Economía venezolana da señales de reactivación, pero beneficios todavía no se sienten en las calles
Economía venezolana da señales de reactivación, pero beneficios todavía no se sienten en las calles JEAN PALOU EGOAGUIRRE La imagen habría sido impensable hace solo tres meses, cuando Nicolás Maduro todavía estaba en el poder y Venezuela estaba excluida de los principales círculos de inversionistas mundiales.
Esta semana, sin embargo, la Presidenta interina, Delcy Rodríguez, fue una de las oradoras centrales en Miami del foro empresarial FII Priority, en el que defendió las garantías y oportunidades que ofrece el país para el retorno de los capitales extranjeros.
“Es importante que, indistintamente de alternancias políticas y del contexto de restricción, el inversionista sepa que hay seguridad”, dijo en su discurso virtual la mandataria, quien recalcó que su gobierno está en una etapa de estabilización económica, pero ya proyecta un crecimiento de dos dígitos en los próximos tres años.
“Vengan y vean nuestra realidad”. Casi tres meses después de la caída de Maduro y la instauración de un régimen “tutelad o ” p o r W a shington, la economía venezolana ya ha comenzado a mostrar señales de reactivación, en un contexto marcado por una fuerte alza en el nivel de expectativas y una recuperación de la industria petrolera.
El optimismo va de la mano de la posición pragmática de Rodríguez para alinearse con los objetivos de la administración de Donald Trump, y ha sido reforzado por las ventajas estratégicas del país ante la crisis energética global por la guerra de Irán.
Sin embargo, aún no lo pueden celebrar los venezolanos en las calles, que sufren todavía por una inflación anualizada de cerca de 600%, la persistente devaluación del bolívar que este año ha perdido 20% frente al dólar y una crisis de los ingresos. “En términos de optimismo hay un proceso de cambio muy importante en Venezuela.
En la mayoría de la población y en el sector privado ven con mucha esperanza las oportunidades por el proceso de apertura económica y el incremento de la producción petrolera”, dice el economista Luis Vicente León, director de la consultora Datanálisis, quien destaca que en octubre solo el 19% de los venezolanos evaluaba positivamente la situación del país, pero ahora ese porcentaje llega al 55%. “También se ve desde el punto de vista de los inversionistas, que están evaluando proyectos, contratando asesorías, consultorías, abogados. Se ve movimiento, todo eso está muy activo.
Pero todavía falta para que eso se pueda traducir en la economía; estamos apenas a tres meses de ese evento de cambio, y en un país que viene de una situación crítica, con problemas graves de infraestructura y la pulverización de los ingresos reales de la población”, añade el experto. Producción petrolera El factor clave es la industria petrolera, que representa un tercio del PIB y más del 80% de los ingresos de divisas al país.
Después de que Washington flexibilizara las sanciones a Caracas y emitiera licencias a compañías como Chevron, ENI y Repsol para que amplíen sus operaciones, la producción petrolera aumentó a 1,1millones de barriles diarios en marzo, frente a los 800.000 que registraba en diciembre.
Se esperan más incrementos, en la medida en que el gobierno de Rodríguez impulsó una reforma a la Ley de Hidrocarburos para facilitar el acceso de capitales extranjeros a las vastas reservas de gas y petróleo.
Con otra diferencia adicional: el crudo venezolano se vende ahora en los mercados sin los millonarios descuentos de la época de Maduro, en un contexto en el que el barril de petróleo ha escalado por sobre los US$ 100 por la crisis en el estrecho de Ormuz. “Yo diría que Venezuela es uno de los países que más puede sacar beneficio en este contexto de la guerra de Irán. Es un país que está en América Latina, una zona sin conflicto, y que más allá de su situación política no tiene un conflicto bélico ni una guerra civil.
Y dada esta nueva relación con EE.UU., tiene un poco más de estabilidad”, señala el economista Asdrúbal Oliveros, director de consultora Ecoanalítica, quien resalta que se espera que la producción petrolera venezolana aumente este año por lo menos 25%, lo que sumado al alza del precio global del crudo, le significarán al país ingresos cerca de 70% superiores a los de 2025. “En este nueva dinámica geopolítica, Venezuela tiene elementos para potenciar su sector petrolero, obviamente tutelado o bajo el amparo de EE.UU. ”, enfatiza. ¿Un boom venezolano? Este nuevo escenario ha obligado a recalcular todo.
