Autor: Maria del Pilar Quintana
Columnas de Opinión: De Monroe a "Donroe"
Columnas de Opinión: De Monroe a "Donroe" n 1823, cuando el PresiE dente James Monroe enunció ante el Congreso de Estados Unidos que el continente americano no debía ser objeto de futura colonización europea, estableció un principio que definiría dos siglos de relaciones hemisféricas: la Doctrina Monroe. Aunque originalmente fue concebida como un escudo para las nacientes repúblicas, con el tiempo mutó en una herramienta de influencia hegemónica.
Hoy, la reciente intervención estadounidense en Venezuela marca el inicio de una nueva fase histórica, que algunos analistas han comenzado a denominar irónicamente la "Doctrina Donroe". A diferencia de la visión clásica, que buscaba excluir a potencias extracontinentales, o de la política de los noventa, centrada en la expansión de la democracia liberal y el libre comercio, esta nueva doctrina impulsada por la administración de Donald Trump se caracteriza por un transaccionalismo pragmático.
Estados Unidos ya no interviene para "construir naciones", sino para disminuir amenazas concretas a su seguridad interna y perseguir sus intereses económicos (en este caso, petróleo). La proyección de esta doctrina sobre Chile ocurre en un momento singular con el traspaso de mando entre la administración saliente de Gabriel Boric y el gobierno entrante de José Antonio Kast. Este cambio de escenario global obliga a repensar nuestra inserción internacional más allá de las preferencias ideológicas de cada sector. En la administración Boric, elapego al multilateralismo y a los organismos internacionales ha sido su línea. Sin embargo, Investigadora asistente Centro de Estudios Públicos (CEP) la "Doctrina Donroe" desafia esa mirada. La acción en Venezuela demuestra que, para la actual Casa Blanca, la OEA o la ONU son irrelevantes cuando se trata de asegurar sus intereses. Esto deja a la diplomacia chilena tradicional en una posición incómoda, donde defiende sus principios mientras la realidad en terreno cambia por los hechos. Por otro lado, el desafio para el gobierno entrante de José Antonio Kast no es menor. Si bien existe una sintonía política evidente con el Partido Republicano estadounidense, la historia enseña que las potencias no tienen amigos, sino intereses. La oportunidad para Chile es relevante, la intervención en Venezuela podría atacar la raíz de la crisis migratoria y de seguridad que afecta al país.
Si Estados Unidos logra estabilizar Caracas, se abre la puerta para un retorno de migrantes y una desarticulación de las bandas criminales que operan con matriz venezolana (Tren de Aragua). Sin embargo, la mirada histórica sugiere prudencia. Bajo la "Doctrina Donroe", el apoyo de Estados Unidos no es gratuito. Washington probablemente esperará que sus socios en el hemisferio se alineen con sus objetivos estratégicos, lo que podría generar tensiones en otros frentes para Chile, como la relación comercial con China. La intervención en Venezuela es un hecho que reordena el tablero regional.
Para Chile, lo esencial en 2026 no es juzgar la historia, sino asegurar que este nuevo capítulo de la influencia estadounidense sirva, de manera efectiva, para recuperar el orden y la seguridad que la ciudadanía demanda, resguardando nuestra autonomía económica. "La oportunidad para Chile es relevante, la intervención en Venezuela podría atacar la raíz de la crisis migratoria y de seguridad que afecta al país". Autor: Maria del Pilar Quintana. Columna "La oportunidad para Chile es relevante, la intervención en Venezuela podría atacar la raíz de la crisis migratoria y de seguridad que afecta al país".