Autor: Rodrigo Rodríguez Pérez y Manuel Cifuentes Salinas
Bicentenario de la Anexión de Chiloé la República de Chile: familias isleñas dieron vida a la repoblación de Osorno
Bicentenario de la Anexión de Chiloé la República de Chile: familias isleñas dieron vida a la repoblación de Osorno a toma de posesión de las ruinas de Osorno en 1792 y el Tratado de las Canoas de 1793 fueron los alicientes para que el entonces gobernador de Chile, Ambrosio O'Higgins, emprendiera diversas acciones estatales y de título personal para repoblar la ciudad.
Comunicado la recuperación de las ruinas al rey Carlos IV, una de sus primeras medidas fue defender la dependencia del nuevo territorio, ya que el gobernador de Valdivia era partidario de anexar Osorno a la Intendencia de Chiloé.
También requirió a Madrid la real aprobación para repoblar "un país que hacía la subsistencia de tanta gente, que no puede menor ser fértil y abundante, que todas de las cosas necesarias a la vida". A mediados de agosto de 1793 se instaló en Osorno un destacamento militar al mando de Julián Pinuer y se iniciaron las obras de construcción del fuerte Reina Luisa, a orillas del río Las Canoas (hoy Rahue). El gobernador O'Higgins se propuso viajar personalmente a Osorno, llevando a las familias repobladoras, a las que se repartirían tierras -25 cuadras para cada unacosteando del erario real los gastos de transporte, las herramientas y víveres necesarios. Todo esto fue autorizado mediante dos cédulas reales, incluidos los gastos que demandaría la empresa. O sea, el padre de Bernardo O'Higgins obtuvo carta blanca a su petitorio. REPOBLADORES Para iniciar el proceso recolonizador de Osorno hubo que pensar en trasladar población de distintos puntos del reino y de Chiloé a un territorio donde no había población, excepto la indígena. La idea primera era poblar con chilotes, que se sentían con el derecho de hacerlo, como herederos de los antiguos vecinos de Osorno. Pero ante la posibilidad de que no hubiera isleños interesados en número suficiente, O'Higgins decidió comprometer a otras partes de Chile.
Esta no era una tarea fácil, porque la experiencia demostraba que el habitante rural era reacio a transformarse en urbano y que por la misma razón la formalización de villas del XVIII fue un proceso lento.
Fue así que se impartieron órdenes a los subdelegados de Quillota, Melipilla, Rancagua y Colchagua para interesar a familias que quisieran trasladarse a Osorno como repobladores, con los requisitos de "ser gentes blancas", sin mezcla (estándares de la época colonial). F E 4 ARCHIVO DE INDIAS, ESPAÑA El oficial José Ignacio de Arangua fue enviado con un caudal de 20 mil pesos para iniciar la construcción de los primeros edificios e interesar a familias de Chiloé, para lo cual se pidió autorización al virrey del Perú, ya que el territorio insular dependía de Lima y no de Chile. Como no fue fácil conseguirlas de forma voluntaria, O'Higgins ordenó reclutarlas aún por la fuerza. Así, Arangua fue enviado con este propósito a Cauquenes, Valdivia y de nuevo a Chiloé.
El 11 de noviembre de 1795 salieron del puerto de Valparaíso la fragata "Astrea" y el bergantín "El Limeño" con el gobernador O'Higgins a bordo y 39 familias de San Felipe, Santiago, Quillota y Colchagua, llegando el 1 de diciembre a Niebla, en la costa valdiviana. El limeño fue enviado a Chiloé para traer a las familias de ese lugar y la fragata Astrea regresó a Valparaíso por más provisiones. A pie, y con escasas cabalgaduras, remontando el río Futa, entraron por Catamutún hacia el destino de la nueva ciudad de Osorno. Por el sur, las ocho familias chilotas que no pudieron embarcarse en El Limeño, salieron desde Maullín por la huella que era el Camino Real, llegando a Osorno en diciembre.