Después de haber cerrado 2025 con un crecimiento de 8,6%, a pesar de las restricciones de las sanciones estadounidenses, los analistas proyectan que bajo las actuales condiciones el PIB de Venezuela podría expandirse este año entre 12 y 15%, y ya en 2027 y 2028 se esperan alzas de más de 20%. León no le tiene miedo a la palabra “boom” para describir lo que podría ocurrir en Venezuela. “Las proyecciones de este año son moderadas. Y aun así, se espera un crecimiento en torno del 13% del PIB, porcentualmente que debe ser uno de los más altos del mundo. Lo que pasa es que viene de una base muy chiquita y deteriorada. Venezuela era un caballo frenado completamente, que ahora están soltando, y eso genera incrementos sustanciales. En 2027 y 2028, los crecimientos serán aun mayores, porque es cuando realmente puedes imaginar que entrarán las inversiones en capas importantes para la producción petrolera.
Esta primera etapa es solo de ajustes e incrementos sobre la capacidad instalada actual”, señala el economista, quien remarca que el país empezará a “recuperar el terreno perdido” luego que su PIB se desplomara en 75% entre 2014 y 2020.
“Nunca nadie había perdido el 75% del PIB, pero Venezuela perdió producción, no capacidad de producción”, enfatiza León, al recordar que el país llegó a producir 3,5 millones de barriles de petróleo y ahora tiene que invertir para reflotar esos procesos; a diferencia, por ejemplo, de su vecino Guyana, que hace pocos años empezó prácticamente desde cero.
La inflación, el principal problema Pero el principal problema sigue siendo la elevada inflación, en un país en que el ingreso promedio se ubica entre los US$ 100 y US$ 300 mensuales, muy por debajo de los US$ 700 que cuesta la canasta alimentaria.
“La parte crítica está del lado de la inflación, que sigue siendo la peor del mundo, y unos niveles de desigualdad muy grandes, porque el salario es muy bajo. ¿Qué cambió el 3 de enero? Un poco la expectativa sobre la trayectoria que se espera tenga la economía venezolana con este tutelaje o alianza con EE.UU. ”, dice Oliveros. “Las perspectivas son muy positivas en el horizonte del crecimiento, pero obviamente hay demasiados problemas acumulados del lado social y del lado de la infraestructura y los servicios básicos del Estado.
Pero sí creo que, en la medida que se establezca un plan, la economía venezolana se puede recuperar y volver a tener el tamaño de una economía media alta en los próximos cinco años”. OPTIMISMO Según un sondeo de Atlas Intel, el 78% de los venezolanos confía en que la situación económica mejorará en los próximos seis meses. n Los brotes verdes En medio de este renovado optimismo, hay algunas señales que hablan de una recuperación del consumo y de la actividad privada.
La Cámara Automotriz de Venezuela, por ejemplo, reportó que en febrero las ventas de vehículos tuvieron un alza interanual del 71%. Y el conglomerado de Empresas Polar anunció este mes un programa para crear al menos 1.000 empresas con capacitaciones y capitales semilla.
En términos financieros, también se ha reportado una importante caída del riesgo país en más de 3.800 puntos desde la captura de Maduro, mientras se ha reducido la brecha entre el dólar oficial y el paralelo.. La recuperación de la industria petrolera y el shock por la guerra de Irán impulsan un sólido crecimiento y el interés de los inversionistas extranjeros, aunque la pérdida del poder adquisitivo continúa en picada. “Venezuela, era un caballo frenado”, dicen economistas.
Fuerte mejora en las expectativas tras la caída de Maduro y la instauración de un sistema de “tutelaje” de EE.UU. : OPTIMISMO Según un sondeo de Atlas Intel, el 78% de los venezolanos confía en que la situación económica mejorará en los próximos seis meses. n Los brotes verdes En medio de este renovado optimismo, hay algunas señales que hablan de una recuperación del consumo y de la actividad privada.
La Cámara Automotriz de Venezuela, por ejemplo, reportó que en febrero las ventas de vehículos tuvieron un alza interanual del 71%. Y el conglomerado de Empresas Polar anunció este mes un programa para crear al menos 1.000 empresas con capacitaciones y capitales semilla.
En términos financieros, también se ha reportado una importante caída del riesgo país en más de 3.800 puntos desde la captura de Maduro, mientras se ha reducido la brecha entre el dólar oficial y el paralelo. DELCY RODRÍGUEZ, la presidenta encargada de Venezuela, participó vía videoconferencia en el foro FII Priority en Miami, Estados Unidos.