Autor: Antonio Sánchez Presidente Cámara de Comercio
Columnas de Opinión: Una cifra con letra chica
Columnas de Opinión: Una cifra con letra chica n agosto de 2025, la Alianza CCM-Eleva-entidad creada por el Consejo Minero y Fundación Chileorganizó un encuentro con la presencia de las entonces ministras de Minería (Aurora Williams) y de la Mujer y Equidad de Género (Claudia Donaire, subrogante), junto a representantes de la industria y gremios.
Allí se presentó el Monitoreo de Indicadores de Género del primer semestre de 2025, con el titular estrella: "El 23,1% de participación femenina en la gran minería sitúa a Chile como líder mundial". El anuncio se celebró como un hito histórico.
CCM-Eleva recopiló datos de 13 grandes empresas mineras que representan 36 operaciones, con una dotación propia total de 53.106 trabajadores, de los cuales 12.280 son mujeres (23,1% ). La cifra del 23,1% no corresponde a "toda la minería", ni siquiera a toda la gran minería. Se limita a la dotación propia (empleados directos de las empresas mineras), que representa alrededor del 25% de la fuerza laboral total en la gran minería.
Según el propio Estudio de Fuerza Laboral de la Gran Minería Chilena 20252034 de CCM-Eleva (diciembre 2025), la industria suma cerca de 209.000 trabajadores en 2024, de los cuales tres de cada cuatro (75%) son contratistas o subcontratistas de empresas proveedoras. En ese segmento mayoritario, la participación femenina es notablemente menor. Al incluir a los contratistas -como hacen mediciones más amplias, como las de SONAMI para gran y mediana minería-, el porcentaje cae drásticamente: ronda el 12% en 2024. La cifra del 23,1% se calcula sobre una fracción minoritaria del ecosistema minero, aquella donde las políticas de inclusión han tenido más impacto y recursos.
Para respaldar el "liderazgo mundial", los comunicados oficiales comparan directamente con Australia (21,5% ), Sudáfrica (20%), Canadá (18,6% ), Estados Unidos (14,2% ) y Perú (7,6%). Sin embargo, surge una duda razonable: ¿ estas comparaciones usan la misma base metodológica? En los anuncios públicos del Ministerio de Minería y CCM-Eleva no se aclara si las cifras internacionales también excluyen a los contratistas o si capturan el sector minero en su conjunto (como suelen hacer las encuestas nacionales de empleo en esos países, vía Australian Bureau of Statistics, Statistics Canada, etc.). Más grave aún: Chile tiene una de las tasas de subcontratación más altas del mundo en minería.
Mientras aquí el 75% de la fuerza laboral en gran minería depende de terceros, en países como Australia, Canadá o Sudáfrica la proporción de contratistas es significativamente menor (generalmente bajo el 50-60% en promedio, según estudios comparativos de la OCDE y reportes sectoriales). Esto significa que en esos países la dotación propia pesa más en las estadísticas agregadas, y aún así sus porcentajes femeninos son inferiores al 23,1% chileno en su nicho restringido.
No se trata de minimizar los avances reales en inclusión-que son evidentes y valiosos en las grandes empresas-, sino de poner en perspectiva un anuncio que se presenta como representativo de "la minería chilena" sin matices.
Mejor recurrir a las cifras oficiales y más amplias del INE, que cubren todo el sector minero (gran, mediana, pequeña, artesanal, proveedores indirectos y servicios asociados). Según los datos más recientes del INE (trimestres cerrados en 2025-2026), en el sector minero trabajan alrededor de 43 mil mujeres, lo que representa aproximadamente el 14,5% del total de ocupados en la industria. Esa es la realidad nacional: mucho más modesta que el 23,1% de la dotación propia de la gran minería, pero más cercana al promedio del ecosistema completo. Celebrar hitos parciales es legítimo, pero presentarlos como liderazgo mundial, sin explicitar las limitaciones metodológicas y la alta 7 chilena puede generar una percepción distorsionada. La verdadera equidad de género en minería requiere avanzar también en el mundo de los contratistas, donde la mayoría de los trabajadores chilenos ejerce su labor diaria. Solo entonces podremos hablar de un progreso que realmente represente a todo el sector. C Columna Autor: Antonio Sánchez Presidente Cámara de Comercio. C Columna