Soldado que arranca
Soldado que arranca Había visto seremis renunciando por deudas, por denuncias de acoso, o porque sus partidos les dieron la espalda. Pero nunca había visto uno que simplemente no llegó a la oficina, no contestó el teléfono y desapareció sin dejar rastro, como el seremi de Energía de La Araucanía dice José Tobías Silva, sorprendido. No hagamos juicios precipitados hasta no conocer su versión sugiero. Tal vez se equivocó de seremi, Jota Jota. O de región. O nadie le avisó que había sido nombrado añade María Luisa. Yo creo que es una nueva forma de gobernar. Vayámonos acostumbrando. En el gobierno anterior, de hecho, hubo varios ministros que parecen no haber ido ni siquiera a la oficina recuerda Sammy Calderón. Y en este gobierno, ¿quién sabe si el ministro de Justicia, o la ministra de Bienes Nacionales, han asumido sus cargos? No sé qué pasará en sus oficinas dice Walter Alberto. Pero hay un par de ministros que se han desaparecido esta semana del Congreso y creen que diputados y senadores no se lo van a cobrar. No tienen idea con qué chicha se están curando. J. J. Cruz. Segunda mirada