Emigrar para poblar una ciudad como Osorno, a 100 leguas frontera adentro, en un viaje por mar hasta Valdivia, y desde allí por tierra al interior de un territorio no del todo pacificado, era no solo difícil, sino inédito en el reino en Chile. Un segundo grupo, de siete familias, más 5 adultos y 4 niños, hicieron el mismo trayecto a pie desde Maullín, llegando a comienzos de enero de 1796. En el bergantín El Limeño arribaron a Niebla 30 familias, más 13 adultos. También dos viudas y sus hijos.
El día 13 de enero de 1796, según el censo de Andía y Varela, estuvieron presentes en la ceremonia de repoblación de Osorno 87 familias, compuestas por 427 hombres, mujeres y niños, quienes junto a los que llegaron después, fueron los repobladores de Osorno. "Hasta enero de 1796 el total de chilotes trasladados a Osorno era de 234 personas, mientras que el número de chilenos, incluso valdivianos y otros, era de 203, lo que hacía un total de 427 habitantes.
En 1800 se registraron 119 cabezas de familia de origen chilote, con un total de 582 personas", detalló la historiadora Ximena Urbina en su libro "La frontera de arriba en Chile colonial", con datos de Julio Retamal Ávila. En los años siguientes se fueron agregando otras faAutor: Rodrigo Rodríguez Pérez y Manuel Cifuentes Salinas. Los chilotes fueron desde el principio, en 1795, el mayor grupo que se radicó y trabajó en la renacida ciudad. Constituyeron el 57% del total de repobladores, lo que marcó la idiosincrasia y costumbres de la sociedad osornina. Muchos prosperaron rápido, fueron dueños de extensos predios agrícolas y ocuparon cargos públicos de relevancia. JUAN FÉLIX DE ALVARADO Y LUQUE FUE UNO DE LOS MUCHOS REPOBLADORES CHILOTES. PLANO DE MIGUEL DE ATERO DE LA CIUDAD DE OSORNO EN 1804, EN PLENO PERÍODO DE LA REPOBLACIÓN. ASÍ ERA LA CIUDAD RENACIDA, TRAS CERCA DE DOS SIGLOS DE SU DESTRUCCIÓN EN 1604. Hasta enero de 1796 el total de chilotes trasladados a Osorno era de 234 personas". DESTACADOS Ximena Urbina, historiadora. EN EL PLANO DE AARON ARROWSMITH, DE 1811, SE VE LA RECIÉN REPOBLADA OSORNO Y TAMBIÉN CHILOÉ. Bicentenario de la Anexión de Chiloé la República de Chile: familias isleñas dieron vida a la repoblación de Osorno milias repobladoras desde Maule, Arauco, Concepción, Santa Juana, Hualqui, Rerey Los Ángeles. El censo efectuado por el intendente Juan Mackenna en 1801 indica que en la renacida ciudad había 587 personas, las que junto a las radicadas después, sumaron 259 familias y 1.340 personas. LA MAYORÍA ERAN CHILOTES El primer grupo de chilotes que llegó a repoblar Osorno provenía de Lemuy, Achao, Quinchao, Quenao, Calbuco, San Carlos, Curaco, Chacao, Carelmapu, Quilquico, Maullín, Castro, Yutuy, Quinao y Quinchico. La mayor parte descendía de los antiguos encomenderos de Chiloé, pobladores y de los "osornenses" que se radicaron en ese territorio tras la destrucción de Osorno a manos de los indios.
Esta familias tenían los apellidos Andrade, Paredes, Muñoz, Ruiz, Agüero, Haro (Aro), Uribe, Álvarez, Díaz, Ojeda, Yáñez, Núñez, Rivera, González, Gallardo, Igor, López, Barría, Hernández, Villarroel, Soto, Leiva, Vargas, Olavarría, Cárdenas, Mansilla, Barrientos, Oyarzún, Pérez, Alvarado, Morales, Guzmán, Cárcamo, García, Vidal, Montiel, Montenegro, Becerra, Miranda, Maldonado, Velásquez, Aguilar, Villegas, Águila, Ampuero, De la Rosa, Ulloa, Gómez, Torres, Ramos, Navarro y Valderas.
