Autor: Katharina Jenny Vicepresidenta de Asuntos Corporativos Antofagasta Minerals
Columnas de Opinión: Talento local: la gran oportunidad de Antofagasta
Columnas de Opinión: Talento local: la gran oportunidad de Antofagasta a Región de Antofagasta tiene una oportunidad histórica: transformar su liderazgo minero en desarrollo humano, empleo de calidad y movilidad social para sus propias comunidades. Además de proveer al mundo con cobre, litio o molibdeno, el verdadero desafío es que todas las comunas de la Región miren a la minería como un espacio real de futuro profesional, técnico y emprendedor. La próxima década será decisiva. El Estudio de Fuerza Laboral de la Gran Minería Chilena 2025-2034, de la Alianza CCM-Eleva, proyecta que la industria requerirá cerca de 37 mil nuevos trabajadores al 2034.
Además, muestra que el empleo minero se duplicó en menos de una década, pasando de 105 mil personas en 2016 a cerca de 209 mil en 2024, y que tres de cada cuatro trabajadores del sector se desempeñan en empresas proveedoras. Es decir, cuando hablamos de empleo minero hablamos también de servicios, mantenimiento, tecnología, logística, construcción, alimentación, transporte, análisis, innovación y cientos de oficios que sostienen la operación diaria. Ahí está una de las claves para Antofagasta: acercar la minería a las trayectorias reales de las personas. Hoy las brechas no están solo en el número de vacantes, sino en la pertinencia de la formación.
Y en este sentido, hay diversos estudios que indican que los déficits más críticos se concentran especialmente en perfiles técnicos o en personas que cultiven habilidades específicas para integrarse a una cadena de valor cada vez más sofisticada. Por eso, los programas de aprendices, becas, prácticas profesionales y formación dual son mucho más que iniciativas de atracción de talento. Son mecanismos concretos para cerrar las mencionadas brechas. Permiten que jóvenes de la región ingresen tempranamente a la cultura minera, conozcan sus estándares, desarrollen competencias técnicas y proyecten una carrera en su propio territorio. En esta tarea ya existen avances relevantes con alianzas colaborativas que buscan acercar ambos mundos. Pero este desafío no puede recaer solo en la minería. Si queremos más empleo local, necesitamos que todo el ecosistema se involucre, desde universidades y centros de formación técnica hasta servicios públicos, proveedores, familias y los propios estudiantes. La conversación debe partir tempranamente, sobre todo en lugares más aislados donde muchas veces existe talento, pero falta información, orientación y redes. Antofagasta tiene la posibilidad de ser reconocida como la cuna del talento para la minería del futuro. Para lograrlo, debemos abrir más puertas, anticipar las competencias que vienen y mostrar que esta industria ofrece múltiples caminos de desarrollo. El futuro minero de Chile se juega también en la capacidad de formar, retener y proyectar talento local. Y esa es una tarea colectiva. "Antofagasta tiene la posibilidad de ser reconocida como la cuna del talento para la minería del futuro”. Autor: Katharina Jenny Vicepresidenta de Asuntos Corporativos Antofagasta Minerals. C Columna "Antofagasta tiene la posibilidad de ser reconocida como la cuna del talento para la minería del futuro”.