la clave de todo espacio de desarrollo ha sido un aprendizaje fundamental", comenta.
A través de Mente y Futuro, su principal aporte ha sido impulsar programas que fortalecen tanto a jóvenes como a adultos en habilidades socioemocionales, con la convicción de que el desarrollo regional también depende de las capacidades humanas. "Mi meta es que el talento antofagastino no sea reconocido solo por su capacidad técnica, sino también por sus habilidades socioemocionales. Eso nos permitirá tejer redes sólidas y mejorar nuestra convivencia y calidad de vida", afirma. Soluciones para el desarrollo humano 0.