Suralis implementó exitosamente los primeros estanques de tormenta de Chile
Suralis implementó exitosamente los primeros estanques de tormenta de Chile E n el marco del Día Mundial del Agua, la empresa de agua y saneamiento Suralis, que opera en 33 ciudades de las regiones de Los Ríos y Los Lagos, destaca el positivo balance que ha tenido la construcción de los primeros estanques de tormenta del país, una inversión basada en la innovación orientada a contribuir en la solución de problemas públicos.
Desde la compañía explican que todo tiene su origen en un fenómeno recurrente en la zona sur del país, que es el ingreso irregular de aguas lluvias al alcantarillado, considerando que esta infraestructura está diseñada exclusivamente para transportar aguas servidas.
A lo anterior se suma la baja implementación de sistemas de recolección de aguas lluvias, junto con eventos pluviales intensos y concentrados en cortos períodos de tiempo, que elevan los caudales impulsados y tratados, acelerando el desgaste de redes y equipos y activando aliviaderos de tormenta que descargan aguas mixtas mezcla de aguas lluvias con aguas servidas a cuerpos de agua. Frente a este escenario y con el objetivo de validar localmente tecnología que ha dado resultados en países desarrollados, la empresa construyó en 2022 los dos primeros estanques de tormenta de Chile en Puerto Varas.
Ambos estanques, cuya inversión en conjunto alcanzó cerca de $800 millones, son capaces de acumular 800.000 litros de aguas mixtas que son almacenados durante el evento de lluvia y, posteriormente, bombeados y reincorporados al sistema de recolección para su posterior depuración en la planta de tratamiento.
La experiencia fue muy bien evaluada y propició la construcción de dos estanques de tormenta adicionales, esta vez para proteger el lago Panguipulli, con capacidad en conjunto de almacenar un millón de litros de aguas mixtas por episodio de lluvias intensas, con una inversión cercana a los $700 millones.
El gerente general de Suralis, Sebastián Febres, manifiesta su satisfacción por el avance que se ha experimentado en términos de protección medioambiental, aunque advirtió sobre la necesidad de hacer sostenible la implementación de este tipo de SILARUS infraestructuras.
“Los estanques de tormenta se han transformado en un ejemplo de contribución desde el sector privado a minimizar un problema público como es la gestión de las aguas lluvias y su impacto en la calidad de vida de la comunidad y en el medio ambiente. Tenemos datos que los avalan como una alternativa válida para enfrentar este problema; sin embargo, es importante avanzar en viabilizar estas soluciones desde el punto de vista económico.
Hemos trabajado por más de tres años en estudios inéditos que han sido validados por el regulador y que estamos seguros permitirán proyectar hacia el futuro soluciones a problemas que se han intensificado producto del cambio climático”, afirma. El alcalde de Puerto Varas, Tomás Gárate, valora la implementación de medidas innovadoras para la protección del principal cuerpo de agua dulce de la Región de Los Lagos. “Como municipio valoramos profundamente iniciativas innovadoras como los estanques de tormenta, que hoy posicionan a Puerto Varas como pionero a nivel país en gestión sanitaria y protección ambiental. Este tipo de infraestructura no solo responde a un problema histórico, sino que también nos prepara para enfrentar eventos climáticos cada vez más intensos. Seguiremos impulsando acciones que resguarden nuestro lago y aseguren un desarrollo sostenible para las futuras generaciones”, indica.
De acuerdo con los antecedentes de la sanitaria, los estanques de Puerto Varas han evitado que más de 100 millones de litros de aguas mixtas lleguen sin tratamiento al lago Llanquihue desde su entrada en operación a mediados de 2022; mientras que, en Panguipulli, esta infraestructura evitó que más de 130 millones de litros fueran descargados sin tratamiento al lago del mismo nombre solo entre 2024 y 2025.
Este 2026, la compañía inició la construcción de dos estanques de tormenta adicionales, esta vez en la comuna de Llanquihue para fortalecer la protección del lago homónimo con capacidad de almacenar un millón de litros de aguas mixtas por episodio de lluvias intensas, lo que implica un salto sustancial en inversión con alta tecnología.
Febres relevó la magnitud de esta labor y su aporte al medio ambiente, señalando que “el saneamiento de aguas servidas es un trabajo invisible, pero fundamental para reducir el impacto que genera la actividad humana en el medio ambiente”. Asimismo, desde la sanitaria recalcan que mantienen un trabajo permanente de mantención en redes, plantas e instalaciones críticas, con el objetivo de resguardar la continuidad y calidad del servicio y sostener estándares exigentes.
En ese contexto y en el marco del Día Mundial del Agua, reconocen la importante labor que desempeñan las cerca de 1.000 personas, del equipo propio y contratistas, que garantizan un servicio de excelencia a casi 260.000 familias en las regiones de Los Ríos y Los Lagos.. Desde su puesta en marcha a la fecha, estos cuatro estanques han evitado más de 250 millones de litros de descargas de aguas mixtas, minimizando significativamente el impacto ambiental que generan las aguas lluvias. PARA PROTEGER LOS LAGOS PANGUIPULLI Y LLANQUIHUE: Las aguas lluvias representan un desafío para la zona sur del país, porque generan un gran impacto en el alcantarillado.