Los chilotes fueron, sin duda, el mayor grupo en la repoblación: el 57% de las familias que llegó a Osorno provenía de Chiloé, hecho que marcará durante varias décadas la idiosincrasia de la nueva colonia, las relaciones familiares y la constitución de la sociedad osornina. "Asegurado el territorio, O'Higgins procedió al traslado de pobladores, evitando los elementos que consideraba perniciosos, por lo cual expresamente rechazaba la 'gente de casta' y convocaba a españoles, pero subrayando que sean laboriosos y de buenas costumbres (. .. ) El mayor número era de Chiloe en la etapa 1796-1800", precisó Urbina.
DUEÑOS DE TIERRAS A todas las familias repobladoras se les asignó un solar en la ciudad y una parcela de 25 cuadras, que fueron distribuidas desde la unión de los ríos Damas con el Rahue hacia la cordillera; y al norte del río Damas, en la zona que hoy es Pilauco y Remehue. Después, algunos repobladores le compraron tierras a los caciques indígenas hacia el sur de Osorno. Es en este proceso donde aparecieron familias chilotas instaladas en Río Negro y Riachuelo. Y por el norte, en la zona de San Pablo, se radicaron familias isleñas como los Alvarado. Muchos de estos chilotes eran descendientes directos de los "osornenses" que despoblaron Osorno y que durante décadas se criaron escuchando historias de la antigua ciudad y su opulencia en elsiglo XVI. Y también de la manera fatídica en la que fue abandonada. Por lo tanto, para este grupo volver a Osorno significó recuperar de alguna forma lo que habían perdido sus ancestros "osornenses" españoles.
También estaba el deseo de ocupar nuevamente la tierra fértil de los llanos de Osorno, plana y de tipo más europeo, muy diferente al paisaje lleno de lomajes y menos fecundo al que estuvieron confinados desde 1604 en el Archipiélago de Chiloé, así como también en Carelmapu, Maullín y Calbuco. "La población insular fue desde un principio la que tuvo más disposición hacia la nueva colonia por la mayor cercanía, el camino (Real) abierto, las similitudes climáticas y el arraigado imaginario positivo de los llanos. Por otra parte, Ambrosio O'Higgins estimaba que los chilotes reunían todas las condiciones para iniciar el proceso colonizador, porque eran resistentes y aptos para el trabajo", señala la historiadora Ximena Urbina en su libro.
Numerosos chilotes repobladores prosperaron rápidamente y fueron dueños de grandes propiedades agrícolas, como Juan Antonio García Gómez, que era vecino de Carelmapu, quien pidió pasar a la repoblación pensando en el futuro de sus hijos, porque su situación económica había mermado mucho. Descendía de los "osornenses" que dejaron la ciudad en 1600 y se habían establecido en Chiloé. García Gómez avanzó a tal punto en Osorno, que incluso adquirió fundos, fue elector de Presidente, gobernador de la ciudad en 1826 y regiOsoTAR o R. R. Manzano R. no 25 w nes Luis quillas Luellahia, ro de Maulling cotue ode alqui C H Castros Pelas de Cacao uentemo dor decano del cabildo en 1828, en la era republicana. Otro caso es el de Juan de Dios Pérez, que desde Castro viajó con destino a Osorno en el bergantín El Limeño junto a su mujer y 4 hijos. Se radicó en la zona rural de Cancura-Tacamó, donde fue dueño de extensas tierras.
Una de sus nietas, María Encarnación Pérez Guzmán, se casó con el inmigrante alemán Martin Mohr Wallmann, quien forjó una fortuna agrícola basada en las propiedades que eran de su mujer, heredadas del chilote Juan de Dios Pérez. Otro clan familiar chilote dueño de extensas tierras eran los Barrientos, que se establecieron al sur del río Rahue y hacia el este de Río Negro. También está Juan de Dios Hernández, hijo de los repobladores chilotes Martiniano Hernández y María Olavarría, que tuvo predios Ridel Penon de.S. Xavier Chacao? CARLOS I. Tabon BaLinao Tenter Paydil® Charaucabis Desaguadero de Gold Osorno Pararragu' Calbucoy P&Tautils aHuytit Aucari ila wa cruces I. Caucakue L P. Tenaun en el sector Casa de Lata. Urbina indica que "en 1797 los repobladores de Osorno contaban con 2.200 vacas; en 1800, poseían 2.964 cabezas de ganado vacuno y 3.691 de lanar.
