Autor: JOSÉ TOMÁS TENORIO LABRA Corresponsal en España
En medio de caso de espionaje, Reino Unido autoriza “megaembajada” china en Londres
En medio de caso de espionaje, Reino Unido autoriza “megaembajada” china en Londres Fuertes críticas al gobierno: Sacudido por un escándalo de presunto espionaje que tiene a China como protagonista, el gobierno británico de Keir Starmer dio ayer un controversial paso al aprobar una cuestionada “megaembajada” del gigante asiático en Londres.
En medio de presiones de Beijing para dar luz verde al proyecto, la decisión añadió un ingrediente extra a una fuerte polémica que se arrastra desde hace meses en Reino Unido, con elementos que parecen propios de una novela de agentes secretos y acciones encubiertas.
Aplazada varias veces por el gobierno de Starmer, la aprobación dada ayer por su gabinete a la sede que reunirá a todos los servicios diplomáticos chinos en Londres en los terrenos de la antigua Real Casa de Moneda, llega en momentos en que Downing Street busca mejorar sus relaciones con Beijing.
El propio Primer Ministro ha apuntado a un “nuevo pragmatismo económico” con China para revitalizar la golpeada economía local, y se espera que viaje este mes al gigante asiático, en lo que sería la primera visita oficial de un premier británico a suelo chino desde 2018. La idea de una “megaembajada”, sin embargo, generó fuertes cuestionamientos desde partidos de la oposición y de la comunidad de inteligencia.
Desde el MI5 y el GCHQ, dos de los tres servicios de inteligencia del país, advirtieron al gobierno que tener todos los servicios diplomáticos chinos en un mismo lugar podía acarrear grandes riesgos de espionaje, y que no es realista pensar que el gobierno podrá “eliminar por completo cada riesgo potencial”. Las preocupaciones apuntan particularmente a la ubicación de la nueva embajada, sobre cables submarinos estratégicos, incluidos cables de fibra óptica a los que los funcionarios chinos podrían intentar acceder.
Incluso ayer el ministro de Seguridad, Dan Jarvis, admitió frente al Parlamento que “China fue y seguirá presentando ameEl escándalo previo nazas a nuestra seguridad”, aunque aseguró que, tras revisar los posibles riesgos de la nueva “megaembajada” que será la más grande de toda Europa, “la seguridad nacional de Reino Unido está protegida”. La aprobación dada por el gobierno a esta misión diplomática se enmarca en un escándalo de espionaje que en los últimos meses ha complicado al gobierno de Starmer.
El caso se remonta a 2023, cuando la policía arrestó a Christopher Cash, un investigador parlamentario cercano a diputados conservadores, y a Christopher Berry, un académico especializado en China, a quienes los investigadores acusaron de espiar para Beijing al enviarles reportes con información del Parlamento británico.
La investigación del caso avanzó con relativa normalidad de cara al juicio programado para octubre pasado, pero el escándalo se desató cuando en septiembre la Fiscalía de la Corona (CPS, por sus siglas en inglés) anunció el colapso del caso porque no existía “la evidencia necesaria para continuar”. Según el director de la CPS, Stephen Parkinson, su oficina tenía el “95% de la evidencia necesaria” para abrir el juicio, pero insinuó que la pieza faltante para el caso no fue proporcionada por el gobierno británico.
En una carta enviada a comités parlamentarios encargados de estos temas, Parkinson insinuó que el gobierno demoró a propósito una declaración oficial que acreditara que China representa una “amenaza a la seguridad nacional”, algo que nunca fue enviado a la CPS.
Intentos por calmar tensiones Las críticas contra el gobierno no tardaron en llegar, y el Partido Conservador acusó al Ejecutivo de encubrir el caso para no molestar a China y poner en peligro sus relaciones comerciales. Starmer hizo públicos en octubre una serie de testimonios que el asesor adjunto de Seguridad Nacional, Matthew Collins, dio a los investigadores del caso, para demostrar que el gobierno sí colaboró.
Collins afirmó que los servicios de inteligencia chinos son “altamente capaces” y que realizan “operaciones de espionaje a gran escala contra Reino Unido para favorecer los intereses del Estado chino y perjudicar los intereses y la seguridad del Reino Unido”. Collins aseguró además que Beijing representa la “mayor amenaza estatal para la seguridad económica de Reino Unido”, pero agregó que aún así Londres estaba comprometido con “perseguir una relación positiva con China para fortalecer el entendimiento, la cooperación y la estabilidad”. “Las declaraciones de Collins evidencian claramente la variedad de desafíos que China plantea al Reino Unido, y el alcance de las actividades de inteligencia chinas”, plantea Robert Dover, especialista en inteligencia de la Universidad de Hull, quien explica que aún así el hecho de que en esos testimonios no se hable específicamente de China como una “amenaza a la seguridad nacional” puede deberse a lo difícil ESSERPECNARF que sería para el gobierno presentar ante la Fiscalía “algo que no estaba dispuesto a declarar abiertamente”. Quejas del MI5 y laboristas A los cuestionamientos se sumaron además miembros del Partido Laborista de Starmer, que afirmaron que el gobierno dejó “muchas preguntas por responder”, y abrieron una investigación para determinar responsabilidades.
“La percepción general es que hay más opacidad por parte del gobierno que transparencia, y eso es lo que lleva a una serie de grandes preguntas que no han sido del todo resueltas (... ) La más importante: si el gobierno decidió pasar por alto una amenaza a la seguridad del país por un tema económico, y si eso abre la puerta a que una situación como esta se repita en el futuro”, señala Andrew Moran, especialista en estudios de inteligencia y seguridad de la Universidad de Warwick.
Estas dudas en torno al gobierno se profundizaron luego de que en octubre, en una inusual aparición frente a los medios, el jefe del MI5, Ken McCallum, se refiriera públicamente al caso y se declarara “frustrado” por su colapso, al enfatizar los riesgos del espionaje chino. “¿Los actores estatales chinos representan una amenaza para la seguridad nacional del Reino Unido? La respuesta es, por supuesto, sí, lo hacen, todos los días”, aseguró McCallum.
Fue la misma agencia que dirige McCallum la que a mediados de noviembre pasado sumó a esta presión, al emitir una alerta a los parlamentarios británicos por recientes actividades chinas para “reclutar y cultivar relaciones con individuos que tienen acceso a información sensible sobre el Parlamento y el gobierno”, con fines de espionaje para Beijing.
UNA AMENAZA PARA EL PAÍS El jefe del MI5, Ken McCallum, señaló enfáticamente a China como una “amenaza para la seguridad nacional del Reino Unido”, y aseguró que sus actores estatales representan esa amenaza “todos los días”. Autor: JOSÉ TOMÁS TENORIO LABRA Corresponsal en España. La decisión se enmarca en una fallida investigación por espionaje, que llevó a acusaciones de presunto encubrimiento del Ejecutivo.
UNA AMENAZA PARA EL PAÍS El jefe del MI5, Ken McCallum, señaló enfáticamente a China como una “amenaza para la seguridad nacional del Reino Unido”, y aseguró que sus actores estatales representan esa amenaza “todos los días”. UN ACTIVISTA habla en las afueras de la nueva embajada china en Londres. UN ACTIVISTA habla en las afueras de la nueva embajada china en Londres.