En 1804 eran 9.500 los vacunos y 20.000 en todos los llanos; y de este ganado se abastecían sobradamente Valdivia, Osorno y todo el territorio, sin contar el que poseían los indios". CARGOS PÚBLICOS Debido a la prominencia que habían logrado algunas familias chilotas en la sociedad osornina, muchos de sus descendientes ocuparon cargos públicos. Tal fue el caso de José Vicente Durán Barrientos, gobernador subrogante en 1864 y 1873.
Ramón Galo García, en tanto, fue gobernador interino de Osorno en 1871, y Juan Antonio García ejerció como gobernador en propiedad en Volcan des Purarraque Bª de I Mailene Puralia hangues Gold I: D Ratun elortue Pudo Puluquien Contao Queullin Ero Comau o deLe Ero de Alman 1826. En cuanto a la labor edilicia, Juan de Dios Hernández ocupó el puesto de secretario municipal en 1897.
Y regidores de Osorno fueron Juan Julián Bórquez Carcamo entre 1877 y 1888 (descendiente de la segunda oleada de chilotes en el siglo XIX); Juan Francisco Barrientos entre 1879 y 1882; Manuel Gallardo en 1897; Juan de Dios Hernández en 1906 y 1908; Basilio Garay en 1894 y 1902; Adolfo Mohr Pérez en 1919 y 1921, y Juan de Dios Miranda en 1938 y 1941.
Juan Felix de Alvarado y Luque-hijo del chilote repoblador Tomás de Alvarado y Sánchez, que se radicó con propiedades en Valdivia y Osorno, fue dueño de la hacienda Santo Tomás en Río Bueno y 1.500 cuadras en Osornofue diputado por Osorno en la asamblea provincial de Valdivia entre Vol. Oso R. R. Chulao R. Chanatue 1826 y 1828; y subsecretario de dicha asamblea cuando el departamento de Osorno pertenecía a la provincia de Valdivia y se había implantado el régimen federal en Chile. Además, fue elector de Presidente y ministro de la tesorería y aduana de Chiloé. De Alvarado y Luque es el antepasado del ex Presidentey ex senador Eduardo Frei Ruiz Tagley de Arturo Mery Beckdorf, primer obispo de la diócesis de Valdivia.
Entre los personajes osorninos destacados que descienden del primer grupo de repobladores chilotes están aquellos que pelearon en la Guerra del Pacífico, como Juan Amador Barrientos Adriazola, héroe en el desembarco de Pisagua; Florencio Ascencio Álvarez, marino que murió en el Combate Naval de Iquique, y José Gavino Águila Alvarado, que fue corneta en la batalla de Sangra.
También se destaca el diputado por Osorno, nacido en la ciudad, Carlos Mohr Pérez (el primero fue Efraín Vásquez), y Flora Inostroza García, gestora cultural y creadores de las Semanas Musicales de Frutillar, descendiente de las familias Velásquez, Álvarez Ocampo y García.
NUEVA OLEADA Desde mediados del siglo XIX, coincidiendo con la llegada de los colonos extranjeros y el auge de la ganadería y agricultura, se produjo una migración temporal de chilotes para trabajar en las siembras y cosechas.
Estos grupos venían por temporada y luego regresaban a su tierra, aunque también algunas familias se fueron radicando en Osorno y en los pueblos que fueron surgiendo, como San Pablo, Puerto Octay, Riachuelo y Río Negro. @ Hasta enero de 1796 el total de chilotes trasladados a Osorno era de 234 personas". DESTACADOS Ximena Urbina, historiadora. Autor: Rodrigo Rodríguez Pérez y Manuel Cifuentes Salinas.